La serie Fan Edition de Samsung nació como una alternativa inteligente: ofrecer la experiencia casi completa de un flagship a un precio más bajo. Sin embargo, con el paso del tiempo la idea se expandió a tablets, audífonos e incluso wearables, y ahora la estrategia parece carecer de rumbo. El lanzamiento de los Galaxy Buds 3 FE y la inminente llegada del Galaxy Tab S10 Lite dejan esa falta de claridad en evidencia.
En sus inicios, el concepto era claro: un teléfono de gama alta ligeramente recortado para que los fans pudieran tener un modelo premium a un costo más accesible. 
Hoy, con versiones FE en casi todas las categorías, las fronteras con la gama media se diluyen y es difícil ver qué diferencia a estos dispositivos del resto del catálogo.
Los Galaxy Buds 3 FE son un ejemplo perfecto. Se supone que ofrecen una opción más barata frente a los Buds 3 y Buds 3 Pro. Pero el mercado de auriculares ya está saturado de modelos para todos los bolsillos, así que su existencia parece redundante. Algo parecido ocurre con el Tab S10 Lite, que queda atrapado entre las tablets económicas de la serie A y la línea premium S10.
Samsung sigue siendo capaz de fabricar hardware espectacular – ahí están los Galaxy Z Fold 7 y Z Flip 7 – , pero la línea Fan Edition ya no parece hecha para los seguidores de la marca, sino para llenar huecos en el mercado. El riesgo es que, en lugar de atraer más usuarios, termine debilitando la identidad de la compañía.
La cuestión ahora no es si los Buds 3 FE o el Tab S10 Lite venderán, sino si los consumidores entienden a quién van dirigidos. Si Samsung continúa inflando la serie FE sin una visión clara, podría acabar perdiendo el atractivo que la hizo popular.
2 comentarios
samsung está sacando modelos solo por sacar
deberían enfocarse en innovar, no en llenar huecos