La familia Samsung Galaxy Watch Ultra es relativamente nueva, pero ya se ha convertido en el escaparate de los relojes más extremos de la marca. En 2024 llegó el primer Galaxy Watch Ultra, pensado para quienes necesitan un smartwatch más resistente y con enfoque outdoor que la gama clásica. A comienzos de 2025 apareció el Galaxy Watch Ultra 2025, pero en la práctica fue poco más que un cambio de color: mismo hardware, mismo enfoque. 
Muchos usuarios se quedaron con la sensación de que el auténtico salto generacional todavía estaba por llegar, y todas las miradas se dirigieron al próximo modelo: el Samsung Galaxy Watch Ultra 2.
Un nuevo informe pone por fin una ventana temporal sobre la mesa. Según esta filtración, el Galaxy Watch Ultra 2 se presentaría el próximo verano del hemisferio norte, junto a la serie Galaxy Watch9. Si Samsung repite jugada, eso significa un gran evento Unpacked alrededor de julio, donde también suelen ver la luz los nuevos plegables tope de gama, como el siguiente Galaxy Z Fold y el nuevo Galaxy Z Flip. Que el Ultra 2 comparta escenario con los móviles más caros de la marca no es casualidad: Samsung lo posiciona claramente como uno de sus productos estrella en wearables.
Detrás del nombre comercial hay, sin embargo, un matiz curioso. Internamente, fuentes cercanas a la compañía aseguran que la nueva reloj se menciona como Galaxy Watch9 Ultra. No es la primera vez que Samsung hace algo así: el primer Galaxy Watch Ultra, lanzado junto a la familia Galaxy Watch7, aparecía en documentos internos como Galaxy Watch7 Ultra. Es decir, ese número no apunta a un cambio de marca, sino a una forma de vincular la versión Ultra con la generación principal de relojes. Para el usuario final, el nombre más lógico sigue siendo Samsung Galaxy Watch Ultra 2, que deja clara la continuidad de la gama.
Encajar el lanzamiento en pleno verano tiene todo el sentido dentro de la estrategia de ecosistema de Samsung. En los últimos años, el Unpacked de mitad de año se ha convertido en un escaparate donde se presentan plegables, relojes y auriculares como piezas de un mismo puzzle. La idea es sencilla: móvil plegable para quienes lo quieren todo en un solo dispositivo, Galaxy Watch9 como reloj versátil para uso diario y Galaxy Watch Ultra 2 como la opción robusta para deporte, aventura y viajes largos, sin tener que renunciar a las funciones inteligentes clásicas.
Aunque todavía no circulan hojas de especificaciones completas, el comportamiento de la primera generación permite intuir el camino. La Galaxy Watch Ultra original apostaba por una pantalla muy brillante, una construcción reforzada y una autonomía sólida. La segunda generación debería empujar estos tres pilares aún más lejos. Entre las mejoras esperadas se mencionan un procesador más eficiente, un GPS más preciso que mantenga la señal en montaña o ciudad con muchos edificios, sensores más afinados para ritmo cardíaco, sueño y estrés, además de métricas de entrenamiento más avanzadas para corredores, ciclistas y amantes del trail.
La presión sobre el Ultra 2 es extra porque el modelo 2025 apenas ofreció cambios reales. Para muchos propietarios del primer Ultra, el nuevo color no justificaba un gasto importante, así que decidieron no actualizar. Esto eleva el listón de la siguiente generación: el Galaxy Watch Ultra 2 tiene que dar la sensación clara de salto adelante, no de simple refresco. Se esperan mejoras notables en horas de uso lejos del cargador, un sistema más fluido, funciones deportivas mejor pensadas y, sobre todo, herramientas de seguridad y salud más completas. En los foros se repiten ideas como una detección de caídas y accidentes más fiable, opciones para compartir ubicación en emergencias o modos específicos para travesías largas, alpinismo o buceo recreativo.
En cuestión de diseño, nadie espera una revolución total, porque la estética más cuadrada y contundente ya es parte de la identidad Ultra. Lo más probable es que Samsung opte por ajustes finos: botones con mejor respuesta, una corona o bisel más cómodo de manipular con guantes, un sistema de correas más rápido de intercambiar e incluso una ligera reducción de grosor para que sea menos molesto dormir con el reloj puesto. Por el lado del software, el Ultra 2 debería estrenar la última versión de Wear OS con capa One UI Watch, con animaciones más suaves, widgets adaptados al panel grande, nuevas esferas pensadas para actividades outdoor e integración más profunda con Samsung Health y el resto del ecosistema Galaxy.
El tema del precio sigue siendo una incógnita, pero los modelos actuales sirven como referencia. La Galaxy Watch Ultra y la versión de color Ultra 2025 se colocan claramente en la franja alta del mercado. Dependiendo de la configuración –32 GB o 64 GB de almacenamiento interno y 2 GB de RAM– y del país, se han visto ofertas alrededor de los 345 euros en Europa y cerca de 649,99 dólares en Estados Unidos. Cuando se acerque la presentación de la Galaxy Watch Ultra 2, lo más lógico es que las generaciones previas vayan bajando de precio con promociones agresivas. Eso plantea el dilema clásico para muchos usuarios: aprovechar una Ultra a buen precio ahora o aguantar unos meses y apostar directamente por el nuevo modelo.
Para Samsung, sin embargo, el debate no se queda en cifras. La Galaxy Watch Ultra 2 es la oportunidad de terminar de definir qué significa realmente la etiqueta Ultra en el mundo de los relojes inteligentes de la marca. No se trata solo de un diseño diferente, sino de una promesa de resistencia, autonomía, funciones de salud más ambiciosas y un papel clave dentro del ecosistema Galaxy. Si se cumplen los plazos y el reloj se presenta en verano junto a la serie Galaxy Watch9 y los próximos Galaxy Z Fold y Z Flip, el próximo ciclo de productos puede ser uno de los más interesantes de los últimos años para quienes viven con un smartwatch en la muñeca, ya sea para dar el salto a la Ultra 2 o para cazar una ganga con la primera generación.