Directive 8020 apunta a ser uno de los proyectos más ambiciosos de Supermassive Games, y tras probarlo en la Gamescom queda claro que no se trata solo de otro capítulo más de The Dark Pictures Anthology. Desde Until Dawn en 2015, el estudio se ganó un nombre al demostrar que el terror narrativo puede enganchar tanto como la acción clásica. Títulos como The Quarry o House of Ashes reforzaron esa fórmula, mientras que The Casting of Frank Stone dividió a la comunidad. 
Con Directive 8020, el equipo busca dar un salto: mantener la esencia cinematográfica, pero integrar mecánicas de survival horror que los fans llevan años reclamando.
La historia arranca en el año 2231, a bordo de la nave colonial Cassiopeia. Lo que empieza como una misión rutinaria de reparación para Carter y Simms pronto se convierte en pesadilla cuando un alienígena capaz de cambiar de forma aparece en escena. De repente, los pasillos estrechos y la iluminación tenue transmiten una tensión constante, con ecos de Alien pero filtrados por el sello propio de Supermassive: la importancia del destino de cada decisión.
La gran novedad es el sistema de Real Time Threats. Aquí ya no basta con pulsar botones en QTE: hay que actuar en tiempo real, esconderse, improvisar o usar herramientas para sobrevivir. Un error puede significar la muerte inmediata y definitiva de un personaje. En mi demo Carter no logró sobrevivir, y esa pérdida cambió todo el rumbo de la historia. La sensación de peso emocional de las elecciones es mucho más fuerte que en entregas anteriores.
Otra mejora clave es Turning Points. Hasta ahora, para descubrir finales alternativos era necesario rejugar la campaña entera. Ahora se puede regresar a momentos decisivos y cambiar el curso sin empezar de cero. Unido a los nuevos Destiny Paths, que ajustan la personalidad de los personajes según las decisiones, la rejugabilidad se dispara. Cada protagonista puede terminar con dos destinos posibles, y es el jugador quien moldea ese camino.
A nivel visual, el juego luce impresionante. La Cassiopeia alterna zonas clínicas y luminosas con secciones oscuras y opresivas. El Unreal Engine 5 saca músculo con luces y sombras dinámicas, y el elenco con actores reconocidos ofrece interpretaciones mucho más expresivas que en títulos anteriores. Una mirada, un gesto o un silencio pueden transmitir más que una escena de acción, elevando la tensión incluso en las conversaciones.
A pesar de los cambios, Directive 8020 sigue fiel a la marca de Supermassive: las decisiones morales, los diálogos y las relaciones entre los personajes son el corazón del juego. La diferencia es que ahora el entorno se siente como un enemigo más, vivo y amenazante. Esta fusión de narrativa interactiva y tensión de supervivencia podría ser el empuje que necesitaba la saga para renovarse.
¿Será Directive 8020 recordado como el sucesor digno de Until Dawn o como un experimento fallido? Es pronto para decirlo, pero lo visto en Gamescom deja claro que Supermassive está dispuesta a arriesgarse. El juego llegará en 2026 para PC, PlayStation 5, Xbox Series X y S, y promete convertirse en uno de los lanzamientos de terror más comentados del año.
4 comentarios
la atmósfera la clavan siempre, pero los diálogos suelen dar cringe, ojalá mejoren
me encantó la vibra tipo Alien Isolation mezclada con until dawn
si turning points funciona, es un golazo para la rejugabilidad
seguro hago que Carter muera al toque jaja