Apple lleva años vendiéndose como la marca que mejor entiende la accesibilidad y, para celebrar cuatro décadas hablando de inclusión, esta vez no ha presentado solo un ajuste nuevo en iOS, sino un accesorio físico. Se llama Hikawa Phone Grip & Stand, es un grip con soporte integrado para iPhone que se acopla por MagSafe y se ha diseñado junto con la artista Bailey Hikawa. 
No está pensado para la típica foto estética en redes, sino para personas con poca fuerza en las manos, temblores, dolor crónico o problemas de coordinación que quieren usar el móvil sin la sensación constante de que se les va a caer un dispositivo de más de mil euros.
El funcionamiento es muy directo: el accesorio se pega magnéticamente a la parte trasera de cualquier iPhone con MagSafe y se retira girándolo, sin pegamento, sin marcas y sin convertir el teléfono en un ladrillo enorme. Al desplegarlo, la pieza se convierte en una pequeña estructura que sujeta el iPhone en vertical u horizontal con dos ángulos distintos, útil para ver una serie, seguir una receta en la cocina, apoyar el móvil durante una videollamada larga o dictar mensajes con las manos libres. Apple, fiel a su estilo, lo presenta casi como un objeto de diseño: líneas inspiradas en escultura contemporánea y dos acabados llamativos, Chartreuse y Crater, este último con materiales reciclados para reforzar el discurso verde.
Sobre el papel, el Hikawa Phone Grip & Stand suena justo a lo que muchos defensores de la accesibilidad llevan tiempo pidiendo: que la inclusión no se quede en menús escondidos, sino que se convierta también en hardware pensado para cuerpos reales. Pero el entusiasmo duró poco. En cuanto apareció en la tienda online, la conversación se desplazó hacia dos detalles concretos: la etiqueta de “edición limitada” y el precio de 69,95 dólares. Para una gran parte del público, es difícil no verlo como un puñado de imanes metidos en plástico o goma con un precio de lujo. No han tardado en aparecer bromas sobre la futura versión casi idéntica en AliExpress por dos o tres dólares, lo que alimenta la sensación de que Apple cobra tarifa de marca por algo que, irónicamente, debería ser lo más accesible posible.
La crítica tampoco nace de la nada. La compañía viene de polémicas similares: desde el famoso paño de limpieza hasta correas y fundas con precios disparados, pasando por el reciente iPhone Pocket, básicamente un trozo de tela elegante por más de cien dólares. Colocar ahora en esa misma categoría un grip que se publicita de forma explícita para personas con discapacidad deja un regusto amargo. Quien ya destina buena parte de su presupuesto a medicamentos, terapias y ayudas técnicas muchas veces llega al iPhone con esfuerzo; pedirle casi setenta dólares extra para simplemente sujetarlo mejor suena, para muchos, a chiste de mal gusto.
Al mismo tiempo, sería injusto fingir que un accesorio así no tiene valor. Un grip bien diseñado, robusto, agradable al tacto, que no parezca un producto hospitalario y que encaje perfecto con MagSafe puede marcar la diferencia entre usar el móvil con miedo o hacerlo con cierta tranquilidad y autonomía. El problema está en cómo se empaqueta la idea: al presentarlo como pieza de diseño en edición limitada y con precio de artículo premium, Apple refuerza la imagen de que, dentro de su ecosistema, la accesibilidad también pasa por caja. El Hikawa Phone Grip & Stand termina convirtiéndose en un símbolo muy claro de esa tensión: una empresa capaz de crear soluciones realmente inclusivas, pero que sigue mirando incluso las necesidades básicas de los usuarios más vulnerables a través del prisma del negocio de accesorios de lujo.
2 comentarios
2025 oficialmente es el año de los accesorios raros de apple: bolsillito de tela, correa para el cuello y ahora esculturita magnética para agarrar el móvil 😂
¿a quién se le ocurre llamar “edición limitada” a un accesorio pensado para gente con discapacidad? justo lo que no debería ser limitado…