
Apple advierte a los usuarios de iPhone: Google Chrome revive las cookies y el debate sobre la privacidad
Después de años prometiendo un internet más seguro y respetuoso con la privacidad, Google ha dado un paso atrás. El gigante tecnológico ha cerrado oficialmente su proyecto Privacy Sandbox y ha decidido volver a utilizar las tradicionales cookies, reabriendo una vieja discusión sobre el rastreo de usuarios en la red. Ante esta decisión, Apple no ha tardado en reaccionar y ha lanzado una advertencia directa a los usuarios de iPhone: eviten usar Google Chrome si valoran su privacidad.
La posición de Apple no sorprende, pero esta vez la compañía ha sido especialmente enfática. En 2024, la marca de Cupertino lanzó un anuncio muy recordado en el que se mostraban usuarios de Android siendo observados por cámaras con forma de pájaros, una metáfora de los rastreadores digitales. En el spot, las cámaras explotaban cuando intentaban espiar a los usuarios de Safari, dejando claro el mensaje: el navegador de Apple protege mejor la privacidad. Ahora, con Chrome trayendo de vuelta las cookies, la historia parece repetirse.
El fin del Privacy Sandbox: la gran retirada de Google
En 2019, Google presentó el proyecto Privacy Sandbox como una alternativa moderna a las cookies. La idea era ofrecer publicidad personalizada sin rastrear individualmente a cada usuario. En lugar de enviar datos a los servidores, la información se procesaría directamente en el dispositivo del usuario. En teoría, todos saldrían ganando: más privacidad para los usuarios, mejores resultados para los anunciantes y una imagen más ética para Google.
Sin embargo, seis años después, el proyecto ha fracasado. Los desarrolladores lo consideraron complejo, los anunciantes no vieron resultados convincentes y los defensores de la privacidad lo criticaron por ser insuficiente. En 2025, Google confirmó el final de la iniciativa, argumentando una “baja adopción” y una “falta de valor real”. Con ello, la compañía abandona su intento más ambicioso de reinventar la publicidad digital.
Apple y Microsoft aprovechan el tropiezo
Las reacciones no se hicieron esperar. Microsoft recordó a los usuarios de Windows que su navegador Edge está basado en la misma tecnología que Chrome, pero con “la confianza adicional de Microsoft”. Apple, por su parte, intensificó su discurso de privacidad, posicionando a Safari como la mejor opción para quienes desean proteger su información personal.
A pesar de las críticas, Chrome sigue siendo el navegador más popular del mundo, con más de 3 mil millones de usuarios y alrededor del 70% del mercado en móviles y ordenadores. Pero Google ya percibe nuevas amenazas: los navegadores impulsados por inteligencia artificial, como Comet de Perplexity o el futuro navegador de OpenAI, podrían desafiar su hegemonía con propuestas más seguras y personalizadas.
Por qué fracasó la Privacy Sandbox
El Privacy Sandbox incluía un conjunto de APIs – como la Topics API, la Protected Audience API y el IP Protection – diseñadas para reemplazar las cookies y ofrecer un sistema de anuncios menos invasivo. El problema fue que ni los anunciantes ni los desarrolladores encontraron en estas herramientas un beneficio claro. Además, muchos expertos señalaron que el proyecto no eliminaba el control centralizado de Google sobre la publicidad, sino que lo reforzaba.
En un comunicado, un portavoz de Google declaró: “Seguiremos trabajando para mejorar la privacidad en Chrome, Android y la web, pero dejaremos de usar la marca Privacy Sandbox.” Sin embargo, más allá de las palabras diplomáticas, la conclusión es evidente: la promesa de un equilibrio entre privacidad y negocio sigue siendo una utopía en el modelo publicitario actual.
El regreso del ‘monstruo de las cookies’
Con el regreso de las cookies, Chrome vuelve a su vieja estrategia: priorizar la personalización de anuncios, incluso a costa de la privacidad. Para la mayoría de usuarios, nada cambiará visiblemente – Chrome sigue siendo rápido, cómodo y omnipresente – , pero detrás de escena, el seguimiento de datos volverá a ser protagonista. Aquellos más conscientes de su privacidad probablemente migrarán a Safari o Firefox, mientras que la gran mayoría seguirá usando Chrome por costumbre.
El cierre de la Privacy Sandbox marca un punto de inflexión: el intento de Google por equilibrar privacidad y rentabilidad ha terminado en fracaso. Y así, el viejo “monstruo de las cookies” regresa, más hambriento que nunca, dispuesto a devorar los últimos restos de privacidad que quedaban en la web moderna.
3 comentarios
Privacidad en internet? eso ya es una leyenda urbana
Google vive de los anuncios, no hay escapatoria
El monstruo de las cookies ha vuelto 😅