Fortnite ya nos tiene acostumbrados a reinventarse cada pocos meses, pero lo que se ha filtrado del Capítulo 7 se siente como algo distinto. Más que un simple cambio de isla, parece que Epic quiere dar el salto hacia una ciudad abierta al estilo sandbox, claramente inspirada en Estados Unidos y con una vibra que muchos comparan de inmediato con GTA. 
En los vídeos filtrados desde un evento cerrado para prensa e influencers se ven autopistas, zonas desérticas, barrios con piscina en el jardín y avenidas anchas, más propias de un juego de mundo abierto que de un battle royale clásico. No sorprende que en redes ya se lea la misma broma una y otra vez: vamos a tener una especie de "GTA Fortnite" antes de poner un pie en GTA 6.
Las pistas venían apareciendo desde hace semanas. En los teasers oficiales, Epic compartió coordenadas que apuntaban directamente a la zona de Hollywood; filtradores hablaban de una región con estética de Las Vegas, llena de neones y hoteles, y hasta se rumoreaba una colaboración con Quentin Tarantino. Ahora, con el material del evento corriendo por X, TikTok y demás, todo encaja. En uno de los clips se aprecia una área árida con palmeras, gasolineras y moteles de carretera, marcada en el mapa como Sandy Strip. Según las filtraciones, la primera temporada del Capítulo 7 se llamará Pacific Break, un nombre que deja poco a la imaginación: costa oeste, atardeceres naranjas, surf y largas carreteras pegadas al océano.
Después del boom en redes, la propia Epic reaccionó y publicó una vista cenital de la nueva isla de battle royale. La diferencia salta a la vista: en lugar de biomas pegados como piezas de LEGO, la imagen muestra una estructura urbana bastante coherente, con bloques bien delimitados, grandes cruces, calles secundarias y casas con piscinas azul brillante. Al fondo se adivinan zonas más densas, casi de downtown, con edificios altos y avenidas que podrían encajar sin problema en una versión caricaturizada de Los Ángeles. Desde arriba, la composición recuerda tanto a los GTA modernos como a la cuadrícula de los primeros juegos de la saga. Donde antes Fortnite se sentía como un parque temático flotando en el vacío, el Capítulo 7 apunta a una ciudad entera que, por accidente, se ha convertido en arena para cien jugadores.
Los cambios no se quedan en el decorado. Los vídeos filtrados también dejan ver ajustes clave en cómo se juega. Uno de los más comentados es la aparición de furgonetas de reinicio manejables: esos vehículos que sirven para revivir a tu escuadrón ya no estarían anclados en un único punto, sino que podrían conducirse como cualquier otro coche del juego. Eso abre un abanico enorme de situaciones: escoltar una van con el último compañero revivible, persecuciones por autopista para impedir que el rival recupere a su equipo, emboscadas en cruces estratégicos… Otro detalle es una opción de menú para un modo Solo vs Bots, que quizá se haya creado sólo para la demo, pero que tendría todo el sentido del mundo en la versión final. Sería perfecto para quien quiera explorar cada rincón de la nueva ciudad sin ser borrado en 20 segundos por el típico jugador competitivo o para creadores que necesitan grabar rutas y planos sin la presión de un lobby real.
Y, cómo no, nada de esto sería Fortnite sin su lluvia constante de crossovers. En el evento a puerta cerrada se vio al propio Quentin Tarantino subirse al escenario junto a una versión fortnitera del mítico coche de Kill Bill, el Pussy Wagon, ahora reconvertido con un enorme logo de Meowscles en lugar del texto original. En otros clips se aprecia una skin de La Novia, con su traje amarillo y la katana lista, paseando por las nuevas calles. Por si fuera poco, Marty McFly de "Regreso al Futuro" también hace acto de presencia, tabla flotante incluida. El mensaje es claro: este mapa de Estados Unidos no quiere ser realista, sino funcionar como un parque de atracciones de cultura pop, donde conviven cine, nostalgia, memes y el humor absurdo que Fortnite lleva años refinando.
El momento elegido para todo esto tampoco parece casual. Las grandes remodelaciones de mapa en Fortnite se planean con cerca de un año de antelación, y es fácil imaginar a Epic dibujando su propia versión de la América digital mientras todo el mundo daba por hecho que GTA 6 llegaría justo en estas fechas. Desde entonces, el juego de Rockstar ha sufrido retrasos y cambios de calendario, pero durante buena parte del año la ventana de lanzamiento oficial seguía solapándose con la época en que Fortnite acostumbra a estrenar capítulo. Ahora, con un mapa USA a punto de llegar y GTA 6 todavía en la lista de pendientes, la lectura de muchos jugadores es directa: si alguien puede permitirse coquetear con la fantasía de una sandbox urbana masiva, es Epic.
No es sólo una cuestión de ambición. Pocas compañías tienen la combinación de dinero, tecnología y experiencia en juegos como servicio que Epic ha acumulado con Fortnite. Mientras experimentos como el reboot de Saints Row tropezaron tratando de actualizar la fórmula de crimen en mundo abierto, Fortnite ha ido sumando capas: vehículos con físicas cada vez más pulidas, megaconciertos ingame, herramientas creativas para la comunidad, eventos en directo que rompen la estructura del mapa, pequeñas historias que se encadenan temporada tras temporada. El Capítulo 7 parece la evolución lógica de ese camino: probar hasta qué punto se puede estirar la etiqueta "battle royale" antes de que el juego se convierta, de facto, en una enorme sandbox online donde tan válido es buscar la Victoria Magistral como perderse conduciendo por una caricatura jugable de los Estados Unidos.
En paralelo, la trama actual se acerca a un final XXL. El evento que cerrará el Capítulo 6 se llama Zero Hour, y lleva semanas teaséandose mediante mensajes en código morse que parpadean en los búnkeres secretos del modo OG. Entre esas señales destaca una palabra: Titans. La comunidad ha empezado a unir piezas rápidamente. Bajo ese término parecen agruparse varias figuras gigantes del universo Fortnite: el demoníaco Dark Presence, que domina el Reino Espiritual; los viejos conocidos Godzilla y King Kong; e incluso un Homer Simpson tamaño rascacielos paseándose por el mapa. Si encima recordamos aquella mano colosal que emergió del suelo sujetando la Caja de Pandora en el Capítulo 5, cuesta seguir viendo todo esto como chiste aislado. Más bien parece que Epic lleva tiempo cocinando una historia de seres tipo dios que, ahora sí, estarían listos para irrumpir en el nuevo mapa americano.
El tráiler oficial de Zero Hour refuerza esa lectura: visualmente está a medio camino entre "Ready Player One" y "Vengadores: Endgame", con una decena de franquicias y aliados reuniéndose para una última gran batalla. En el centro vuelve a aparecer Hope, la heroína de pelo azul presentada en el Capítulo 5 y convertida ya en la cara visible de esta etapa de la narrativa. Una vez termine el evento, lo habitual será un periodo de inactividad de servidores y, poco después, el arranque del Capítulo 7. Si todo sale según lo insinuado, el conflicto con Dark Presence y los Titans se trasladará a la nueva sandbox de Estados Unidos, donde esas figuras gigantes dejarán de mirar islas flotantes para imponerse sobre autopistas, centros comerciales y urbanizaciones de película con piscina en el patio. Si Epic logra cuadrar bien el nuevo escenario, las mecánicas y la historia, el Capítulo 7 puede convertirse en uno de esos puntos de inflexión que cambian para siempre la forma en que pensamos en Fortnite: ya no sólo como un battle royale, sino como un universo compartido, ruidoso y desbordado, con código postal propio en una versión muy particular de EE.UU.
2 comentarios
como metan misiones, bosses y paseíto en coche entre partidas en el mapa de ee.uu., battle royale va a ser sólo una excusa para entrar al juego
el nombre pacific break ya me vende el mapa, full vibes de costa oeste, atardecer naranja y carretera infinita, como no voy a caer ahí