
Samsung Galaxy Glasses: las primeras gafas XR que quieren salir del mundo gaming
Samsung lleva años coqueteando con la realidad virtual y la realidad aumentada, pero hasta ahora casi todo pasaba por cascos voluminosos pensados para el sofá o el escritorio. Con las futuras Galaxy Glasses, la compañía parece lista para dar un giro importante: pasar de los headsets llamativos a unas gafas que se parezcan lo máximo posible a unas gafas normales, pero con cerebro y conexión permanente. La idea es clara: que la XR deje de ser una «demo tecnológica» y se convierta en algo que puedes llevar encima todo el día.
La pista más sólida de que este proyecto existe es un nuevo número de modelo que ha aparecido en filtraciones: SM-O200P. A simple vista suena a código interno sin importancia, pero los detalles importan. En comparación con el casco Galaxy XR, donde aparece la letra I en la misma posición, aquí se utiliza una O. Ese pequeño cambio ha bastado para que analistas y filtradores empiecen a hablar de una nueva familia de dispositivos dentro del catálogo Galaxy.
SM-O200P: el código que apunta a una nueva familia de gafas inteligentes
En el ecosistema de Samsung las letras de los modelos no se eligen al azar. El hecho de que SM-O200P no siga exactamente la misma lógica que el Galaxy XR Headset sugiere que no estamos ante una simple segunda generación del casco, sino ante algo distinto: unas gafas XR pensadas como wearable de uso diario. Es decir, un producto que te acompañe en el metro, en la oficina o en el bar, sin que parezca que vienes directo de una feria de tecnología.
Ese enfoque encaja con la tendencia general de la industria. Cada vez más marcas buscan que la realidad extendida se esconda en objetos corrientes: relojes, auriculares, gafas. En vez de un visor que solo sacas para jugar, Samsung quiere que las Galaxy Glasses se conviertan en parte natural del conjunto móvil + reloj + auriculares que muchos usuarios ya llevan encima.
Estrategia al estilo Meta Ray-Ban, pero con sello Samsung
Si miramos las filtraciones, el plan se parece bastante a lo que Meta ha hecho junto a Ray-Ban. En lugar de empezar directamente con unas gafas de realidad aumentada llenas de gráficos flotando delante de los ojos, la primera generación priorizaría funciones discretas: cámara integrada, micrófonos, controles por voz, música y notificaciones sin sacar el teléfono del bolsillo. Se habla de un lanzamiento alrededor de 2026 para este primer modelo sin pantalla en las lentes.
Más adelante, en torno a 2027, llegaría una segunda versión con displays integrados en las gafas y capacidades XR más ambiciosas, incluida la superposición de información en tiempo real sobre el mundo físico. Este camino en dos pasos le da a Samsung margen para ajustar diseño, comodidad, privacidad y software mientras el público se acostumbra poco a poco a la idea de llevar una cámara y un miniordenador en la cara.
Lentes fotocromáticas: de la oficina a la calle sin cambiar de montura
Otro detalle interesante que ha salido a la luz tiene que ver con las lentes. Las primeras Galaxy Glasses utilizarían lentes fotocromáticas, similares a las Transitions: claras en interiores y oscuras al sol. Eso hace que las gafas no sean únicamente un gadget, sino también un accesorio práctico, capaz de sustituir a unas gafas graduadas con clip de sol o a una combinación de gafas normales + gafas de sol.
Transitions es una marca registrada de EssilorLuxottica, el gigante detrás de Ray-Ban y muchas otras firmas ópticas. Todavía no está claro si Samsung recurrirá exactamente a esa tecnología o a soluciones equivalentes de otro proveedor, pero la intención está clara: que las Galaxy Glasses no se sientan como un juguete raro, sino como unas gafas que usarías igual aunque no tuvieran electrónica dentro.
Conectividad y funciones inteligentes: donde Samsung quiere marcar diferencias
En cuanto a funciones, todo apunta a un paquete similar al de las Ray-Ban de Meta: una o varias cámaras para fotos y vídeos breves, micrófonos para llamadas y para el asistente de voz, conexión Wi-Fi y Bluetooth para sincronizarse con el móvil. El objetivo es permitir tareas rápidas – controlar la reproducción, atender llamadas, grabar un momento espontáneo – sin pelearte con pantallas y menús.
La posible gran diferencia, sin embargo, sería la conexión de datos móviles integrada. Diversos rumores mencionan compatibilidad con eSIM y redes 4G/5G, lo que convertiría las Galaxy Glasses en un dispositivo semiautónomo. Incluso si olvidas el teléfono en casa, las gafas podrían seguir recibiendo mensajes, reproduciendo música en streaming o sincronizando contenido con la nube. De accesorio dependiente pasarían a ser un actor importante dentro del ecosistema Galaxy.
Galaxy Glasses como pieza nueva del ecosistema Galaxy
El registro oficial del nombre Galaxy Glasses refuerza la idea de que Samsung no está jugando a experimentos aislados. Las gafas encajan de forma bastante natural junto a los smartphones Galaxy, los Galaxy Watch, los Galaxy Buds y el casco Galaxy XR. Cuanto más integrado esté todo, más sentido tendrá comprar varios dispositivos de la marca, y Samsung lo sabe.
En cuanto a disponibilidad, lo más lógico es pensar en un estreno en Estados Unidos, seguido de Europa y algunos mercados clave de Latinoamérica y Asia. Aún no hay listas concretas de países ni fechas oficiales, pero la compañía suele mover rápido aquello que funciona, así que un despliegue gradual por regiones no sería ninguna sorpresa.
2026 y 2027: de acostumbrarse a las gafas conectadas a la XR en serio
Si el calendario filtrado se cumple, 2026 será el año de la adaptación: gafas sin pantalla visible, diseño contenido y foco en comodidad y funciones básicas. Servirán para medir la reacción del público, detectar problemas de uso real y abrir el debate sobre privacidad, grabaciones en espacios públicos y señales claras de que la cámara está activada.
En 2027, con una segunda generación ya equipada con displays, podríamos entrar en territorio de realidad aumentada «de verdad»: indicaciones de navegación delante de tus ojos, traducciones rápidas de carteles, avisos contextuales y widgets flotando sobre el mundo real. En ese escenario, el papel del smartphone podría empezar a cambiar, con las gafas funcionando como puente entre nuestra vista y todo el entorno digital que hoy metemos en una pantalla de bolsillo.
Queda mucho por confirmar, pero una cosa está clara: la industria se mueve hacia gafas que parezcan normales y escondan dentro una buena parte de la experiencia XR. Si las Samsung Galaxy Glasses SM-O200P cumplen lo que prometen los primeros rumores, podrían ser uno de los pasos clave para que la realidad extendida deje de ser una curiosidad y se convierta en parte natural de cómo miramos el mundo.