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World of Warcraft: Midnight: fecha oficial, housing en Neighborhoods y asalto del Vacío

por ytools
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Blizzard Entertainment por fin ha puesto fecha y hora exactas al próximo gran sacudón de Azeroth. World of Warcraft: Midnight, la undécima expansión del veterano MMORPG de suscripción, llegará el lunes 2 de marzo de 2026 a las 15:00, hora del Pacífico.
World of Warcraft: Midnight: fecha oficial, housing en Neighborhoods y asalto del Vacío
Durante meses la comunidad vivió a base de filtraciones y teorías, incluida la del conocido leaker billbil-kun, que apuntaba al 26 de febrero. Al final la diferencia en días es mínima, pero la confirmación oficial basta para que líderes de hermandad, clanes de progreso y jugadores más casuales empiecen a organizar vacaciones, agendas de raid y horarios de farmeo en torno a esa fecha. Midnight, sin embargo, no se plantea como una expansión más, sino como una pieza clave de algo mucho más grande.

En el centro de ese plan está la Worldsoul Saga, una macrotrama pensada para extenderse a lo largo de varias expansiones y dar cierre a algunos de los misterios más antiguos del universo Warcraft. El encargado de darle forma es un viejo conocido: Chris Metzen, figura histórica de la franquicia, que abandonó Blizzard en 2016 y regresó en 2023 para recuperar un rol creativo de peso. Para muchos veteranos que asocian su nombre con la llamada época dorada de WoW, Midnight se siente casi como un regreso a casa y, al mismo tiempo, como una prueba de fuego: demostrar que el juego todavía puede emocionar sin vivir únicamente de la nostalgia.

Argumentalmente, Midnight arranca justo donde lo dejó The War Within y coloca a la Vacío en el foco absoluto. Xal’atath, la autoproclamada Heraldo del Vacío, vuelve a pisar Azeroth y su reaparición está lejos de ser discreta. Su ofensiva golpea directamente las tierras natales de los elfos de sangre: los antaño tranquilos Bosques de Canto Eterno se convierten en frente de guerra, mientras una descomunal Tormenta del Vacío se cierne sobre el antiguo reino de Quel’Thalas. La amenaza no es solo visual; el propio concepto de luz y esperanza está en juego, con una fuerza que parece dispuesta a apagar literalmente cada chispa que quede en estas tierras. Para cualquiera que se enamoró del juego en los tiempos de The Burning Crusade, la idea de volver a Quel’Thalas con este tono oscuro es tan atractiva como inquietante.

En el plano jugable, Blizzard quiere que Midnight sea recordada por algo más que por su historia. El titular se lo lleva por derecho propio la llegada de la vivienda de jugador, un deseo que lleva sonando en foros y comentarios desde hace casi dos décadas. El sistema se materializa en forma de Neighborhoods, barrios instanciados donde cada héroe podrá levantar, decorar y hacer evolucionar su propio hogar. No hablamos de una sala genérica, sino de espacios pensados para enseñar colecciones, montar rincones temáticos y, sobre todo, crear una sensación de vecindario vivo, en el que sepas quién vive al otro lado de la calle aunque solo lo veas conectado unas horas por semana.

Junto al housing aterriza Prey, un sistema opcional de caza de objetivos que funciona casi como un tablón de contratos. Los jugadores deciden cuándo aceptar presas, qué nivel de riesgo asumir y de qué recompensas quieren ir detrás, lo que abre una vía alternativa de progresión para quienes disfrutan recalculando rutas y optimizando tiempo. A esto se suma la nueva raza aliada Haranir, que amplía el abanico de opciones estéticas y raciales, y una nueva especialización para el Cazador de Demonios, Devourer, orientada a quienes buscan un ritmo de combate distinto dentro de una clase ya de por sí muy explosiva.

El mundo de Midnight se reparte en cuatro zonas principales: una versión revisada de los Bosques de Canto Eterno fusionada con las Tierras Fantasma, el regreso de Zul’Aman como zona explorable, la misteriosa Harandar y la propia Tormenta del Vacío como área jugable. En ellas se esconden once Delves pensadas para grupos reducidos que quieren aventuras compactas, ocho mazmorras para grupos completos y tres bandas que irán escalando en dificultad y épica a medida que avance la campaña. El objetivo es que siempre haya algo que hacer, tanto si solo dispones de una hora al día como si planeas maratones enteros con tu hermandad.

El JcJ tampoco se queda atrás. Midnight suma un nuevo Campo de Batalla a la rotación y convierte los Training Grounds en un modo permanente. Ese espacio está pensado como un laboratorio de builds y reflejos, un lugar donde probar talentos, rotaciones y composiciones sin la presión inmediata del MMR o del chat encendido. Es una forma de rebajar la barrera de entrada al PvP sin diluir la intensidad de las partidas serias para quienes viven del competitivo.

Otro cambio que llama la atención es la revisión de Ciudad de Lunargenta. Durante años, la capital de los elfos de sangre ha sido poco menos que una postal congelada de los inicios de WoW, bonita pero funcionalmente limitada. Con Midnight, Blizzard le da un lavado de cara visual y estructural, y la convierte en un gran centro compartido para Horda y Alianza. Más que un simple gesto simbólico, es un recordatorio de que frente a amenazas cósmicas como la Vacío, las viejas líneas de facción tienen que difuminarse si Azeroth quiere tener alguna oportunidad real de sobrevivir.

A nivel de comodidad diaria, la expansión promete mejoras en la interfaz y en el sistema de transfiguración. Menos clics redundantes, menús más claros y más control sobre los conjuntos cosméticos buscan aliviar la clásica lucha contra las bolsas llenas y las listas interminables de objetos. Son ajustes pequeños si se miran por separado, pero que sumados pueden hacer que cada sesión de juego resulte más ligera, más fluida y más centrada en lo divertido.

En la campaña, Blizzard apuesta por una estructura menos rígida. En lugar de obligar a todos a seguir la misma cadena de misiones en el mismo orden, Midnight ofrece varios caminos principales y permite elegir por dónde empezar. El desenlace global será el mismo para todos, pero el orden en que presencies los grandes momentos de la historia dependerá de tus decisiones. Eso da aire fresco al primer recorrido y, sobre todo, reduce la sensación de repetición cuando llegue la hora de subir alters y revivir la historia con otras clases o razas.

Lo interesante es que no habrá que esperar al 2 de marzo para catar una de las grandes novedades. La vivienda de jugador servirá como especie de preapertura de Midnight: a partir del martes 2 de diciembre, quienes hayan reservado la expansión podrán acceder antes de tiempo a los Neighborhoods y mudarse a su primera casa en Azeroth. Ese paso viene acompañado de un logro específico, Welcome Home, que actúa como llave para toda una batería de recompensas cruzadas en otros juegos de Blizzard y convierte el simple hecho de decorar tu casa en algo con impacto más allá de World of Warcraft.

En Overwatch 2, por ejemplo, el logro desbloquea un aspecto legendario de Xal’atath para Symmetra, un spray temático, una tarjeta de nombre especial y el icono de jugador Dark Heart, todos con una estética muy alineada con la Vacío. En Hearthstone, los jugadores recibirán el dorso de carta Hearth & Home, perfecto para quienes disfrutan cuidando tanto la colección de cartas como la decoración de su casa virtual. Además, el juego de cartas acogerá un evento temporal titulado Welcome to the Neighborhood!, que incluirá una carta de evento Épica para quienes participen. StarCraft II tampoco se queda fuera: el RTS sumará nuevos aspectos de unidades inspirados en la Horda y la Alianza para que puedas llevar tu lealtad de facción hasta el último duelo en el espacio.

Llama la atención, eso sí, la ausencia total de Diablo IV en este cruce de recompensas. Sobre el papel, el tono oscuro de Santuario encajaría de maravilla con la temática del Vacío, pero por ahora no hay cosméticos ni eventos especiales anunciados para el ARPG. Entre los fans ya hay debate: algunos ven aquí una oportunidad perdida de reforzar la marca y de tejer más conexiones entre las sagas, mientras otros agradecen que Diablo siga su propio camino sin verse arrastrado a cada campaña de marketing cruzado que lanza la compañía.

En conjunto, World of Warcraft: Midnight se perfila como un intento claro de equilibrar nostalgia y renovación. La fecha marcada del 2 de marzo de 2026, el peso de la Worldsoul Saga, el regreso dramático a Quel’Thalas bajo la sombra del Voidstorm, la llegada por fin del housing con acceso anticipado en diciembre y el ecosistema de recompensas en Overwatch 2, Hearthstone y StarCraft II componen una expansión que aspira a algo más que rellenar otro ciclo de contenido. Queda por ver si acabarás pasando más tiempo decorando tu casa en Lunargenta, cazando presas con el sistema Prey o empujando a tu banda hasta el corazón de la Tormenta del Vacío, pero una cosa parece segura: cuando caiga la medianoche sobre Azeroth, el mundo no volverá a ser el mismo.

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