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NVIDIA Vera Rubin: el superchip que marca el inicio de una nueva era para la inteligencia artificial

por ytools
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NVIDIA Vera Rubin: el superchip que marca el inicio de una nueva era para la inteligencia artificial

NVIDIA Vera Rubin: el superchip que marca el inicio de una nueva era para la inteligencia artificial

En la conferencia GTC 2025 en Washington, NVIDIA presentó oficialmente su nuevo superchip Vera Rubin, una plataforma que muchos consideran el punto de inflexión hacia la próxima generación de computación para inteligencia artificial. Con una CPU personalizada y dos enormes GPUs trabajando en conjunto, este sistema promete redefinir la potencia de los centros de datos y abrir la puerta a modelos de IA mucho más grandes y complejos.

### Una arquitectura revolucionaria
El núcleo de esta nueva plataforma es el Vera CPU, basado en arquitectura ARM con 88 núcleos personalizados y soporte para 176 hilos. Está conectado a las GPUs Rubin mediante el nuevo enlace NVLink C2C, que alcanza velocidades de hasta 1,8 TB/s. Cada GPU Rubin, fabricada por TSMC, incorpora dos chips de tamaño reticular y ocho módulos de memoria HBM4 de última generación. Además, la placa base cuenta con 32 ranuras de memoria LPDDR, lo que garantiza un ancho de banda masivo y una transferencia de datos prácticamente instantánea entre CPU y GPU.

El primer sistema comercial basado en esta tecnología se llama NVL144. Incluye 144 GPUs Rubin y alcanza un rendimiento de 3,6 exaflops en inferencia FP4 y 1,2 exaflops en entrenamiento FP8 – más del triple que la generación anterior, Blackwell Ultra NVL72. Su memoria HBM4 ofrece hasta 13 TB/s de ancho de banda y 75 TB de memoria rápida, mientras que las conexiones NVLink llegan a 260 TB/s y el nuevo sistema CX9 a 28,8 TB/s. En resumen, es una auténtica bestia diseñada para escalar sin límites.

### Rubin Ultra: el salto hacia lo imposible
La segunda fase del proyecto llegará en 2027 con el Rubin Ultra NVL576, que ampliará la arquitectura a 576 GPUs, cada una con cuatro chips Rubin. Se espera que esta versión ofrezca hasta 15 exaflops de inferencia FP4 y 5 exaflops de entrenamiento FP8. El sistema usará memoria HBM4e con una capacidad total de 1 TB y un ancho de banda de 4,6 PB/s. Las conexiones NVLink subirán a 1,5 PB/s y el CX9 a 115 TB/s, cifras que parecen sacadas de ciencia ficción.

### Qué significa este avance
La idea de integrar CPU y GPU en una misma plataforma no es nueva, pero NVIDIA la lleva a otro nivel. Al eliminar los cuellos de botella entre los componentes, la empresa busca mejorar la eficiencia energética, reducir la latencia y aumentar drásticamente el rendimiento de los modelos de IA más exigentes. Este diseño apunta directamente al futuro de la IA generativa, el aprendizaje profundo y las simulaciones a gran escala.

### Producción y retos
Según Jensen Huang, CEO de NVIDIA, la producción en masa de los chips Rubin comenzará entre el tercer y cuarto trimestre de 2026, mientras que Rubin Ultra se lanzará en la segunda mitad de 2027. Cada rack de servidores podría consumir hasta 600 kW, lo que plantea nuevos desafíos de refrigeración, infraestructura y energía. Además, los valores de rendimiento se basan principalmente en cálculos FP4 y FP8, formatos optimizados para IA, no para computación científica tradicional. Sin embargo, la dirección está clara: acelerar el futuro de la IA a un ritmo nunca visto.

### Competencia y panorama general
AMD intenta mantenerse en la carrera con sus aceleradores MI de nueva generación, pero las cifras de NVIDIA dejan poco margen. Analistas del sector señalan que la empresa no solo lidera en potencia bruta, sino también en integración total: hardware, interconexión y software trabajan como un solo ecosistema. Esa combinación es lo que hace que el Vera Rubin no sea solo otro chip, sino una plataforma estratégica que cambiará el panorama de la computación avanzada.

Conclusión: El Vera Rubin no es simplemente un paso adelante, es un salto generacional. Su diseño refleja el futuro inmediato de la IA: sistemas integrados, memoria ultrarrápida y rendimiento exaescala. Lo que antes parecía un sueño tecnológico ahora se convierte en la nueva realidad del procesamiento global.

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