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Unboxing del Poco Pad M1 y primeras impresiones

por ytools
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Unboxing del Poco Pad M1 y primeras impresiones

Unboxing del Poco Pad M1: primeras impresiones del nuevo tablet gigante de Poco

Poco sigue expandiendo su catálogo más allá de los móviles y ahora quiere hacerse un hueco serio en el mundo de las pantallas grandes. El protagonista de hoy es el Poco Pad M1, un tablet que muchos fans de Xiaomi van a reconocer al instante: en esencia es un Redmi Pad 2 Pro con traje de Poco, otro nombre y una estrategia de precio más agresiva. Pero más allá de la etiqueta, la pregunta clave es sencilla: ¿qué ofrece realmente este modelo y para qué tipo de usuario tiene sentido?

Contenido de la caja y precio: simple, pero completo

El unboxing no tiene demasiados misterios, y eso en este caso es una buena noticia. Dentro de la caja encontramos el tablet, un cable USB-A a USB-C y un cargador de 33 W incluido de serie. En un momento en el que muchos fabricantes recortan el cargador del paquete, Poco se gana unos puntos extra ofreciendo un kit listo para usar desde el minuto uno, sin compras adicionales. El precio oficial del Poco Pad M1 se sitúa en 329 dólares, aunque durante el periodo Early Bird baja a 279 dólares, una cifra que lo coloca de lleno en la categoría de tablet de gran pantalla con relación calidad-precio muy competitiva.

Diseño y color: un Poco sorprendentemente discreto

Lo primero que llama la atención al sacarlo de la caja es el aspecto. En lugar de los colores chillones o detalles estridentes que muchas veces asociamos con la marca, el Poco Pad M1 apuesta por un tono azul suave, elegante y bastante sobrio. En interiores se ve casi minimalista, pero cuando le da la luz directa aparece un brillo sutil que le da un toque más premium. El cuerpo transmite solidez, sin crujidos extraños ni sensación de hueco; las líneas rectas de los bordes y las esquinas redondeadas ayudan a sujetarlo con comodidad tanto en horizontal para ver series como en vertical para leer o navegar.

Pantalla de 12,1 pulgadas con 120 Hz: hecha para contenido

En el frontal domina una pantalla IPS LCD de 12,1 pulgadas con resolución de 1600 x 2560 píxeles y una tasa de refresco de 120 Hz. El brillo máximo de 600 nits es suficiente para interiores y uso cerca de una ventana; bajo sol directo no hace milagros, pero se defiende si buscas algo de sombra. La combinación de tamaño y resolución se nota al consumir contenido: series, películas, Twitch, YouTube, cómics digitales o documentos largos se ven con mucha comodidad. Además, los 120 Hz no son un simple detalle en la ficha técnica; la fluidez al desplazarse por redes sociales, páginas web extensas o menús del sistema marca diferencias claras frente a tablets anclados en 60 Hz.

Hardware y rendimiento: pensado para el día a día

Por dentro, el Poco Pad M1 monta un Snapdragon 7s Gen 4 fabricado en 4 nm, acompañado de 8 GB de RAM. No estamos ante un procesador de gama alta, pero sí frente a un chip moderno y eficiente, más que suficiente para el tipo de uso que la mayoría le dará a un tablet. Navegación con varias pestañas abiertas, apps de streaming, correo, ofimática en la nube, videollamadas y redes sociales se mueven con soltura. Los juegos ligeros y muchos títulos de gama media también funcionan sin problema si no quieres exprimir la gráfica al máximo. El salto al proceso de 4 nm ayuda a controlar mejor el consumo y la temperatura, algo que se agradece cuando pasas horas viendo contenido o tomando apuntes sin parar.

Batería enorme y carga inteligente

La autonomía es uno de los grandes argumentos de venta del Poco Pad M1. La batería llega hasta los 12.000 mAh, una cifra que se ve muy pocas veces incluso en tablets grandes. La marca presume de hasta 83 días en espera, una cifra claramente optimista y muy de laboratorio, pero que deja claro el enfoque: que te olvides del enchufe durante bastante tiempo. En la práctica, se puede esperar varios días de uso mixto con navegación, vídeo, mensajería y algo de juego casual antes de que el porcentaje empiece a preocupar. El cargador de 33 W que viene en la caja permite recuperar energía en un tiempo razonable pese a la enorme capacidad. Como extra, el tablet ofrece carga inversa por USB-C de hasta 27 W, por lo que puede funcionar como una batería externa muy capaz para tu móvil o tus auriculares cuando los pillas al 2 % justo antes de salir.

Accesorios oficiales: funda y teclado para cambiar el rol del tablet

El Poco Pad M1 no llega solo: la marca acompaña el lanzamiento con una serie de accesorios pensados para exprimirlo más allá del puro entretenimiento. La funda tipo cover protege la parte trasera y actúa como soporte para mantener el tablet inclinado en diferentes posiciones, ideal para ver vídeos o seguir una videollamada sin tener que sostenerlo en la mano. No tiene el sistema de pliegues sofisticado de la funda del Poco Pad X1, pero funciona, se siente estable y no intenta complicar algo que debería ser simple.

El accesorio más interesante para muchos será la funda con teclado. En lugar de un diseño flotante magnético con trackpad integrado, aquí encontramos una base más clásica: el tablet se encaja en un marco y queda bien sujeto. El puntero, si lo necesitas, se controla con la pantalla táctil o con un ratón Bluetooth externo. A cambio, el teclado sorprende de forma positiva. Las teclas tienen buen tamaño, un recorrido bastante generoso y un clic claro; escribir correos largos, trabajos de clase, apuntes o documentos en Google Docs resulta sorprendentemente cómodo para un dispositivo de esta gama de precio. El conjunto se mantiene estable sobre una mesa o escritorio de cafetería, sin la sensación de que todo se vaya a desmoronar al mínimo toque.

¿Puede sustituir a un portátil o a un Chromebook?

Con la funda teclado puesta, el Poco Pad M1 adopta un perfil de mini portátil bastante convincente. Evidentemente no es la herramienta adecuada para edición de vídeo profesional, proyectos de programación muy pesados o hojas de cálculo gigantescas, pero la realidad es que la mayoría de usuarios no vive en esos escenarios. Para tareas como correo electrónico, documentos sencillos, navegación con varias pestañas, plataformas de streaming, clases online y gestión básica de archivos, este tablet se mueve con solvencia. Además, su puerto USB-C permite transferir datos y leer almacenamiento externo, de modo que puedes conectar un pendrive o incluso un pequeño hub con más periféricos. Frente a muchos portátiles de entrada y Chromebooks muy justos, la combinación de pantalla grande a 120 Hz, batería enorme y funcionamiento silencioso sin ventiladores tiene un atractivo evidente.

Conclusión tras el unboxing: un candidato fuerte en la gama media

Después del unboxing y de las primeras horas de uso, el Poco Pad M1 deja la sensación de ser un producto muy redondo para su precio. Ofrece una pantalla de 12,1 pulgadas con 120 Hz, una batería gigantesca de 12.000 mAh con carga rápida de 33 W y carga inversa, un procesador Snapdragon 7s Gen 4 eficiente acompañado de 8 GB de RAM y una buena selección de accesorios oficiales que le dan una segunda vida como herramienta de productividad ligera. El parentesco con el Redmi Pad 2 Pro aporta cierta confianza en el hardware, mientras que la política de precios de Poco lo coloca en el punto de mira de estudiantes, consumidores intensivos de contenido, familias y usuarios que quieren un segundo dispositivo grande para el salón, la cocina o los viajes sin dejarse medio sueldo. Si el apartado de software acompaña con una capa fluida y actualizaciones razonables, tiene todo para convertirse en uno de los tablets Android más interesantes del año en la gama media orientada al precio.

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1 comentario

PiPusher December 3, 2025 - 11:14 pm

pena que el teclado no tenga trackpad, pero si las teclas se sienten bien ya es medio camino hecho

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