El Galaxy S26+ vuelve a escena tras semanas de rumores que lo daban por descartado en favor de un supuesto Galaxy S26 Edge. 
El guion cambió: el Edge queda en el aire y el S26+ avanza con renders basados en CAD y medidas exactas que dibujan con bastante precisión cómo será el próximo “Plus” de Samsung.
Los planos marcan 158,4 × 75,7 × 7,35 mm. Traducido a la mano: prácticamente la misma altura que el S25+, un pelín más estrecho y una pizca más grueso; diferencias microscópicas que, en el uso diario, se sentirán casi idénticas. El frontal mantiene la receta conocida: marcos finos y simétricos alrededor de la pantalla y un orificio centrado para la cámara selfie.
La noticia de diseño está atrás. Samsung abandona los tres aros “flotantes” y se pasa a un módulo ovalado sobre el que descansan los mismos anillos de cámara. No es solo estética: una isla sólida facilita anclar sensores más grandes y el OIS, ordena la transición con las fundas y unifica el lenguaje visual de la familia S. ¿Gente que prefiere tapa totalmente plana? También la hay, y esa conversación no se apaga.
Por las dimensiones, la pantalla se quedaría en 6,7 pulgadas, igual que en el S25+. Si vemos cambios, apuntarán a calibración, picos de brillo y eficiencia energética más que a la diagonal. Para quien venga de un Plus anterior, es continuidad ergonómica: agarre conocido, cero curva de aprendizaje.
Dentro, todo indica otra estrategia de doble chipset: Exynos 2600 o Snapdragon 8 Elite Gen 5 según el mercado. Faltan confirmaciones de frecuencias, GPU y funciones de IA, pero el planteamiento es clásico Samsung: ajustar la experiencia por región en lugar de imponer un único SoC global.
¿Cuándo? Se habla de una presentación a finales de enero, acorde al calendario habitual de la marca. Y conviene recordar lo que un leak CAD puede y no puede contar: clava forma, tamaño y ubicación de puertos y cámaras, pero no certifica materiales, sensores, potencia de carga ni novedades de software. Piénsalo como el molde del chasis, no la ficha técnica definitiva.
Debate de la comunidad: batería vs. “bump”. Una petición recurrente: “Hacedlo un poco más grueso, eliminad la isla y usad ese volumen para más batería”. La idea tiene sentido: más autonomía, mejor margen térmico, menos bamboleo sobre la mesa. La réplica: las ópticas y el OIS necesitan espacio; el módulo protege las lentes, separa zonas de calor y facilita el encaje de accesorios. Al final manda el equilibrio entre espesor, peso, temperatura, duración y comodidad de bolsillo. Con 7,35 mm, Samsung parece buscar ese punto medio razonable.
Conclusión: el S26+ pinta como una evolución prudente y segura: frontal continuista, trasera más coherente, misma diagonal de 6,7″ y opción de silicio por regiones. Si enero se confirma, pronto sabremos qué partes del boceto encajan con el producto final y si la eterna discusión de “más batería o menos bulto” vuelve a encender los comentarios.
4 comentarios
solo no pasen de los 200 g, mis bolsillos ya sufren bastante
me gusta el módulo ovalado, se ve más limpio que tres aros sueltos, menos pelusa alrededor
los sensores grandes + OIS piden espacio, trasera plana al 100% es fantasía
háganlo un pelín más gordo, quiten el bulto y denme batería pa’ rato 😅