La ensambladora japonesa Sycom ha decidido que una GeForce RTX 5090 normal ya no impresiona a nadie, y ha llevado el concepto de GPU tope de gama un paso más allá. Su nueva GeForce RTX 5090 Hydro LC Plus es una versión refrigerada por agua de fábrica, pensada para domar un monstruo de 575 W con un sistema AIO de 360 mm, tubería Lynk+ y tres ventiladores Noctua NF-A12x25 G2. 
En otras palabras: rendimiento brutal en 4K y ultrapanorámico, pero sin convertir el PC en un horno ni el salón en un túnel de viento.
Sycom no es nueva en esto. Desde hace años ofrece equipos completos con sistemas de refrigeración personalizados, tanto por aire como por agua, dentro de sus líneas Lepton Hydro y G-Master Hydro. Hasta ahora esos diseños cubrían prácticamente toda la familia GeForce RTX 5000, desde modelos más contenidos hasta tarjetas muy potentes. La Hydro LC Plus llega como el escaparate definitivo de esa filosofía: una gráfica que no sólo busca más FPS, sino también un mejor control del calor y del ruido en un chasis real.
En el corazón de la tarjeta está el enorme chip GB202 basado en la arquitectura Blackwell de NVIDIA. Sycom mantiene la configuración completa: 21.760 núcleos CUDA activos y 32 GB de memoria GDDR7 a 28 Gbps sobre un bus de 512 bits. La frecuencia base se alinea con el diseño de referencia, en torno a 2017 MHz, pero el fabricante aplica un ligero overclock de serie que permite alcanzar hasta unos 2452 MHz de boost siempre que la temperatura lo permita. Todo ello se alimenta mediante un único conector de 16 pines, mientras el TGP se queda en los ya famosos 575 W que tanto dan que hablar entre los entusiastas.
Para controlar semejante consumo, Sycom recurre a una solución que va más allá del típico bloque de aluminio. La RTX 5090 Hydro LC Plus se entrega con un sistema de refrigeración líquida AIO de 360 mm totalmente integrado
. El bloque con la bomba se monta directamente sobre la GPU y se conecta al radiador mediante gruesos tubos Lynk+, pensados para ofrecer durabilidad y minimizar pérdidas de líquido con el paso del tiempo. La bomba utiliza una base ASETEK 6365-M2, una plataforma sobradamente conocida en el mundo de las SJO de alto rendimiento, lo que aporta cierta tranquilidad a quienes todavía miran con recelo la refrigeración líquida.
El otro gran protagonista del conjunto son los ventiladores. En lugar de apostar por modelos genéricos, Sycom equipa el radiador con tres Noctua NF-A12x25 G2 PWM de 120 mm, la nueva generación de uno de los diseños más respetados de la industria. La reputación de Noctua se apoya en tres pilares: presión estática elevada, flujo de aire estable y un nivel de ruido muy contenido incluso a revoluciones altas. Exactamente lo que necesita un radiador de 360 mm cuando tiene que lidiar con los 575 W de un tope de gama sin convertir el PC en un reactor.
Curiosamente, la propia tarjeta no busca llamar la atención a base de luces. La GeForce RTX 5090 Hydro LC Plus adopta un diseño de dos ranuras con unas dimensiones aproximadas de 280 x 150 x 40 mm y un acabado en negro y plateado bastante sobrio. Nada de RGB exagerado ni formas estridentes: el elemento más vistoso son probablemente las gruesas tuberías Lynk+ que salen de la parte trasera de la tarjeta hacia el radiador. El resultado recuerda más a una estación de trabajo seria que a un juguete gaming lleno de neones, algo que muchos usuarios llevan tiempo pidiendo.
Sycom acompaña el lanzamiento con cifras concretas. Según sus datos internos, bajo carga sostenida al 100 %, la GeForce RTX 5090 Hydro LC Plus alcanza unos 62 °C, mientras que el nivel de ruido ronda los 40,8 dBA en el radiador. Una RTX 5090 estándar con disipador por aire puede acercarse a los 79,8 °C y a unos 43,6 dBA en condiciones similares. Sobre el papel, una diferencia de unos 17 grados y varios decibelios puede no parecer espectacular, pero en un chip de este tamaño se traduce en menos thermal throttling, boosts más estables, menos variaciones en los FPS y un perfil sonoro mucho más agradable en sesiones largas.
Eso no significa que desaparezcan las bromas y el escepticismo. La serie RTX 5000 ya arrastra fama de tragar mucha energía y de ser caliente, y cualquier anuncio nuevo viene acompañado de comentarios del estilo “por muy fría que vaya, los drivers siguen siendo raros” o “da igual el radiador, siempre va a quemar”. Sycom no puede cambiar el software de NVIDIA ni la política de consumo de toda la gama, pero sí ofrece una respuesta clara a una preocupación muy real: cómo hacer para que un GPU de 575 W no convierta el equipo en una sauna ni el escritorio en una pista de aterrizaje.
Otro punto interesante es que todo llega en formato llave en mano. La Hydro LC Plus no está pensada para que el usuario se monte un loop personalizado; forma parte de los equipos completos de Sycom. Eso significa que el radiador ya está correctamente colocado, el flujo de aire del chasis está calculado y el cableado viene ordenado. Para quienes siempre han querido probar una GPU con refrigeración líquida pero nunca han tenido ganas de cortar tubo, ajustar racores y vaciar el circuito cada cierto tiempo, este tipo de solución AIO preinstalada tiene mucho sentido.
La parte menos atractiva es la disponibilidad. Sycom no vende la GeForce RTX 5090 Hydro LC Plus como tarjeta independiente: por ahora sólo se puede conseguir dentro de los PCs Lepton Hydro y G-Master Hydro. La compañía tampoco detalla el sobreprecio exacto respecto a las configuraciones con aire, pero es fácil imaginar que la broma no será barata. Al final estás pagando por un RTX 5090, un radiador de 360 mm, tres Noctua NF-A12x25 G2, una bomba de calidad y un chasis capaz de alojarlo todo, además de una fuente a la altura.
En conjunto, la GeForce RTX 5090 Hydro LC Plus funciona casi como una declaración de intenciones de cómo podría ser un auténtico flagship moderno: sigue siendo un devorador de vatios, sí, pero diseñado desde el principio para convivir mejor con el usuario y con el entorno. Al combinar el núcleo GB202 en arquitectura Blackwell, 32 GB de GDDR7 rápida y un sistema de refrigeración líquida serio con ventiladores de gama alta, Sycom demuestra que incluso un monstruo de 575 W puede comportarse como una pieza de hardware relativamente civilizada, siempre que estés dispuesto a pagar el precio de esa tranquilidad.