Honor ha decidido mover ficha en el segmento premium y ha elegido Malasia como escenario para el estreno global del Honor Magic8 Pro. Tras su lanzamiento en China a mediados de octubre, el nuevo buque insignia por fin sale de su mercado de origen y marca el inicio de una ofensiva internacional en toda regla. 
Europa ya está en la hoja de ruta, pero el primer contacto real con el público fuera de China se da en el sudeste asiático, donde la marca quiere demostrar hasta dónde puede llegar en la gama alta.
Un detalle llamativo es que el Magic8 “a secas” no ha salido del banquillo: en Malasia solo desembarca el Magic8 Pro. Con esta jugada, Honor deja claro que no quiere presentarse como una opción más, sino como un escaparate tecnológico. En lugar de ofrecer una familia completa, apuesta por una única versión cargada hasta los dientes, apuntando a usuarios exigentes, fans de la tecnología, creadores de contenido y a todo aquel que prefiere pagar un poco más a cambio de un hardware sin recortes.
En cuanto a precios, el Honor Magic8 Pro se sitúa sin complejos en la franja de los grandes nombres del mercado. La configuración de entrada en Malasia combina 12 GB de RAM con 512 GB de almacenamiento interno y cuesta 4.599 ringgit, unos 1.113 dólares. Por encima se coloca la variante con 16 GB de RAM y 1 TB de memoria por 5.199 ringgit, alrededor de 1.258 dólares. Es decir, cifras propias de un flagship de primera línea, pensado para competir cara a cara con los modelos más caros de Samsung, Xiaomi y compañía. El periodo de preventa se extiende hasta el 4 de diciembre, así que las mejores condiciones están limitadas a esa ventana.
Para hacer más atractiva la reserva, Honor acompaña el Magic8 Pro con un paquete de regalos que suena más a kit de creador de contenido que a simple móvil nuevo. Quien haga la preventa se lleva de regalo una cámara de acción Insta360 Ace Pro, ideal para viajes, deporte o vlogs. A esto se suman un año de protección contra roturas en la parte frontal y trasera, un año de garantía extendida y un año de cobertura por daños por líquidos. Además, se incluyen tres meses de acceso a Google AI Pro para probar las últimas funciones de inteligencia artificial de Google, y un descuento inmediato de 300 ringgit al completar el pago. Con todo eso, la operación deja de ser solo la compra de un smartphone para convertirse en un pack bastante redondo de hardware, servicios y seguros.
En el apartado técnico, el Honor Magic8 Pro sale a escena con un panel LTPO OLED de 6,71 pulgadas y resolución de 1256 x 2808 píxeles. Esta combinación apunta a una imagen muy nítida, por encima del típico Full HD+, y cercana a lo que se espera de un panel QHD en la práctica. La tasa de refresco de 120 Hz promete una navegación suave por la interfaz, animaciones fluidas y una experiencia más responsiva en juegos. Gracias a la tecnología LTPO, el móvil puede ajustar dinámicamente esa frecuencia para ahorrar energía cuando no es necesario mantener los 120 Hz. Honor también presume de una atenuación PWM a 4.320 Hz para reducir el parpadeo y hacer la pantalla más cómoda para ojos sensibles, mientras que el brillo máximo anunciado de hasta 6.000 nits sugiere una legibilidad muy buena incluso bajo sol fuerte.
El cerebro del Magic8 Pro es el Snapdragon 8 Elite Gen 5, el procesador estrella de Qualcomm para quienes exigen potencia elevada, tanto en multitarea pesada como en juegos exigentes y funciones de IA. Combinado con 12 o 16 GB de RAM, debería ser capaz de mantener varias apps abiertas, editar fotos y vídeos desde el propio teléfono y alternar entre redes sociales, mensajería y navegación sin despeinarse. Los 512 GB o 1 TB de almacenamiento apuntan a usuarios que graban mucho contenido, descargan grandes títulos y prefieren tener todo local sin pelearse con el aviso de “espacio casi lleno”.
En fotografía, el Magic8 Pro también quiere jugar en la liga de los grandes. En la parte trasera monta un sistema de triple cámara: un sensor principal de 50 megapíxeles con estabilización óptica de imagen como base para el día a día; una cámara periscópica de 200 megapíxeles con zoom óptico de 3,7x y OIS, pensada para capturar detalles lejanos con más limpieza; y un ultra gran angular de 50 megapíxeles con enfoque automático, útil tanto para paisajes y arquitectura como para tomas cercanas con un toque casi macro. En el frontal, una cámara de 50 megapíxeles se encarga de selfies y videollamadas, apuntando directamente a streamers, vloggers y a quienes viven medio día frente a la cámara del móvil.
El apartado de batería es otro de los puntos que más miradas atrae: 7.100 mAh en un flagship de este tipo no es precisamente habitual. Sobre el papel, eso debería traducirse en una jornada intensa completa sin dramas, con redes sociales, mapas, muchas fotos, algo de vídeo y partidas ocasionales sin necesidad de ir enchufando el cargador a media tarde. Cuando finalmente toque cargar, entra en juego la carga rápida de 100 W por cable y la carga inalámbrica de hasta 80 W. La idea es que el teléfono pase el mínimo tiempo posible “atado” a la corriente, algo que se agradece especialmente si se vive con el móvil siempre en la mano.
A nivel de software, el Honor Magic8 Pro llega con Android 16 y la capa personalizada MagicOS 10. La marca sigue puliendo su interfaz propia, añadiendo funciones de productividad, opciones extra de ahorro de energía y cada vez más herramientas basadas en IA. Todo ello sin renunciar a los servicios de Google, por lo que el ecosistema de apps, copias de seguridad y sincronización se mantiene familiar para cualquier usuario de Android. El posicionamiento es claro: un dispositivo que quiere ser centro de trabajo, pantalla de ocio, cámara principal y consola de bolsillo al mismo tiempo.
En resumen, el estreno del Honor Magic8 Pro en Malasia es algo más que un simple lanzamiento local. La decisión de dejar fuera al Magic8 estándar, el enfoque en especificaciones muy ambiciosas y un paquete de preventa especialmente generoso dejan claro que Honor quiere ganar presencia en la gama alta con un mensaje contundente. Antes de llegar a Europa, serán los usuarios malayos quienes pongan a prueba si este nuevo rumbo tiene lo necesario para plantar cara a los pesos pesados del universo Android.