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La FCC endurece las restricciones contra Huawei y ZTE por riesgos en smartwatches y redes

por ytools
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Por qué la FCC ha endurecido las restricciones contra Huawei y otros gigantes tecnológicos chinos

La Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) ha aprobado por unanimidad (3-0) una nueva serie de medidas para cerrar los huecos legales que aún permitían la entrada de equipos tecnológicos chinos al país. La decisión afecta directamente a empresas como Huawei, ZTE y China Telecom, consideradas amenazas a la seguridad nacional por su presunta cercanía con el gobierno de Pekín. A partir de ahora, no solo se prohíbe la venta de sus productos, sino también de cualquier dispositivo que incluya componentes fabricados por estas compañías, incluso si el ensamblaje se realiza fuera de China.

El objetivo, según explicó el presidente de la FCC, Brendan Carr, es eliminar cualquier posibilidad de infiltración en las redes estadounidenses.
La FCC endurece las restricciones contra Huawei y ZTE por riesgos en smartwatches y redes
“Los adversarios extranjeros siempre buscan vulnerabilidades en nuestro sistema. Debemos cerrar cada puerta antes de que puedan entrar”, declaró. Con esta nueva regulación, la FCC busca impedir que partes críticas de origen chino lleguen al país camufladas dentro de productos de otras marcas.

Los relojes inteligentes y las cámaras bajo la lupa

Durante el último año, la FCC ha intensificado sus esfuerzos por retirar millones de dispositivos de venta online en Estados Unidos. Muchos de ellos eran productos de empresas como Huawei, Hikvision, ZTE y Dahua Technology. Entre los artículos afectados se encuentran relojes inteligentes, cámaras de seguridad y equipos domésticos conectados. La preocupación radica en que estos dispositivos podrían recopilar y transferir información sensible a servidores extranjeros.

El caso de Huawei es especialmente llamativo. Con un 21% de cuota de mercado mundial en el segundo trimestre de 2025, la empresa superó a Apple (17%) y se posicionó como el mayor fabricante de smartwatches del planeta. Pero ese éxito también ha reavivado las alarmas en Washington. Para las autoridades estadounidenses, incluso un reloj inteligente puede representar una puerta trasera potencial para la vigilancia digital y el espionaje de datos personales.

Advertencias, sanciones y nuevas medidas

En octubre, la FCC emitió un recordatorio a las empresas norteamericanas sobre la prohibición de utilizar equipos de videovigilancia y telecomunicaciones fabricados por empresas incluidas en la lista negra. Al mismo tiempo, inició el proceso de revocación de la licencia de la compañía hongkonesa HKT, filial de PCCW, por considerarla un riesgo para la seguridad nacional. El mensaje fue claro: cualquier vínculo con proveedores bajo la influencia del gobierno chino será considerado una amenaza.

Carr confirmó además que nueve compañías chinas continúan bajo investigación, entre ellas Huawei, ZTE, Hytera y China Unicom. Según el funcionario, algunas de estas empresas estarían utilizando filiales o nuevos nombres para evadir las restricciones. “No podemos permitir que actores respaldados por gobiernos extranjeros sigan aprovechando vacíos legales para infiltrarse en nuestras redes”, advirtió.

Una disputa que viene de lejos

La tensión entre Estados Unidos y los gigantes tecnológicos chinos no es nueva. En 2012, un informe del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes calificó a Huawei y ZTE como amenazas para la seguridad nacional, citando su cercanía con el Partido Comunista Chino. A pesar de ello, ZTE logró consolidarse en el mercado estadounidense, ofreciendo teléfonos asequibles a operadoras como AT&T, Verizon y T-Mobile. Pero en 2017, la compañía fue sancionada por violar embargos estadounidenses al vender tecnología a Irán y Corea del Norte, y además mentir sobre las sanciones internas aplicadas a los responsables.

En 2018, tras quedar al borde del colapso, el entonces presidente Donald Trump intervino directamente y ordenó un acuerdo que permitió a ZTE retomar operaciones en territorio estadounidense. Como parte del trato, la empresa pagó una multa de mil millones de dólares, depositó otros 400 millones en garantía, reemplazó a toda su directiva y aceptó la supervisión de un monitor de cumplimiento designado por Estados Unidos durante diez años.

Un nuevo frente en la guerra tecnológica

Las acciones de la FCC forman parte de una estrategia más amplia de Washington para reducir la influencia tecnológica de China. Estados Unidos ha presionado a sus aliados – como Reino Unido, Canadá y Australia – para que adopten medidas similares, expulsando a Huawei de sus redes 5G. Con el crecimiento del Internet de las Cosas (IoT), donde millones de dispositivos están interconectados, las autoridades temen que un solo componente comprometido pueda poner en riesgo toda una red.

Para los consumidores, las medidas podrían traducirse en menos opciones y precios más altos. Pero para el gobierno estadounidense, el sacrificio es necesario para proteger su infraestructura digital. Como resumió Brendan Carr: “Cada dispositivo conectado es una posible puerta de entrada. Nuestra tarea es asegurarnos de que permanezca cerrada.”

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1 comentario

404NotFound January 22, 2026 - 2:50 am

cada vez más caro comprar tecnología decente 😩

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