Electronic Arts (EA) está apostando fuertemente por la inteligencia artificial, y lo está haciendo de una forma que incomoda a muchos de sus propios empleados. 
La compañía exige que la IA se use prácticamente en todo: desde la escritura de código y la creación de arte conceptual hasta la comunicación entre jefes y empleados. Lo que se presenta como un salto hacia la eficiencia, sin embargo, está generando caos y frustración dentro de los estudios.
Según empleados actuales y antiguos, EA lleva más de un año presionando a sus 15.000 trabajadores para que adopten herramientas de IA. Estas tecnologías ayudan a generar código, crear materiales visuales e incluso preparar mensajes de gestión interna. Pero los resultados no han sido los esperados. Muchos desarrolladores aseguran que el código producido por IA es defectuoso y requiere largas horas de corrección manual. “Termino arreglando los errores del bot más tiempo del que me tomaría escribirlo yo mismo”, confesó un programador.
El impacto también se siente entre artistas y diseñadores de niveles, quienes temen estar entrenando a su propio reemplazo. Sus obras están siendo utilizadas para alimentar los modelos generativos, y muchos temen que la automatización acabe por hacerlos innecesarios. Peor aún, en el área de control de calidad (QA) ya se han producido despidos. En Respawn Entertainment, un estudio de EA, más de 100 empleados fueron despedidos después de que la compañía implementara un sistema de IA para analizar y resumir las opiniones de los jugadores, una tarea que antes realizaban personas.
No todos en la industria ven el cambio como algo negativo. Masahiro Sakurai, creador de Super Smash Bros., considera que la IA generativa puede hacer que los grandes proyectos sean más sostenibles, especialmente en Japón, donde la escasez de talento es cada vez mayor. Hideo Kojima, mente detrás de Metal Gear y Death Stranding, también defiende el uso de la IA como una herramienta que libera tiempo para centrarse en la parte creativa.
En el caso de EA, sin embargo, muchos sienten que la frontera entre innovación y reducción de personal se está borrando. Algunos empleados creen que la compañía está entrenando sistemas que, a la larga, los dejarán sin trabajo. “Estamos enseñando a la IA cómo reemplazarnos”, comentó un ex empleado. Si esta estrategia resultará en mayor eficiencia o en otra ola de despidos, está por verse. Lo que es seguro es que EA ya se ha convertido en el epicentro del debate sobre la IA en la industria del videojuego.