
Apple y Tencent: qué hay realmente detrás de la comisión del 15 % por compras de WeChat en iOS
Apple acaba de abrir una nueva mina de oro en el único mercado donde nunca puede relajarse: China. Según informes recientes, la compañía ha llegado a un acuerdo con Tencent para empezar a gestionar parte de los pagos de juegos y miniapps dentro de WeChat en iPhones, llevándose el 15 % de cada transacción realizada en iOS. Sobre el papel suena a rebaja generosa frente al típico 30 % de la App Store. En la práctica, es un movimiento de poder milimétricamente calculado.
Para entender por qué este trato importa, hay que entender qué es WeChat en la vida diaria de los chinos. No es solo una app de mensajería: es cartera, banco, tienda online, plataforma de juegos, gestor de citas médicas, acceso a servicios públicos y mucho más. Todo eso vive dentro de un ecosistema de mini programas: pequeñas aplicaciones y juegos que se abren dentro de WeChat sin pasar por una tienda clásica. Para millones de personas, el móvil se divide básicamente en dos mundos: WeChat y todo lo demás.
Ahí estaba el problema para Apple. En iOS se movía una cantidad gigantesca de dinero dentro de WeChat, pero esas compras no pasaban por el sistema de pago de la compañía. Mientras las compras in-app tradicionales pagaban hasta un 30 % de comisión, las transacciones internas de WeChat en iPhones dejaban a Apple con una participación de exactamente 0 %. El hardware era suyo, el sistema operativo también, pero el flujo de dinero fluía totalmente por otro canal.
El nuevo acuerdo cambia esas reglas. A partir de ahora, una parte de las compras de juegos y miniapps de WeChat en iOS se procesará a través de la infraestructura de Apple, que a cambio se queda con una comisión del 15 %. Teniendo en cuenta que WeChat ronda los 1,41 mil millones de usuarios activos al mes, incluso un gasto medio modesto por persona convierte ese 15 % en cientos de millones de dólares potenciales al año. Apple ha pasado de mirar el dinero desde la ventana a sentarse directamente en la caja.
Por eso muchos ponen en duda la idea de que el 15 % sea una gran concesión por parte de Apple. En realidad, la empresa ha cambiado 30 % de nada por 15 % de un océano de transacciones. No parece precisamente un sacrificio. La narrativa de que la compañía está siendo «amable» por cobrar menos pierde fuerza cuando recordamos que, hasta hace poco, no podía cobrar absolutamente nada en ese ecosistema.
La parte más intrigante está del lado de Tencent. ¿Por qué aceptar repartir ingresos que antes se quedaban íntegramente en casa? Una explicación muy razonable es la gestión del riesgo. El acceso a los usuarios de iPhone en China es demasiado valioso como para jugar con fuego. Apple tiene muchos mecanismos para incomodar a una app: cambios en las normas de la tienda, revisiones más agresivas, requisitos extra de seguridad, limitaciones técnicas… todo en nombre de la experiencia del usuario.
Al aceptar el 15 %, Tencent compra estabilidad. Es mejor un acuerdo claro, con una comisión asumible, que vivir con el miedo a un cambio repentino de política que pueda afectar a WeChat en iOS. En un contexto global en el que los reguladores miran con lupa los sistemas de pago internos, tener un modelo bendecido por Apple también reduce la exposición a futuras batallas legales y políticas.
Por supuesto, alguien tendrá que pagar la factura. Si Tencent absorbe toda la comisión, su margen se reduce. Si decide trasladar parte del coste a los desarrolladores que crean miniapps y juegos dentro de WeChat, serán ellos los que vean cómo se estrechan sus números. Y cuando los márgenes se aprietan, la reacción típica es siempre parecida: precios algo más altos, más anuncios, más funciones premium y mecánicas de monetización más agresivas, especialmente en la versión para iOS.
Para el usuario, la situación es ambivalente. Por un lado, a corto plazo casi nada cambia en la superficie: sigue abriendo WeChat, sigue usando sus miniapps y sigue pagando donde siempre ha pagado. Por otro, una parte de ese dinero empezará a hacer una parada extra en Cupertino. Y aunque el impacto individual sea pequeño, a gran escala refuerza la dependencia del mercado de apps respecto a un puñado de gigantes.
En los comentarios y foros ya se nota la ironía. Hay quien se burla de la idea de que Apple esté «cediendo» por quedarse solo con el 15 %, cuando antes no veía ni un céntimo. Otros hablan de «robo legal con descuento»: la comisión sigue siendo alta, solo que viene presentada como rebaja promocional. También hay quien señala que el movimiento es doloroso para Tencent, que renuncia a ingresos limpios para asegurar la paz con la dueña del sistema operativo.
Si miramos el mapa completo, el trato es un clásico acuerdo de gana-gana entre gigantes y un «ya veremos» para el resto. Apple transforma a WeChat, que funcionaba casi como una tienda dentro de la tienda, en una nueva línea de ingresos para su negocio de servicios. Tencent se asegura que su superapp siga siendo imprescindible en millones de iPhones sin sobresaltos. Y el sector recibe un precedente: en lugar de guerra abierta entre superapps y plataformas, veremos cada vez más negociaciones para repartirse el pastel.
Al mismo tiempo, el caso ilustra cómo está envejeciendo el modelo tradicional de tienda de apps. La idea de una sola tienda, una sola comisión y un solo dueño se queda corta frente a ecosistemas superpuestos como el de WeChat. El 15 % de Apple puede convertirse en plantilla para futuros acuerdos con otros superapps en Asia, Latinoamérica o donde surjan nuevos gigantes.
Para el usuario medio de iPhone en China, todo esto seguirá siendo una historia de bastidores. Pero para Apple y Tencent, es un recordatorio de que, en la economía digital actual, nadie quiere quedarse fuera del flujo de dinero. Y si eso implica convertir una «tasa cero» en un «15 % bien negociado», pocos van a dudar demasiado.