Lo que hace unos años sonaba a deseo nostálgico de la comunidad se ha convertido en realidad en octubre de 2025: Battlefield 6 no solo ha vuelto, ha recuperado el protagonismo. En el mercado de Estados Unidos, el shooter ha firmado un estreno que la saga nunca había visto. 
Según el último informe de Circana, Battlefield 6 es ya el juego más vendido de la franquicia en la historia del país y, además, el lanzamiento con mayor facturación en un solo mes de cualquier título de los últimos tres años.
Battlefield 6 vuelve al frente de batalla
Las cifras dejan poco margen a la duda. En Xbox y PC, Battlefield 6 es por ahora el juego más vendido de 2025. En PlayStation se mantiene en el segundo puesto del ranking anual, solo por detrás de NBA 2K26, el peso pesado del basket virtual. Para una serie que venía de tropiezos sonados, bugs virales y experimentos poco queridos por los fans, ver a Battlefield de nuevo en lo alto de las listas es una declaración de intenciones.
El informe de Circana subraya también que ningún juego, desde que Call of Duty: Modern Warfare II arrasara en octubre de 2022, había generado tanto dinero en ventas de juego completo en un solo mes. Modern Warfare II fijó el listón, pero durante años nadie volvió a rozarlo. Hasta ahora. El debut de Battlefield 6 rompe esa sequía y se convierte en el nuevo punto de referencia para los grandes lanzamientos triple A.
La comparación inmediata es evidente: qué supone esto para Call of Duty: Black Ops 7. En redes sociales, foros y directos se percibe un cambio de tono. Hay jugadores que aseguran estar disfrutando de ambos títulos, alternando las grandes batallas de 128 jugadores de Battlefield con las partidas rápidas y compactas de COD. Pero cada vez se leen más opiniones que hablan de Battlefield 6 como el verdadero regreso al combate bélico en gran escala, mientras ven a Call of Duty demasiado centrado en cosméticos llamativos, colaboraciones extrañas y mecánicas heredadas de los battle royale.
A todo ello se suma el factor Game Pass y un lanzamiento de Black Ops 7 en PC que muchos describen como irregular, con problemas técnicos y cifras de usuarios simultáneos en Steam por debajo de lo esperado para un COD principal. Al estar incluido desde el primer día en la suscripción de Xbox, una parte importante del público ya no compra el juego por separado, lo que impacta directamente en las ventas tradicionales. La franquicia sigue generando enormes ingresos gracias a pases de batalla y microtransacciones, pero cuando se mira solo el número de copias, Battlefield 6 por fin aparece como rival directo y no como segundón resignado.
Pokemon Legends: Z-A, el otro gran ganador del mes
Pese a todo el ruido mediático alrededor de los shooters, octubre no fue un mes de un único protagonista. Pokemon Legends: Z-A se colocó en el segundo puesto de ventas del mes en Estados Unidos y, según Circana, es el juego físico más vendido de 2025 hasta ahora. Y eso con un matiz clave: Nintendo no comparte sus datos de ventas digitales para este informe, así que el logro se apoya exclusivamente en cartuchos vendidos en tienda.
Que un título alcance esas posiciones sin contar las descargas digitales dice mucho de la fuerza de la marca Pokemon. Mientras una parte del público discute qué shooter merece la corona, otra parte se pierde tranquilamente en la nueva región de Pokemon Legends: Z-A, sin hacer tanto ruido pero consumiendo horas y horas en Nintendo Switch y Switch 2.
Un octubre cargado de estrenos
La foto completa del mes es aún más interesante. The Outer Worlds 2 debutó en la séptima posición, demostrando que hay espacio de sobra para RPG narrativos para un jugador, con elecciones, diálogos afilados y humor negro, incluso en un mercado dominado por juegos como servicio y temporadas infinitas. Justo detrás se situó Little Nightmares III, un recordatorio de que el terror atmosférico y los proyectos de presupuesto medio pueden convivir perfectamente con las superproducciones más ruidosas.
Ninja Gaiden 4 llegó al mercado ocupando el puesto 11 y encendió debates entre veteranos de la saga. Muchos sienten que el juego apuesta más por la acción espectacular y combos vistosos al estilo de otros hack and slash modernos que por la dificultad quirúrgica y la dureza extrema que hicieron famoso al Ninja Gaiden original. No es un fracaso, pero tampoco el renacer triunfal que algunos soñaban, y su evolución a medio plazo será clave para saber si hay futuro para este tipo de resurrecciones de franquicias clásicas.
Por su parte, Dragon Quest I & II HD-2D Remake no llegó al top 20 global de Estados Unidos, pero sí se coló en el sexto lugar si miramos únicamente los juegos en plataformas Nintendo. Es el patrón habitual del JRPG tradicional: en el ranking general parece discreto, pero dentro de su nicho mantiene una base de fans fiel y constante que lo sostiene año tras año.
Nintendo Switch 2 dispara la venta de consolas
El otro gran titular de octubre está en el hardware. El gasto en consolas en Estados Unidos creció un 36 % interanual, hasta los 351 millones de dólares. La gran responsable es Nintendo Switch 2, que ha arrancado con mucha fuerza. Las estimaciones de Circana hablan de unas 328 000 unidades vendidas en el mes, lo que la sitúa un 68 % por encima del ritmo de lanzamiento del Switch original y alrededor de un 3 % por encima de lo que llegó a mover PlayStation 4 en el mismo tramo de vida.
Esa subida contrasta con la caída del resto del parque de consolas. El primer modelo de Switch vende ahora un 52 % menos que hace un año; las Xbox Series, un 37 % menos; y PlayStation 5, un 22 % menos. Es el comportamiento típico del final de generación: los que querían la máquina ya la tienen y el resto empieza a mirar al relevo. Hoy, ese relevo tiene nombre y apellido y se llama Switch 2, y sus números dejan claro que Nintendo ha sabido llegar en el momento justo.
Los jugadores envían un mensaje claro
Si se suman todas las piezas, el panorama de mercado empieza a dibujarse con claridad. En octubre, el gasto total en hardware, contenido y accesorios alcanzó los 4,9 mil millones de dólares en Estados Unidos, un incremento del 3 % respecto al año anterior. No es un salto espectacular, pero sí una subida sólida, impulsada tanto por lanzamientos fuertes como por la entrada de nuevo hardware.
El éxito de Battlefield 6 puede leerse como un voto de confianza de la comunidad: cuando una saga reconoce sus errores, corrige el rumbo y ofrece un producto más robusto, pulido y ambicioso, los jugadores están dispuestos a volver. Muchos lo describen ya como su shooter de cabecera, el que se queda instalado de forma permanente mientras otros van y vienen. Al mismo tiempo, se intensifica el cansancio con el calendario anual de Call of Duty. Cada vez más voces piden que la serie abandone la obligación del estreno caro todos los otoños y adopte ciclos más largos, con avances de verdad, algo que casa mejor con un modelo basado en suscripción continua.
Como siempre, los datos de Circana llegan con matices: no todos los editores comparten cifras digitales, Nintendo mantiene parte de la información en privado y se trata de una fotografía centrada en el mercado estadounidense. Aun así, las tendencias son demasiado claras como para ignorarlas: Battlefield vuelve a ser relevante, Pokemon no suelta su dominio en físico, Switch 2 marca la pauta en consolas y los jugadores empiezan a convertir sus quejas en decisiones de compra reales.
Queda por ver si Battlefield 6 puede mantener este impulso a largo plazo y si Black Ops 7 logrará recuperar terreno una vez que pasen los primeros meses. Pero algo es seguro: octubre de 2025 quedará marcado como el momento en que la guerra de los shooters se reactivó de verdad y el mercado dejó de dar por sentado que Call of Duty tendría siempre el camino libre.