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Google Assistant se despide: Gemini será el nuevo asistente en tu ecosistema Google

por ytools
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Durante casi diez años, Google Assistant ha sido la voz de fondo de millones de móviles y hogares: ponía alarmas, leía mensajes, encendía luces y respondía dudas a cualquier hora.
Google Assistant se despide: Gemini será el nuevo asistente en tu ecosistema Google
Ahora, esa etapa entra oficialmente en su recta final. Google ha puesto fecha al adiós del asistente clásico y el calendario es más agresivo de lo que muchos pensaban: después de marzo de 2026, Google Assistant dejará de estar disponible en la mayoría de dispositivos compatibles. En su lugar, la compañía quiere que todo pase por Gemini, su nuevo asistente impulsado por inteligencia artificial generativa. En otras palabras: la forma en la que hablas con tu móvil Android, tu coche y tu casa conectada va a cambiar sí o sí.

Para entender lo grande que es este giro, hay que recordar de dónde venimos. Google Assistant se presentó en mayo de 2016 como la gran evolución de la búsqueda por voz. Empezó en los smartphones, saltó a los relojes con Wear OS, se instaló en altavoces y pantallas inteligentes Nest, aterrizó en Android Auto y se integró en un sinfín de dispositivos del hogar conectado. El gesto se volvió casi automático: decir "Ok Google" o "Hey Google" y dejar que el asistente se encargara de poner un temporizador para la pasta, enviar un audio por WhatsApp, bajar la intensidad de las luces del salón o decirte cuánto tardas en llegar al trabajo.

El problema es que ese modelo estaba pensado para otro momento tecnológico. Google Assistant fue diseñado como un sistema de comandos de voz muy sofisticado. Funcionaba genial cuando usabas las frases correctas, pero se notaba rígido en cuanto te salías del guión. Con la llegada de los grandes modelos de lenguaje, la expectativa cambió: ahora la gente quiere hablarle al móvil casi como a una persona, con frases a medias, peticiones confusas y varias preguntas encadenadas, y aun así recibir una respuesta coherente, útil y a ser posible creativa. Frente a esa nueva generación de asistentes, el viejo Google Assistant empezó a parecer más un mando a distancia por voz que un verdadero compañero digital.

Para no quedarse atrás, Google decidió apostar fuerte por Gemini. Primero lo conocimos bajo el nombre Bard en 2023, como un experimento de IA conversacional. Muy pronto, el proyecto se rebautizó como Gemini y pasó a ocupar un lugar central en la estrategia de la empresa. Durante una primera fase, los usuarios pudieron elegir en algunos móviles si querían seguir con Google Assistant o activar Gemini como asistente principal. Pero esa convivencia tenía fecha de caducidad: en páginas de soporte, como la documentación de Android Auto, Google ya indica claramente que después de marzo de 2026 Google Assistant dejará de estar disponible, y que Gemini será el único asistente en la mayoría de dispositivos móviles compatibles.

La idea de Google es que Gemini no sea un simple complemento, sino un reemplazo completo. Según la compañía, el nuevo asistente puede ejecutar los mismos comandos básicos que el Assistant de siempre – poner alarmas, reproducir música, controlar bombillas y enchufes inteligentes – , pero además entiende mejor el lenguaje natural, mantiene el contexto de la conversación y es capaz de generar contenido original: resúmenes, itinerarios, correos, borradores de documentos y mucho más. Al mismo tiempo, Google insiste en que el usuario mantendrá control sobre su historial, con opciones para limitar qué datos se usan para entrenar modelos o para aplicar niveles extra de protección a niños y adolescentes.

La transición, sin embargo, no se está haciendo de un día para otro con un gran interruptor. Google lleva tiempo preparando el terreno, desmontando el antiguo Assistant pieza a pieza. A principios de 2024 empezaron a desaparecer funciones que, en su día, se vendieron como grandes novedades: por ejemplo, el control por voz de marcos de fotos o de ciertos ajustes de pantalla ambiente en dispositivos con pantalla. También se desactivaron otras funciones específicas que solo usaban los usuarios más avanzados. El discurso oficial es que esas acciones se podrán realizar de forma más sencilla desde la interfaz o directamente con Gemini, que poco a poco se integra más en la app de Google y en el propio sistema Android.

La diferencia entre ambos asistentes se hace evidente en cuanto le pides algo un poco más elaborado. Imagina que tienes un Pixel 10 y quieres organizar un viaje de tres días a otra ciudad. Con Gemini, basta con escribir o dictar algo como: "Quiero una escapada de fin de semana de tres días, con presupuesto ajustado, me interesa más la comida local que los museos y viajo en pareja". En cuestión de segundos, el asistente te propone un itinerario día a día, sugiere zonas donde alojarte, recomienda restaurantes y planes, apunta cuánto podrías gastar al día y, de paso, te recuerda cómo estará el tiempo y qué no deberías olvidar en la maleta. Si le pides algo similar al Google Assistant clásico, lo normal es que te responda con un simple "esto es lo que he encontrado en la web" y te deje frente a una lista de enlaces.

Ese salto cualitativo es lo que hace que Google esté tan convencida de que el futuro pasa por Gemini. Más allá de los viajes, puede resumir correos eternos, cambiar el tono de un mensaje para que suene más formal o más cercano, ayudarte a preparar un guion para vídeo, generar ideas para publicaciones en redes sociales o armar un esquema para un trabajo de clase. Lo importante es el contexto: puedes ir encadenando instrucciones sobre el mismo contenido – primero un resumen, luego una versión breve solo con puntos clave, después una redacción con tono profesional – y el asistente entiende que sigue trabajando sobre el mismo texto, sin que tengas que copiarlo y pegarlo una y otra vez.

Eso no quiere decir que todo sea perfecto ni mucho menos. Usuarios que ya están probando Gemini en altavoces y pantallas con Google Home han empezado a reportar fallos en tareas de lo más básicas. A veces el asistente no enciende la lámpara correcta, se confunde de habitación o dice que no entiende el nombre de una rutina que con el Assistant de toda la vida funcionaba sin problema. El resultado es un tanto frustrante: en algunos hogares, el supuesto asistente más avanzado se comporta peor en lo cotidiano que su antecesor más limitado.

En parte, esta diferencia tiene que ver con cómo están construidos ambos sistemas. Google Assistant se apoyaba en gran medida en intenciones predefinidas: estructuras muy claras que asociaban una orden concreta a una acción concreta. Gemini, en cambio, intenta interpretar siempre el lenguaje natural en toda su complejidad. Esa flexibilidad es la que le permite generar textos, reorganizar información y entender peticiones enrevesadas, pero también abre la puerta a malentendidos si tu configuración de casa inteligente es muy complicada o si tu forma de hablar es ambigua. Un matiz en la frase puede marcar la diferencia entre encender una tira LED o apagar todo el salón.

A todo esto se suma un debate delicado: el de los datos y la confianza. Para ofrecer respuestas llenas de contexto, Gemini necesita acceder a más piezas de tu vida digital: tu historial de búsqueda, tus interacciones con aplicaciones y dispositivos e incluso, si tú lo permites, fragmentos de correos, documentos o notas. Google asegura que el usuario puede revisar y borrar su historial, excluir ciertos contenidos del entrenamiento de modelos y configurar perfiles infantiles con restricciones más estrictas. Aun así, el salto de un asistente de voz relativamente transparente a una capa de IA mucho más potente y, por definición, más opaca genera dudas razonables, especialmente entre usuarios preocupados por la privacidad.

Por ahora, el Google Assistant clásico sigue respirando. Puedes seguir invocándolo en tu móvil, en el reloj, en el altavoz inteligente y en la pantalla del salón, y en la mayoría de casos seguirá poniendo temporizadores, creando recordatorios y controlando las luces como siempre. Pero la dirección está clara: a medida que se acerque 2026, es probable que aparezcan más recortes de funciones en Assistant y, en paralelo, más integración profunda de Gemini en Android, Wear OS, Android Auto y el ecosistema de hogar conectado. Si dependes mucho de los comandos de voz, lo más prudente es empezar a probar Gemini desde ya, descubrir qué hace mejor, dónde se equivoca todavía y cómo encaja en tus rutinas. No es solo el fin de una función: es un cambio de generación en la forma en la que hablamos con la tecnología, con todas sus ventajas, sus dudas y sus inevitables momentos de frustración.

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