
EE. UU. autoriza a Microsoft a exportar chips de IA de NVIDIA a Emiratos: el Golfo emerge como nueva autopista de crecimiento
Con el canal hacia China aún trabado por límites regulatorios, aparece un nuevo horizonte para el ecosistema de IA estadounidense: los Emiratos Árabes Unidos (EAU). Microsoft obtuvo una licencia de exportación de Washington que le permite llevar a territorio emiratí infraestructura de inteligencia artificial basada en aceleradores de NVIDIA. La aprobación, calificada internamente como decisiva tras rondas rigurosas de supervisión, eleva al Golfo a la primera línea de la próxima ola de centros de datos, nubes soberanas y modelos de base entrenados a gran escala.
Brad Smith, presidente de Microsoft, subrayó que estas licencias no son un trámite de ventanilla. Se conceden únicamente cuando el solicitante demuestra controles robustos en toda la cadena: seguridad física de los campus, gobernanza de proveedores, protección cibernética endurecida y mecanismos para impedir desvíos o accesos no autorizados a cómputo avanzado.
“No obtienes una licencia de exportación si no cumples los requisitos impuestos por el gobierno de EE. UU. La ganamos acreditando ciberseguridad, seguridad física y otras salvaguardas de nivel muy exigente”.
Para la región, el mensaje es claro. Los EAU y vecinos como Arabia Saudí llevan años invirtiendo de forma agresiva en capacidad de cómputo, residencia de datos y programas de IA soberana. Con la licencia en mano, Microsoft puede escalar in country su plataforma Azure AI, manteniendo los datos localizados y cumpliendo marcos normativos estrictos. Para NVIDIA, esto se traduce en demanda planificable de generadores GPU de última generación, redes de alta velocidad y pilas de software optimizadas para entrenamiento e inferencia en producción.
La ambición viene respaldada por cifras. Se proyecta que Microsoft destine alrededor de US$ 7,9 mil millones entre 2026 y 2029 a expandir centros de datos en los EAU. No se trata solo de apilar GPUs: habrá que reforzar suministro eléctrico y refrigeración, desplegar dorsales de fibra, robustecer controles de acceso y continuidad operativa, formar talento local, apoyar a universidades y articular una red de socios y startups que convierta el cómputo en resultados económicos reales.
El terreno de alianzas ya está caliente. Firmas tecnológicas estadounidenses han suscrito acuerdos con actores clave de la zona como G42, además de iniciativas emergentes como HUMAIN AI. Estos acuerdos suelen combinar reservas de capacidad con codesarrollo de modelos verticales: asistentes en árabe, detección de fraude financiero, análisis de imagen médica, optimización energética o logística. Con el marco de exportación despejado, el despliegue de hardware avanzado de origen estadounidense en estos proyectos gana tracción, siempre y cuando el cumplimiento normativo se mantenga impecable.
Conviene recordar que las autoridades de EE. UU. han sido históricamente cautelosas con el envío de chips punteros a ciertos mercados de Oriente Medio. Pesaban los riesgos de desvío tecnológico, los retos de multiarriendo en la nube y la transparencia de la cadena de suministro. La autorización actual sugiere que Microsoft presentó una arquitectura de gobernanza capaz de mitigar esos temores: logística rastreable y con sellos antimanipulación, geofencing, segmentación de redes, aislamiento duro entre inquilinos y auditorías periódicas con evidencia verificable.
Para NVIDIA, la ecuación es pragmática: China sigue siendo enorme, pero limitada; el Golfo es más pequeño, pero líquido, rápido y con mandatos claros desde la cúpula. Acceder a clientes soberanos en Abu Dabi o Riad – que exigen cómputo local por razones estratégicas y regulatorias – puede compensar parte del riesgo de ingresos a corto plazo y cimentar contratos multianuales para chips, redes y servicios profesionales.
¿Puede Oriente Medio sustituir a China en tamaño de facturación? Probablemente no en el corto plazo. La base de desarrolladores, las plataformas y la industria digitalizada de China son masivas. Pero el Golfo avanza con una coordinación poco común, presupuestos firmes y plazos comprimidos. Si las primeras regiones de Azure con licencia en los EAU cumplen en seguridad y desempeño, es razonable esperar un efecto dominó en los mercados vecinos: del sector público a petróleo y gas, pasando por salud, finanzas y transporte.
Lo que hay que vigilar a partir de ahora: (1) la velocidad de puesta en marcha de capacidad licenciada; (2) el mix de cargas entre entrenamiento e inferencia y sus implicaciones en energía y refrigeración; (3) el avance de la localización y adaptación sectorial de modelos con socios como G42 y HUMAIN AI; (4) nuevas licencias y la extensión regional del perímetro; y (5) la calidad de las auditorías continuas. De estos factores dependerá si el corredor “EE. UU. → EAU” se convierte en una columna de ingresos estable y escalable o tropieza con nuevos topes regulatorios.
En resumen: Washington ha otorgado confianza condicionada; Microsoft superó un listón alto; y NVIDIA accede a uno de los teatros de IA más ambiciosos del planeta. No es un reemplazo inmediato de China, pero sí un segundo motor de crecimiento con potencial para marcar los próximos años.
3 comentarios
G42 + NVIDIA + Microsoft = combo potente. Ahora toca ejecutar
Si Azure garantiza aislamiento real entre clientes, cambia el juego
Sin energía estable no hay milagros. La GPU es solo la mitad