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El gran acuerdo de memoria de Xiaomi: por qué tu próximo móvil podría costar más

por ytools
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Mientras la mayoría de los usuarios solo se fija en la cámara, la batería o el diseño de un teléfono, en la trastienda de la industria se libra una guerra silenciosa por algo mucho menos vistoso, pero igual de crucial: la memoria. En ese contexto, Xiaomi acaba de mover ficha de forma agresiva.
El gran acuerdo de memoria de Xiaomi: por qué tu próximo móvil podría costar más
La marca ha cerrado acuerdos para asegurar todos los chips de memoria que necesita durante el año 2026, tanto RAM como almacenamiento. Es una jugada que le da una enorme ventaja en un mercado cada vez más tenso, pero también un aviso bastante claro para el bolsillo del consumidor: los próximos Xiaomi difícilmente serán tan baratos como antes.

La noticia llega a través del presidente del grupo Xiaomi, Lu Weibing, citado por medios chinos. El directivo explica que la compañía ha firmado un contrato dedicado de largo plazo que garantiza suministro suficiente de memoria para toda su gama de smartphones a lo largo de 2026. No ha revelado qué fabricantes están detrás del acuerdo, pero el abanico es conocido: gigantes como Samsung, SK Hynix, Micron, Kioxia y Western Digital, además de actores chinos en ascenso como YMTC y CXMT, que buscan ganar peso en el sector de memoria.

Un ciclo de memoria diferente: esta vez manda la IA

El mercado de memoria siempre ha sido cíclico: hay años de sobreproducción y precios por los suelos, seguidos por años de recortes de capacidad, escasez y subidas bruscas. La novedad, según Lu Weibing, es que el ciclo actual no lo están marcando los móviles ni los portátiles, sino la explosión de la inteligencia artificial. Los centros de datos de medio mundo compiten por chips con grandes cantidades de memoria de alto ancho de banda (HBM) y otros tipos de DRAM de gama alta, que ofrecen márgenes muy jugosos a los fabricantes.

Cuando las fábricas priorizan esos pedidos premium, queda menos capacidad para la memoria móvil convencional: la LPDDR y el NAND que van dentro de tu smartphone. El resultado es un efecto dominó: suben los precios del almacenamiento interno, de la RAM y, en general, de cualquier chip que compita por las mismas líneas de producción. Para una marca como Xiaomi, que vende decenas de millones de unidades y opera con márgenes ajustados en muchas gamas, esa volatilidad es un riesgo que puede destrozar la planificación de precios de una generación entera.

Seguridad de suministro hoy, precios más altos mañana

Con su contrato de 2026, Xiaomi compra tranquilidad. Al tener memoria reservada con antelación, reduce el peligro de tener que retrasar lanzamientos por falta de componentes o de rebajar especificaciones a última hora para cuadrar costes. La contrapartida es evidente: asegurar capacidad en un mercado en alza nunca sale barato. La empresa asume que este ciclo de encarecimiento de la memoria será largo, y que tendrá que pagar un sobreprecio por esa prioridad en la cadena de suministro.

Lo lógico, por tanto, es que una parte de ese sobrecoste acabe trasladándose al usuario final. Xiaomi lleva años escalando hacia arriba en su catálogo, con móviles cada vez más premium, pantallas tope de gama, cámaras ambiciosas y configuraciones de 12 o 16 GB de RAM con 256, 512 GB o incluso 1 TB de almacenamiento. A ese tipo de público le resulta más aceptable pagar un extra por especificaciones redondas, lo que da margen para esconder en el precio final una memoria claramente más cara.

Redmi K90: un adelanto de lo que viene

Todo esto no es teoría pura. La tensión ya se notó con la serie Redmi K90. Nada más presentarse, una parte de la comunidad china criticó que los precios habían subido demasiado respecto a la generación anterior. En respuesta, Lu Weibing explicó en Weibo que Xiaomi no puede ir contra la realidad de las cadenas de suministro globales: el coste de la memoria y del almacenamiento se había disparado bastante por encima de las previsiones internas y, según él, seguirá aumentando.

Para calmar los ánimos, la marca acabó ofreciendo un descuento de 300 yuanes (unos 42 dólares) en la versión base del Redmi K90 con 12 GB de RAM y 512 GB de memoria interna. Ese movimiento deja entrever dos cosas. Uno, que Xiaomi había dejado algo de colchón en el margen para poder reaccionar ante el enfado del público. Y dos, que ese colchón no es infinito: si los proveedores siguen subiendo precios, será cada vez más difícil aplicar rebajas de este calibre sin destrozar la rentabilidad.

Cuando los servidores de IA compiten por la misma LPDDR que tu móvil

Y por si fuera poco, los smartphones ya no son los únicos que necesitan memoria tipo LPDDR. Fabricantes de hardware para inteligencia artificial, como NVIDIA, están apostando por usar este tipo de memoria de bajo consumo en ciertos servidores y placas para IA. La razón es sencilla: la LPDDR permite reducir el consumo energético y ahorrar espacio en placas muy densas, algo clave cuando cada watt cuenta en un centro de datos.

En la práctica, significa que el mismo tipo de chip que Xiaomi quiere para sus próximos gama alta también es deseado por gigantes de la nube. Cada servidor equipado con módulos LPDDR compite, de forma indirecta, con el smartphone que te vas a comprar el año que viene. Y cuando un cliente corporativo está dispuesto a pagar más por asegurar capacidad, es difícil para los fabricantes priorizar a las marcas de móviles que basan su estrategia en el precio contenido.

Qué pueden esperar los usuarios de Xiaomi en 2026

Para el consumidor, el mensaje es mixto. La parte positiva es que, gracias a este acuerdo, es menos probable que veamos un retroceso en las configuraciones de memoria. Es decir, si hoy te acostumbras a ver 12 GB de RAM y 256 o 512 GB de almacenamiento en gamas media-alta y alta de Xiaomi, lo normal es que esa generosidad se mantenga o incluso mejore en 2026. La empresa ha comprado la capacidad para hacerlo.

La parte incómoda es el precio. Aunque Xiaomi siga siendo competitiva frente a rivales y ofrezca más memoria por el mismo precio que otras marcas, la cifra final en la etiqueta probablemente subirá. Los gama media podrían acercarse a lo que hace unos años costaba un gama alta, y los topes de gama, sobre todo los modelos con medio terabyte o 1 TB de almacenamiento, se consolidarán claramente como productos premium.

A nivel de mercado, el movimiento de Xiaomi es una señal de hacia dónde sopla el viento. La IA no solo está cambiando las apps y los asistentes de voz, también está reordenando la jerarquía de quién manda en la cadena de componentes. Las marcas que planifiquen con uno o dos años de antelación y acepten vivir con márgenes más apretados serán las que sigan ofreciendo móviles con buenas especificaciones. Xiaomi quiere estar en ese grupo. Para los usuarios, eso se traduce en una nueva realidad: seguiremos teniendo teléfonos con mucha memoria, pero la época de los chollos extremos con 12 GB de RAM y cientos de gigas de almacenamiento por cuatro duros está llegando a su fin.

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1 comentario

Interlude December 31, 2025 - 5:57 am

si el Redmi K90 ya salió caro, miedo me da ver los precios en 2026 😅

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