El primer iPhone plegable suena cada vez más fuerte, y un rumor manda sobre el resto: para lograr pantallas realmente limpias y un cuerpo más delgado, Apple podría prescindir de Face ID y apostar por una cámara de selfie bajo la pantalla junto con el regreso de Touch ID. Un análisis atribuido a J.P. Morgan habla de un sensor frontal de 24 MP oculto en el panel de cobertura y de una configuración doble para selfies, probablemente una cámara para la pantalla externa y otra para la interna. 
Si se confirma, la prioridad sería una experiencia visual sin interrupciones y una ergonomía coherente en cualquier modo de uso.
Por qué Face ID no encaja tan bien en un plegable
Face ID no es solo una cámara: requiere un proyector de puntos, iluminador IR, emisor y sensor infrarrojo, todo ello ocupando volumen. En un plegable, cada milímetro cúbico compite con la bisagra, las capas adicionales del OLED flexible, la batería segmentada y el sistema térmico. Además, la postura cambia constantemente: semiabierto sobre la mesa, de lado en el tren o con ángulos raros. Justo ahí el reconocimiento facial puede fallar. Un lector de huellas en el botón lateral, en cambio, funciona sin importar el ángulo, el pliegue o la luz.
Cámara bajo el panel: estética impecable, retos reales
Enterrar la cámara bajo los píxeles evita agujeros y muescas, pero la luz atraviesa estructuras activas del panel. Eso puede traer velo, pérdida de nitidez y desviaciones de color. La respuesta de Apple, previsiblemente, será la fotografía computacional intensiva: tomas multiframe para recuperar detalle, deconvolución para limpiar suavidad, modelos de color más estables y IA para mitigar artefactos. Los 24 MP dan margen para recorte y reconstrucción, aunque la física no perdona: las selfies nocturnas y las videollamadas marcarán la diferencia entre una solución bonita y una realmente buena.
El regreso de Touch ID y el sitio más lógico
La ubicación más sensata es la tecla lateral. Los sensores capacitivos modernos son rápidos y fiables, y unifican el gesto tanto en la pantalla externa como en la interna. Desbloqueas igual con el teléfono cerrado, a medio pliegue o totalmente abierto. La opción de Touch ID bajo la pantalla lleva años rondando la rumorología, pero voces como la del analista Ming-Chi Kuo se mantienen escépticas a corto plazo; en un chasis plegable, con capas móviles y microflexiones del panel, el botón lateral suena más robusto y predecible.
Doble cámara trasera de 48 MP: pragmatismo ante todo
Otra pieza de la filtración apunta a dos cámaras atrás: una gran angular de 48 MP y una ultra gran angular de 48 MP, supuestamente sin estabilización sensor-shift en la principal. Es una dieta consciente del módulo: reducir altura y peso, renunciar a teleobjetivo o periscopio y apoyarse en sensores de alta resolución con recorte inteligente y zoom computacional. En un plegable, la enorme pantalla interna ya actúa como visor de lujo; tiene sentido invertir en procesado en lugar de engordar el bloque de cámaras.
La ausencia de sensor-shift hará fruncir el ceño a algunos, pero ayuda a mantener el perfil fino. Apple podría compensar con óptica cuidada, OIS donde quepa y estabilización electrónica agresiva con datos de giroscopio. Si el pipeline de imagen está bien ajustado, el resultado práctico puede seguir siendo nivel flagship.
Calendario: ¿segunda mitad de 2026 o 2027?
Las fechas bailan. Una versión sitúa el debut para la segunda mitad de 2026 junto con un segundo iPhone Air y los iPhone 18 Pro; otro informe desde Corea lo desplaza a 2027. El historial de Apple dice que la compañía lanza cuando la experiencia está cerrada: vida de la bisagra, visibilidad del pliegue, durabilidad del panel y calidad de la cámara bajo pantalla son frentes que conviene pulir antes de subir al escenario.
Dónde queda frente a Samsung y Google
Todo plegable implica renuncias. Samsung con el Galaxy Z Fold 7 persigue más delgadez y eficiencia; Google con el Pixel 10 Pro Fold puliría tamaño, peso y cámaras. El guion de Apple – pantallas limpias, Touch ID lateral, dos lentes traseras – encaja en ese patrón: simplificar hardware, potenciar el software y asegurar una experiencia sólida día tras día.
Lo que conviene vigilar
- Biometría sin drama: Touch ID lateral que funciona igual con el teléfono cerrado, abierto o a medio camino.
- Calidad UDC: menos velo, color más natural y buen rendimiento a baja luz.
- Perfil y peso: decisiones de cámara y biometría que favorecen un cuerpo fino y cómodo.
- Software para pantallas grandes: multitarea fluida, arrastrar y soltar, continuidad entre paneles.
- Procesado de 48 MP: exprimir detalle y rango sin recurrir a periscopios voluminosos.
En resumen: si los indicios se cumplen, el iPhone Fold priorizará diseño limpio, ergonomía fiable y concesiones inteligentes. Perder Face ID suena radical, pero en un plegable la combinación de un lector lateral excelente y una pantalla realmente continua puede ser justo lo que muchos usuarios venían pidiendo.