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Horizon Steel Frontiers convierte Horizon en una gran frontera online compartida

por ytools
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En la feria G-Star 2025, NCSOFT por fin puso nombre y cara a un proyecto del que se llevaba hablando años: Horizon Steel Frontiers, un MMORPG completo ambientado en el universo de Horizon para PC y dispositivos móviles. En PC funcionará a través de la plataforma PURPLE del propio estudio coreano, mientras que en móviles llegará a iOS y Android, todo unido bajo la misma cuenta y el mismo progreso.
Horizon Steel Frontiers convierte Horizon en una gran frontera online compartida
La idea es clara: dejar atrás la sensación de aventura solitaria de los juegos originales y convertir las cacerías de máquinas en un gran frontera compartida con miles de jugadores.

Jan-Bart van Beek, director del estudio Guerrilla Games y uno de los responsables de dar forma a Horizon desde el inicio, define Steel Frontiers como una versión del mundo pensada para jugarse "en cualquier lugar y en cualquier momento". Eso se traduce en un enfoque fuerte en el juego cruzado y en la continuidad: da igual si te conectas desde un sobremesa potente, un portátil o el móvil en el sofá, siempre manejas el mismo personaje, avanzas en la misma historia y te mueves por el mismo mapa vivo. No hay servidores "de móvil" recortados; la visión es un solo mundo persistente que se siente igual de relevante en todas las plataformas.

El juego nos lleva a una zona inédita de los antiguos Estados Unidos: las Deadlands. Es un paisaje duro, inspirado en los desiertos y mesetas de Nuevo México y Arizona: cañones rojizos, carreteras cubiertas de arena, esqueletos de ciudades devoradas por el polvo y pequeñas comunidades tribales agarradas a un pozo, a un pedazo de chatarra útil o a un fragmento de tecnología del Viejo Mundo. Más que un mundo abierto de postal, las Deadlands están planteadas como una frontera en disputa, un lugar donde nada es del todo tuyo y donde cada victoria puede ser cuestionada por otro grupo de jugadores.

Ese enfoque se nota en el diseño social. En Horizon Steel Frontiers rara vez estarás solo. El juego quiere que sientas la presencia constante de otros clanes y tribus, tanto para bien como para mal. Un día te alías con una docena de cazadores para tumbar una máquina gigantesca: unos se especializan en arrancar placas de armadura, otros levantan una red de trampas, y un par de tanques aguantan golpes imposibles mientras el soporte mantiene a todos con vida. Al día siguiente, esa misma zona puede haberse convertido en el epicentro de una guerra entre facciones por el control de los recursos que deja esa máquina.

Van Beek deja caer que esa mezcla de cooperación y choque directo es una de las señas de identidad del proyecto. La frontera no se resetea cuando tú te desconectas: los grupos que dominan un valle rico en piezas raras, las bandas que viven de saquear caravanas, los clanes que se convierten en protectores oficiales de una aldea… todo eso se acumula y construye una historia propia del servidor. Las mejores anécdotas no deberían venir de scripts, sino de decisiones reales: treguas incómodas para acabar con una bestia absurda, traiciones en el último segundo o campañas de acoso prolongadas por un simple pozo en medio del desierto.

Para que todo eso funcione, NCSOFT y Guerrilla han tenido que replantear el combate clásico de Horizon con lógica de MMO. El productor ejecutivo Sung-gu Lee explica que el objetivo es conservar la sensación de desmontar máquinas pieza a pieza, pero introduciendo capas que solo cobran sentido cuando diez o quince personas se coordinan. El Pullcaster, por ejemplo, deja de ser solo un gancho de movilidad. Después de reventar un componente, puedes engancharte a la zona dañada, trepar por la máquina, colocar trampas justo sobre la herida y aplicar estados alterados que el resto del grupo puede aprovechar.

También ganan peso las armas que arrancas de las propias máquinas. En Steel Frontiers puedes recoger ese arsenal improvisado, cargarlo en tu montura mecánica y usarlo en combates posteriores, como si fuera una especie de botín persistente. Eso abre la puerta a grupos muy especializados: jugadores dedicados a romper puntos concretos, expertos en control de terreno con cables, minas y humo, tanques que se comen toda la ira de la máquina y apoyos que curan, limpian estados negativos y mejoran el daño del resto. Las grandes cacerías se plantean más como asaltos complejos que como simples carreras por ver quién baja antes la barra de vida.

El anuncio, como era de esperar, ha encendido tanto la ilusión como las alarmas. La comunidad viene escarmentada de varios "mega proyectos" online que prometían revolucionar el género y acabaron apagándose en un suspiro, así que los chistes comparando el juego con un "Anthem 2" no han tardado en aparecer. Hay miedo al exceso de grindeo vacío, a eventos reciclados y, sobre todo, a un modelo de negocio demasiado agresivo en móvil, con pases de temporada encadenados, cajas aleatorias y cualquier invento que empuje al gasto.

Aun así, sobre el papel la combinación de talentos es potente. NCSOFT sabe cómo mantener un MMO vivo durante años, ajustar economías, planificar parches y temporadas sin que la base de jugadores se desangre. Guerrilla, por su parte, ha demostrado de sobra que Horizon puede sostener historias emotivas, una estética muy reconocible y máquinas que dan ganas de estudiarlas casi como si fueran criaturas reales. Si Steel Frontiers consigue juntar esas dos fortalezas, podría convertirse en algo más que un experimento paralelo y establecerse como la tercera pata de la franquicia junto a las entregas para un jugador.

A nivel temático, el juego sigue girando en torno a la misma pregunta de fondo: cómo conviven humanidad, naturaleza y tecnología después del colapso. Solo que ahora esa tensión ya no vive solo en las cinemáticas. Cada vez que un grupo exprime un ecosistema hasta dejarlo seco, cada alianza que se forma para defender un asentamiento aislado, cada decisión de monopolizar un recurso clave repercute en el resto del mundo. Equilibrio, abuso, catástrofes locales: en las Deadlands no son conceptos abstractos, sino consecuencias visibles de miles de jugadores empujando el mapa en direcciones distintas.

Quedan muchos interrogantes sobre la mesa: qué tan rígido será el sistema de clases, cómo se equilibrará la experiencia entre PC y móvil, qué límites tendrá la monetización y qué ofrece el endgame más allá de las primeras semanas de novedad. Por ahora, NCSOFT se limita a soltar información a cuentagotas y a centralizar todo en la web oficial del proyecto. Lo que sí está claro es la ambición: Horizon Steel Frontiers no quiere ser simplemente "Horizon con cooperativo", sino un frontera online permanente y multiplataforma donde las historias que más recuerdas no son las que alguien escribió en un documento de diseño, sino las que viviste tú, con tus aliados y tus rivales, al borde de las Deadlands.

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2 comentarios

BinaryBandit December 7, 2025 - 9:35 am

si NCSOFT clava los sistemas de MMO y Guerrilla se encarga de historia y ambiente, yo ya voy buscando casa fija en Deadlands jaja

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Interlude January 2, 2026 - 6:16 am

por favor que no se convierta en gacha de móvil con tres battle pass, energía y cajas random hasta para abrir el mapa, Horizon merece algo más digno 🙏

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