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MSI lleva AM5 al modo Max: placas 800 con BIOS de 64 MB para futuras CPUs Ryzen

por ytools
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MSI está moviendo ficha en la plataforma AM5 con una jugada menos llamativa que un nuevo chipset, pero muy relevante para quien piensa a largo plazo: una nueva oleada de placas base de la serie 800 con el apellido Max y chips de BIOS de 64 MB. En ese grupo entran la MAG B850M Mortar Max WiFi y tres modelos X870E Max, que la marca vende directamente como preparados para “próxima generación” de CPUs, es decir, futuros Ryzen basados en Zen 6 y nuevas APUs. Sobre el papel parecen simples revisiones, pero el salto de 32 a 64 MB de BIOS cambia bastante el horizonte de vida de estas placas.

El contexto es claro: AMD lleva tiempo repitiendo que AM5 será una plataforma de varios años.
MSI lleva AM5 al modo Max: placas 800 con BIOS de 64 MB para futuras CPUs Ryzen
Ya hemos visto llegar los primeros Ryzen 7000 con arquitectura Zen 4, empiezan a asomar los Ryzen 9000 con Zen 5 y en el horizonte se dibujan APUs y, más adelante, la familia Zen 6, todo sobre el mismo zócalo. Para el usuario ideal, eso significa comprar una buena placa hoy y cambiar de procesador un par de veces sin tocar el resto. Para los fabricantes, en cambio, significa encajar cada nueva generación, cada nueva versión de AGESA y cada función extra dentro de un chip de BIOS que hasta ahora solía tener 32 MB.

En teoría, esos 32 MB alcanzan para varias generaciones de CPU, un UEFI con interfaz gráfica, herramientas de diagnóstico, perfiles XMP/EXPO y hasta algunos extras de calidad de vida. Pero quien vivió el tramo final de AM4 sabe qué pasa cuando el espacio se agota: algunas placas empezaron a perder soporte para Ryzen más antiguos, otras recortaron idiomas, menús avanzados o funciones de recuperación para hacer hueco a nuevos modelos. No es precisamente la experiencia que uno quiere cuando compró “pensando en el futuro”. Con 64 MB, MSI intenta adelantarse a ese cuello de botella antes de que llegue el momento crítico en AM5.

Dentro de esta estrategia, la MAG B850M Mortar Max WiFi apunta a ser la opción más amigable al bolsillo. Es una placa micro ATX pensada para PCs gaming y equipos de trabajo compactos que no quieren renunciar a detalles modernos. Visualmente es muy parecida a la Mortar B850M original: diseño sobrio, disipadores generosos sobre el VRM, panel trasero cargado de USB y red rápida con Wi-Fi integrado. Las diferencias importantes no saltan a la vista, pero se notan en el uso diario: un slot M.2 adicional para SSDs NVMe y el nuevo chip de BIOS de 64 MB que le da margen para convivir con varias generaciones de Ryzen sin recortes extraños.

Otro elemento que estrenan los modelos Max es OC Engine. La idea de MSI es clara: acercar el ajuste de rendimiento y el overclock ligero a usuarios que no quieren pasar la noche entera jugando con voltajes y subtimings. OC Engine no convierte mágicamente un Ryzen medio en un monstruo tope de gama, pero combina presets más agresivos, límite de potencia afinado y un comportamiento de boost más predecible para CPU y memoria. El entusiasta que disfruta toqueteando cada parámetro seguirá teniendo todos los menús a mano; pero quien solo quiere unos FPS extra y tiempos de render algo más bajos tiene una palanca fácil de usar sin miedo a romper nada.

Por encima de la Mortar Max, MSI coloca tres placas con chipset X870E: MAG X870E Tomahawk Max WiFi, MPG X870E Edge Ti Max WiFi y MPG X870E Carbon Max WiFi. La Tomahawk mantiene su papel clásico de modelo con muy buena relación calidad/precio para gamers exigentes: VRM sólido, buena refrigeración y cero adornos innecesarios. La Edge Ti sube un escalón en estética y conectividad, apuntando a quien quiere un equipo potente y vistoso. La Carbon, por su parte, es la vitrina de MSI: acabados más premium, iluminación elaborada y prácticamente todo lo que la marca puede poner en una placa de gama alta.

Si miras solo las fotos, las X870E Max se confunden fácilmente con sus hermanas sin el apellido Max. Se mantienen los enormes disipadores, los slots PCIe 5.0 para gráfica y SSD, la gran cantidad de USB, el LAN 2,5 Gb y el Wi-Fi rápido. Las diferencias vuelven a estar bajo la piel: el chip de BIOS de 64 MB, el OC Engine y el paquete de detalles EZ DIY de MSI, que incluye anclajes sin tornillos para M.2, indicadores de diagnóstico más claros y pequeños refinamientos pensados para hacer el montaje y la resolución de problemas menos frustrantes.

La pregunta lógica es por qué dar este paso ahora, cuando todavía solo hay unas pocas familias de CPU para AM5 y, en teoría, incluso las próximas APUs podrían seguir entrando en 32 MB de BIOS. La respuesta está en algo tan simple como la planificación. Cuando llegue Zen 6, no solo hará falta añadir identificadores y microcódigo; también llegarán nuevos modos de boost, ajustes de gestión de energía y, con suerte, funciones extras en el propio UEFI. Cuantas más generaciones se acumulan, más tentador resulta recortar por algún lado. Al doblar el espacio, MSI empuja ese límite hacia adelante y manda un mensaje bastante explícito: estas placas están pensadas para recibir varias rondas de actualizaciones y no morir a la primera curva.

Entre la comunidad, la reacción es bastante mixta. Hay quien ve en estas Max justo lo que quería: una base sólida para montar un AM5, poner hoy un Ryzen Zen 4 o Zen 5 y dentro de unos años encajar un Zen 6 gordo sin dramas. Otros muestran bastante escepticismo; en foros abundan comentarios de gente que lleva meses esperando ciertas B850 que solo han visto en diapositivas de ferias y notas de prensa. Y tampoco faltan quienes arrastran una imagen vieja de MSI como marca “para noobs” y recuerdan BIOS irregulares de otras generaciones.

Como casi siempre, la realidad va a mitad de camino. Una buena placa AM5 con 32 MB de BIOS seguirá siendo válida y, en muchos casos, recibirá Zen 6 sin problema. Nadie necesita correr a la tienda solo porque existen modelos con 64 MB. Pero si tu plan es montar un equipo para varios años, con intención real de ir subiendo de procesador sin cambiar de placa, las nuevas MSI MAG B850M Mortar Max WiFi y las X870E Max empiezan a tener mucho más sentido. Si MSI acompaña el hardware con un ritmo decente de actualizaciones y firmware pulido, ese extra de espacio en el BIOS puede ser justamente el detalle que marque la diferencia cuando la lista de CPUs compatibles sea bastante más larga que la de hoy.

2 comentarios

Rooter December 29, 2025 - 12:56 am

MSI antes me sonaba a marca de novatos, pero las últimas Tomahawk y Mortar han salido bastante serias, así que igual esta vez sí cumplen

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TurboSam January 10, 2026 - 1:54 pm

Para alguien que quiere quedarse en AM5 varios años y solo ir cambiando de CPU, estas Max tienen bastante sentido la verdad

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