En Wall Street, Apple sigue generando un intenso debate. Algunos analistas confían en su capacidad de seguir creciendo, mientras otros advierten señales de agotamiento. En los últimos doce meses, las acciones de la compañía subieron cerca de 28 dólares, lo que equivale a una ganancia del 12,5%. Es un rendimiento sólido, aunque lejos de ser espectacular para una empresa de este tamaño. 
Buena parte de la decepción viene del proyecto Apple Intelligence: un lanzamiento muy promocionado que no logró ofrecer la experiencia de inteligencia artificial fluida y sorprendente que muchos esperaban. Aun así, Apple supo cambiar la narrativa y volver a centrar la atención en su producto estrella: el iPhone.
Alex Kantrowitz, fundador de Big Technology, comentó en CNBC que los problemas con la IA persisten, pero que Apple “ha cambiado la historia” con un giro estratégico hacia lo que mejor sabe hacer: fabricar teléfonos de calidad. Según él, “Apple es un excelente fabricante de smartphones” y las mejoras introducidas este año ya se sienten en la fuerte demanda del iPhone 17 y en los elogios hacia el nuevo iPhone Air, que destaca por su diseño ultraligero y elegante.
Los consumidores valoran sobre todo los avances prácticos: mayor duración de batería, dispositivos más resistentes y un diseño más pulido. Esta apuesta por lo esencial ha devuelto a Apple a su terreno más seguro. Las largas filas en las tiendas de Nueva York a Shanghái demuestran que el atractivo del iPhone sigue intacto, incluso en mercados tan competitivos como el chino, donde rivales locales buscan ganar terreno.
No obstante, la cautela también tiene fundamento. UBS señala que el ciclo de renovación de iPhones en Estados Unidos ya alcanza los 35 meses en promedio, es decir, casi tres años antes de que un usuario cambie de dispositivo. Este ritmo más pausado frena el crecimiento de ingresos. Además, NVIDIA superó a Apple como la empresa más valiosa en bolsa, reflejando el entusiasmo de los inversionistas por las compañías centradas en inteligencia artificial.
El Macquarie Core Equity Fund, en su informe del segundo trimestre de 2025, destacó que Apple tuvo un desempeño inferior al del índice S&P 500 y decidió reducir su exposición a la acción en un 50%. Aunque reconocen la fortaleza de la marca y la lealtad de los clientes, el fondo afirma que “la compañía ya no crece al ritmo de años anteriores porque muchos de sus productos clave han alcanzado la madurez”. El reto para Apple no es solo innovar, sino encontrar nuevas áreas que sostengan un crecimiento significativo.
A pesar de estas críticas, la acción sigue mostrando resistencia: está a poco más del 2% de marcar un nuevo máximo histórico. Es la paradoja de Apple: acusada de falta de innovación en IA, pero aplaudida por su consistencia en hardware. El futuro dirá si logra dar un salto en inteligencia artificial u otros sectores. Por ahora, el iPhone sigue siendo el motor que impulsa tanto a inversores como a usuarios.