Apple está a punto de dar un paso decisivo hacia su independencia tecnológica con el desarrollo de su propio módem 5G C2. Según un informe del Commercial Times, el nuevo chip debutará en 2026 junto con la línea iPhone 18. Pero hay una sorpresa: a diferencia de los próximos procesadores A20 y A20 Pro, el C2 no usará el moderno proceso de 2 nm de TSMC, sino el más maduro nodo de 4 nm (N4). 
Lejos de ser una decisión conservadora, parece una jugada estratégica muy bien pensada.
El iPhone 17, previsto para 2025, será el último en incluir los módems de Qualcomm, marcando el fin de una colaboración de más de una década. Desde hace años, Apple trabaja en su transición hacia componentes 100% propios, buscando controlar cada aspecto del hardware. El C2 será el primer módem totalmente diseñado por la compañía, continuando el camino iniciado con el C1 que debutó en el iPhone 16e.
La gran pregunta es: ¿por qué Apple usaría una tecnología más antigua teniendo acceso a la más avanzada? Según analistas, la decisión se basa en la eficiencia, estabilidad y rendimiento real. El reconocido analista Ming-Chi Kuo ha explicado que los módems no se benefician tanto de los procesos más pequeños como los chips principales. Pasar de 4 nm a 2 nm apenas mejoraría la velocidad de conexión, pero sí aumentaría los costos y los riesgos de producción. En otras palabras, sería una mejora técnica sin impacto práctico para el usuario.
El proceso N4 de TSMC sigue siendo de altísimo nivel, ofreciendo alrededor de 5% más rendimiento y un 6% de aumento en densidad de transistores frente al nodo N5. Estas mejoras son suficientes para un componente como el módem, donde la prioridad es la fiabilidad, compatibilidad global y eficiencia energética. Apple no busca presumir de nanómetros, sino garantizar una conexión sólida y estable en todos los mercados.
El C2 traerá, además, un salto técnico importante: compatibilidad tanto con mmWave como con sub-6GHz 5G, lo que permitirá velocidades más altas y mejor cobertura en diferentes países. Esta combinación hará que los próximos iPhones ofrezcan una conectividad más equilibrada y global, acercando aún más la visión de Apple de un ecosistema completamente integrado.
La estrategia de Apple también apunta a un enfoque gradual en la adopción de nuevas tecnologías. Los chips de la serie A seguirán recibiendo los procesos más avanzados, donde cada nanómetro aporta ventajas notables en potencia y consumo. Los módems, en cambio, se benefician más de una producción estable y de alto rendimiento, sin necesidad de reinventar la rueda cada año.
Con el iPhone 18 – y posiblemente el primer iPhone plegable – , Apple cerrará un capítulo y abrirá otro: el de los módems 5G completamente desarrollados en casa. Puede que no sea el más moderno en número de nanómetros, pero sí el más inteligente desde el punto de vista técnico y estratégico.
2 comentarios
Al fin un módem hecho por Apple, era hora!
Qualcomm debe estar temblando 😂