IDW Publishing se está tomando muy en serio la idea de mirar al pasado para empujar el futuro de Star Trek. 
A comienzos de 2026 llegará a las tiendas el one-shot Star Trek Deviations: Threads of Destiny, una historia autoconclusiva que coloca a la teniente Nyota Uhura en el centro del escenario, lanzada directamente hacia el Més de la Historia Negra. Nada de quedarse de pie al fondo del puente de mando de la Enterprise: aquí la oficial de comunicaciones se convierte en el eje moral y emocional de un experimento de ucronía muy trekkie.
El cómic forma parte de la línea Deviations, la respuesta de IDW al clásico “¿Qué pasaría si…?”. Cada número modifica un punto clave de la continuidad y explora las consecuencias. En una entrega anterior vimos un universo donde los primeros en hacer contacto con la Tierra no fueron los vulcanos, sino los romulanos. Threads of Destiny elige otro momento sagrado para el fandom: el episodio de la Serie Original “The City on the Edge of Forever”. Solo que esta vez no son Kirk y Spock quienes cruzan el Guardian of Forever, sino Uhura.
En la línea temporal “normal”, en pleno siglo XXIII, Nyota Uhura es la mente brillante que mantiene a la Enterprise hablando con el resto de la galaxia. Descifra lenguas imposibles, interpreta gestos culturales que nadie más ve y convierte conflictos interestelares en conversaciones. En esta versión alternativa, un salto a través del Guardian la arranca de ese futuro pulido y la deja caer en 1963, en los Estados Unidos, justo en el punto álgido del Movimiento por los Derechos Civiles. Allí no hay traductores universales ni pantallas táctiles: hay marchas, sentadas, detenciones arbitrarias y discursos que buscan derribar la segregación.
Ese choque de contextos es el corazón de la propuesta. Uhura, que está entrenada para encontrar un lenguaje común entre especies que jamás se han visto, aterriza en un país donde parte de la población ni siquiera es tratada como ciudadana completa. Su trabajo de “tender puentes” deja de ser una metáfora bonita de ciencia ficción y se vuelve terrenal: ¿cómo se comunica una mujer negra del futuro con activistas que se juegan la vida por poder entrar a una escuela o votar sin ser humillados?
Star Trek Deviations: Threads of Destiny está escrita por Stephanie Williams, a quien los lectores de superhéroes ya conocen por títulos como Nubia and the Amazons, y dibujada por Greg Maldonado y Anthony Fowler Jr. Williams ha hecho carrera dando voz a mujeres negras en historias fantásticas, así que poner a Uhura bajo su pluma es casi una declaración de intenciones. Maldonado y Fowler Jr. tienen la tarea de coser dos mundos visuales: el futuro limpio y lleno de paneles luminosos de la Federación, y las calles ásperas de los años 60, con pancartas improvisadas, iglesias abarrotadas, comisarías hostiles y miradas que pesan más que cualquier phaser.
La sinopsis oficial de IDW define el cómic como un relato sobre comunicación en dos frentes. En el siglo XXIII, Uhura viaja por sistemas estelares lejanos para encontrar formas de vida radicalmente distintas a la humana. En el siglo XX, las personas negras en Estados Unidos convierten sus experiencias de violencia, pobreza y exclusión en canciones, sermones y estrategias de protesta. Cuando el Guardian la arrastra hacia 1963, la historia une esos dos movimientos: el sueño de una Flota Estelar diversa con la lucha real que hizo necesario imaginar ese sueño.
El eco con la vida real de Nichelle Nichols, la actriz original de Uhura, es imposible de ignorar. Nichols estuvo a punto de abandonar la serie hasta que Martin Luther King Jr. la convenció de quedarse, recordándole que Uhura era una de las pocas personajes negras en la televisión estadounidense presentada como igual entre blancos, con rango, responsabilidades y respeto. Ese episodio detrás de cámaras se ha convertido en parte del mito trekkie, y Threads of Destiny se siente como una forma de devolver el gesto: ahora es la propia Uhura la que camina por la época que King ayudó a transformar.
También resuena el carácter del personaje. Muchos fans recuerdan la escena de “The Naked Time”, en la que un Sulu descontrolado se le acerca jugando al héroe de capa y espada, dispuesto a proteger a la “bella doncella”, y ella le corta en seco con un “lo siento, ninguna de las dos”. En una línea, Uhura rechaza ser la damisela en apuros y desmonta la mirada exótica que tantas veces se arroja sobre las mujeres negras. Trasladar esa energía a la América de 1963 abre la puerta a hablar de racismo y machismo de forma frontal, sin perder el tono de Star Trek.
Desde el lado de la ciencia ficción, Threads of Destiny recupera un conflicto clásico de la franquicia: la tensión entre la famosa Primera Directriz y la imperiosa necesidad de hacer lo correcto. Uhura sabe perfectamente lo peligroso que es modificar el pasado, pero también sabe qué significa ver a gente como ella golpeada, arrestada o asesinada por exigir derechos básicos. ¿Hasta dónde se puede ser observadora neutral antes de convertirse en cómplice? ¿Es ético proteger una línea temporal que se sostiene sobre la injusticia?
Más allá de la trama puntual, el one-shot deja ver hasta qué punto los cómics de Star Trek han crecido. Durante años, muchas historias derivadas se apoyaban casi exclusivamente en batallas de naves y jerga técnica. La línea Deviations, en cambio, no tiene miedo de tocar el propio legado de la saga. Convertir a Uhura en protagonista de una historia pensada específicamente para el Black History Month no es solo un guiño bonito, es un mensaje: la utopía de Star Trek no sirve de mucho si se olvida quiénes quedaron fuera de cámara durante décadas.
Star Trek Deviations: Threads of Destiny saldrá a la venta el 25 de febrero de 2026, en plena temporada de celebraciones por la Historia Negra. La fecha límite de prepedido para las tiendas de cómics es el 19 de enero de 2026, así que quienes quieran asegurarse un ejemplar físico tendrán que avisar con tiempo. Aunque se trata de un número autoconclusivo, está claramente diseñado tanto para quienes llevan años siguiendo la franquicia como para lectores que conocen a Uhura sobre todo como icono cultural y no por maratones de la Serie Original.
En paralelo, el universo Star Trek sigue moviéndose en la pantalla grande. Los cineastas Jonathan Goldstein y John Francis Daley están vinculados a un nuevo proyecto cinematográfico para Paramount que, según los primeros reportes, no estaría conectado de forma directa con las tramas anteriores. Sumando esa apuesta a la forma en que IDW se atreve a reescribir episodios míticos desde otros puntos de vista, da la sensación de que la franquicia entra en una etapa en la que ya no basta con repetir la nostalgia: hay que revisitar el pasado con ojos nuevos, y dejar que personajes como Uhura ocupen por fin el centro del puente.
1 comentario
Entre este one-shot y el posible nuevo film independiente, da la sensación de que Star Trek quiere arriesgar de nuevo y no solo reciclar nostalgia