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Metroid Prime 4: Beyond mete un sidekick en el casco de Samus y divide a la comunidad

por ytools
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Pocas sagas de Nintendo viven tan obsesionadas con la soledad como Metroid. Durante años, la imagen de Samus avanzando en silencio por pasillos vacíos, con solo el eco de sus pasos y el zumbido de maquinaria alienígena, definió la experiencia. Metroid Prime 4: Beyond decide tocar justo ese pilar: en las primeras horas del juego, Samus no está sola, sino acompañada por un soldado humano de la Federación Galáctica, Myles MacKenzie, que habla más que muchos jefes finales duran en pantalla.
Metroid Prime 4: Beyond mete un sidekick en el casco de Samus y divide a la comunidad
Y, como era de esperar, la comunidad ya está en guerra por ello.

Los primeros avances describen a Myles como algo mucho más invasivo que un cameo en cinemática. Es una voz constante en el casco de Samus: hace chistes cuando nadie se los pide, repite pistas que ya habías intuido hace rato y comenta cada cambio en el escenario como si fuera un streamer pegado a tu partida. A ratos, la dinámica se convierte directamente en misión de escolta: Samus debe protegerlo mientras él se parapeta tras rocas y coberturas improvisadas, y si cae en combate no basta con encogerse de hombros. Para evitar el Game Over, el jugador tiene que usar una nueva habilidad de corte psíquico para resucitarlo en mitad del tiroteo.

Para muchos veteranos, todo esto suena como lo contrario de lo que hizo grande al primer Metroid Prime. Donde antes reinaban los logs abandonados, las salas sin música y la sensación de estar leyendo ruinas, ahora hay un humano nervioso narrando el viaje en tiempo real. Algunos periodistas han llegado a compararlo con tener un podcast encendido en el fondo, justo cuando lo único que querías era escanear tranquilo un mural Chozo y escuchar cómo respira el planeta.

El nuevo tráiler de siete minutos publicado por Nintendo – una especie de mini Direct centrado en el juego – deja claro que Myles es solo la punta del iceberg. El planeta Viewros se organiza alrededor de un gran núcleo desértico que actúa como hub, del que parten cuatro zonas principales: un área boscosa donde conocemos al soldado, una enorme planta de energía, un centro de investigación congelado y una región volcánica repleta de lava y estructuras derrumbadas. En estos biomas se esparcen otros soldados de la Federación que lanzan señales de socorro, hablan de sus familias, se suben a mechas para derribar muros o ayudan a Samus a abrir compuertas y puertas blindadas.

Jugablemente, estos NPC funcionan como llaves con patas, compañeros puntuales de combate y vendedores improvisados de mejoras. El propio tráiler insiste en que “el trabajo en equipo es esencial si queréis salir vivos de este planeta”, una frase que a muchos fans les suena casi paródica dentro del contexto de Metroid. En lugar de llegar tarde al desastre y leer los últimos mensajes de los caídos, esta vez Samus aterriza mientras la tragedia está ocurriendo, y en teoría es parte del motivo por el que algunos vivirán para contarlo… o no.

A todo esto se suma otro foco de polémica: el vehículo tipo moto/hoverbike que Samus utiliza para cruzar el hub desértico. En las escenas mostradas se la ve recorriendo un páramo bastante vacío a una velocidad que no pocos describen como “de paseo dominical”. Las bromas no han tardado: más de uno asegura que la cazarrecompensas podría llegar antes si simplemente se pone a correr. Para muchos, esto huele a mundo semiabierto de compromiso, amplio en tamaño pero no necesariamente en contenido, diseñado más para marcar una casilla de “exploración moderna” que para reforzar la tensión y densidad típica de la saga.

Conviene recordar que Metroid nunca ha sido totalmente alérgica a otros personajes. En Metroid Prime 3, la Federación ya apoyaba a Samus en operaciones a gran escala; en Fusion y Other M el papel de Adam era constante; y los ordenadores, terminales y registros llevan décadas insinuando que Samus no trabaja en un vacío institucional. Lo que hace Metroid Prime 4: Beyond es mover ese trasfondo a primer plano: los soldados dejan de ser cadáveres en un escáner y pasan a ser rostros, voces y mecánicas que afectan directamente al diseño de niveles.

Quienes defienden este nuevo rumbo aseguran que todo dependerá del equilibrio. Si Myles tiene una buena progresión, sabe cuándo callarse y aporta habilidades, rutas y momentos de historia que realmente valgan la pena, puede terminar siendo una pieza más del encanto de Beyond en lugar de un lastre. Lo mismo con el resto del pelotón: integrarlos en puzles, jefes y situaciones únicas podría ampliar el alcance narrativo de Metroid sin sacrificar del todo su ADN. No sería la primera vez que un compañero considerado insufrible en el primer tráiler acaba convertido en personaje de culto unos años después.

En el bando contrario están los que solo ven banderas rojas. Para ellos, la combinación de sidekick parlanchín, secciones de escolta obligatorias, segmentos en vehículo y un hub abierto pero aparentemente vacío suena a manual de blockbuster correcto pero olvidable. Metroid siempre se había distinguido por ir a contracorriente de las modas, y temen que Prime 4 se convierta precisamente en lo que la saga nunca fue: “otro juego grande” más en un mercado saturado, sin ese golpe de personalidad que tuvo aterrizar por primera vez en Tallon IV.

Lo único claro es que Metroid Prime 4: Beyond no pretende ser un simple homenaje en alta definición a la trilogía original. La moto discutida, el gran desierto central, la presencia constante de soldados de la Federación y el papel hipervisible de Myles MacKenzie son apuestas conscientes, con riesgos asumidos. Algunos fans ya dan por hecho que esto “le roba lo cool a Metroid”; otros ven una oportunidad de actualizar el lenguaje de la saga y preparar el terreno para futuros proyectos transmedia donde Samus no pueda seguir siendo solo una silueta silenciosa. Si Myles será recordado como el acompañante más pesado de la historia o como un contrapunto necesario para una Samus más humana es algo que solo sabremos cuando aterricemos en Viewros y escuchemos por nosotros mismos cuánto ruido hace esta nueva etapa de Metroid.

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