Motorola parece lista para volver a pelear en serio en la gama más alta, y el supuesto Motorola Edge 70 Ultra apunta justo a ese hueco. Después del Edge 50 Ultra de 2024 y de saltarse en silencio el nombre Edge 60 Ultra, los últimos rumores indican que la marca va directo a una nueva generación. 
Las primeras filtraciones muestran un móvil muy estilizado en dos colores sobrios, con un módulo de cámara grande y un discurso centrado en potencia, diseño y mucha inteligencia artificial.
En los renders filtrados se ve un bloque de cámara rectangular con tres sensores y una tapa trasera ligeramente curvada que se funde con el marco. El frontal parece muy curvo, casi en estilo “quad-curved”, dando esa sensación de lámina de cristal que algunos usuarios adoran y otros consideran poco práctica. De perfil, el Edge 70 Ultra parece una navaja: finísimo, elegante y moderno, pero lo bastante delgado como para que enseguida surjan las dudas de siempre: cuánto espacio queda para la batería, cómo se resuelve la disipación de calor y qué pasa con el sonido en un cuerpo tan comprimido.
En especificaciones, sobre el papel, tiene todo para ser un verdadero tope de gama. Se espera que el Motorola Edge 70 Ultra monte el nuevo Snapdragon 8 Gen 5, acompañado por hasta 16 GB de RAM y una pantalla OLED con resolución 1,5K, un punto intermedio entre Full HD+ y QHD+ que busca combinar definición y eficiencia energética. El software también llegaría actualizado: Android 16 de fábrica con la capa de la casa y una novedad llamativa en el lateral, una tecla dedicada de IA pensada para invocar asistente, atajos inteligentes y funciones generativas sin tener que navegar por menús.
Esa tecla de IA, sin embargo, ya está generando debate. Muchos comentarios repiten la misma idea: en el día a día se usa mucho más la linterna o la cámara que un botón extra para hablar con un modelo de IA. Para este tipo de usuario, una tecla configurable para cosas sencillas como encender el flash o abrir la app de fotos tendría mucho más sentido que otro acceso directo a funciones que a veces ni siquiera están bien adaptadas al idioma o al país. El temor es terminar con un botón muy publicitado, pero poco útil, mientras se sacrifican detalles prácticos que marcan la diferencia en el uso real.
El otro gran tema es la autonomía. El Edge 50 Ultra se quedó en 4500 mAh, y en 2025 esa cifra empieza a quedarse corta para un chip de gama alta, panel brillante y uso intensivo de 5G. La comunidad ya pide abiertamente un salto a algo entre 5500 y 6000 mAh manteniendo, eso sí, la seña de identidad de Motorola en la gama alta: cargas rapidísimas en torno a los 80–120 W. El problema es que las mismas filtraciones que hablan de mayor batería también apuntan a que el Edge 70 Ultra sería aún más delgado que el Edge 70 estándar. Eso hace pensar que, o Motorola ha hecho magia con la ingeniería, o de nuevo tendremos un “Ultra” que se queda corto lejos del enchufe.
En el apartado estético tampoco hay consenso. Algunos usuarios opinan que los buques insignia de Motorola empiezan a parecerse demasiado a móviles de gama media, mencionan parecidos con modelos de Infinix y critican que la marca haya perdido personalidad. Otros sueñan con un enfoque totalmente distinto: un modelo en torno a los 399 euros, con puerto de auriculares, ranura microSD, varios botones físicos dedicados (encendido, volumen, asistente, cámara), cargador en la caja y lanzamiento oficial sin olvidarse de mercados como Latinoamérica. Es un escenario poco realista para la gama premium actual, pero refleja el cansancio de parte del público ante teléfonos cada vez más caros y, aun así, con recortes. La pregunta que queda en el aire es clara: ¿será el Motorola Edge 70 Ultra un verdadero Ultra o solo otro tope de gama caro envuelto en mucho marketing de IA?