Llevamos años hablando de la “guerra de las tarjetas gráficas”, pero el informe más reciente de Jon Peddie Research (JPR) para el tercer trimestre de 2025 muestra algo muy distinto: no es una guerra, es un dominio casi total. En el mercado de GPUs dedicadas, NVIDIA sigue mandando con alrededor del 92 % de cuota, mientras AMD e Intel pelean por lo poco que queda. 
Aun así, debajo de ese gran bloque verde hay movimientos interesantes en envíos, precios, tarifas y comportamiento de los jugadores de PC que explican por qué 2025 se siente como un año raro para el hardware.
Según JPR, el mercado de tarjetas AIB (add-in board, las clásicas gráficas dedicadas en formato tarjeta) movió unos 8.800 millones de dólares en el Q3 2025, con cerca de 12 millones de unidades enviadas. Frente al trimestre anterior, eso supone un crecimiento discreto del 2,8 %, bastante por debajo de la media histórica de los últimos diez años, que ronda el 11,4 % para este periodo. Si miramos año contra año, la cosa cambia: los envíos de AIB crecieron alrededor de un 47,5 %, lo que deja claro que 2025 no está siguiendo el patrón habitual del mercado.
En procesadores de sobremesa la foto es más fría. El mercado de CPUs desktop cayó aproximadamente un 7,6 % interanual, aunque logró crecer un 3,9 % frente al trimestre previo, hasta alcanzar unas 19,2 millones de unidades. La llamada tasa de “attach” de AIB en PCs de sobremesa – la relación entre CPUs y tarjetas dedicadas enviadas – se situó cerca del 162 %, apenas 0,6 puntos menos que en el Q2. Una tasa por encima del 100 % indica que hay equipos con más de una GPU o combinaciones de gráfica integrada y dedicada, algo típico en estaciones de trabajo y rigs gaming de gama alta.
De cara al futuro, JPR proyecta que la base instalada de tarjetas AIB podría crecer hasta unos 152 millones de unidades para 2029, con una penetración de GPUs dedicadas en sobremesa que rondaría el 120 %. Es decir, la gráfica dedicada ya no es solo “para jugar en ultra”, sino una pieza clave para edición de vídeo, creación de contenido, visualización profesional y cargas de trabajo de IA que dependen de la aceleración por GPU.
NVIDIA: reina absoluta con una pequeña grieta en la corona
El mensaje principal sigue siendo claro: NVIDIA domina. Su cuota en GPUs dedicadas baja del 94 % al 92 % en el Q3 2025, una caída de 1,2 puntos. En términos prácticos, sigue siendo una barbaridad: más de nueve de cada diez tarjetas dedicadas enviadas llevan logo verde. Pero en foros y redes no han tardado en ironizar con el dato: perder cuota cuando casi no tienes competencia real en la parte alta de la gama se siente menos como victoria y más como aviso de que algo no va del todo fino en precios y estrategia.
Lo curioso es que en informes anteriores, sumando GPUs integradas y dedicadas, NVIDIA aún ganaba terreno. Sin embargo, en el segmento puro de AIB aparece por primera vez una abolladura visible en su dominio. Eso no significa que mañana vayamos a ver gangas locas en la serie RTX, pero sí deja claro que incluso un líder puede pagar el precio de abusar de la escalada de precios, mezclarla con nuevas tarifas y confiar en que el usuario “pasará por caja” sin rechistar.
AMD: buen trimestre, año complicado
Para AMD, el tercer trimestre deja un sabor mixto. La parte positiva: su cuota en GPUs dedicadas sube unos 0,8 puntos hasta situarse en torno al 7 %. Es un paso adelante que confirma que Radeon puede competir en relación rendimiento/precio, especialmente en la gama media donde muchos jugadores buscan el equilibrio. Pero quien recuerde los tiempos de RDNA3 sabe que AMD ha estado más cerca de los dos dígitos de cuota; comparado con esos picos, el 7 % sabe más a remontada lenta que a gran victoria.
El gran problema de AMD es la cobertura del mercado completo. En el ecosistema DIY – la gente que monta su propio PC – muchas Radeon son recomendaciones sólidas, y en algunas tiendas físicas la gráfica roja que baja un poco de precio vuela de las estanterías. El informe de JPR, sin embargo, no mide solo ese nicho, sino todo el mercado AIB, incluyendo OEM y equipos premontados. Y ahí pesa mucho su ausencia en portátiles con GPU dedicada. Si aceptamos que los portátiles suponen alrededor del 60 % del mercado PC, estar casi fuera de ese juego significa que, por más que ganes algo en sobremesa DIY, en la foto global sigues atrapado en cifras de un dígito.
Además, hay lío de datos. Un informe de remesas como el de JPR cuenta lo que sale de fábrica hacia el canal. Encuestas de hardware, cifras de minoristas o paneles regionales miden lo que ya está instalado o lo que se vende en un periodo concreto. Por eso es totalmente posible que un gráfico enseñe buen momento para Radeon en ventas recientes, mientras otro sigue mostrando a NVIDIA como reina absoluta de la base instalada. No se contradicen; simplemente miran la misma realidad desde ángulos distintos.
Intel: 1 % de cuota, pero 100 % de señal de vida
El tercer nombre en el tablero es Intel. Sus GPUs Arc han conseguido subir unos 0,4 puntos en el mercado AIB hasta alcanzar alrededor del 1 % en el Q3 2025. A primera vista suena ridículo, pero hay matiz: pasar de “ni sale en el gráfico” a “tiene su trocito visible” es un cambio importante. La comunidad se lo toma con humor – memes de “lo conseguimos, 1 %” mezclados con chistes sobre drivers beta eternos – , pero el dato confirma que existe espacio para un tercer actor, aunque de momento juegue en ligas menores.
Con un solo punto porcentual Intel no obliga a NVIDIA ni a AMD a reescribir sus hojas de ruta, pero abre la puerta a algo distinto. Si la compañía consigue pulir el ecosistema de drivers, mantener precios agresivos y lanzar nuevas generaciones Arc más eficientes y estables, podría dejar de ser la “GPU rara para experimentar” y empezar a sonar como alternativa real en recomendaciones de compra.
Tarifas, compras de pánico y un año fuera de guion
La razón de que los gráficos de 2025 se vean tan raros tiene mucho que ver con las tarifas. JPR destaca que los envíos de AIB en el segundo trimestre fueron excepcionalmente altos porque ensambladores, distribuidores y tiendas adelantaron compras para esquivar nuevos aranceles y subidas de coste. Esa “compra de pánico” se comió buena parte de la demanda que normalmente habría llegado en el Q3, dejando el tercer trimestre con un crecimiento mucho más tímido de lo habitual.
De ahí que el 2,8 % de crecimiento trimestral parezca flojo frente a la media histórica, aunque el salto interanual de casi el 50 % indique un mercado muy activo. El pico de Q2 distorsiona toda la curva. Muchos jugadores lo notaron directamente: a mitad de año, modelos equilibrados en precio y rendimiento desaparecieron o subieron de precio de un día para otro, mientras que en el Q3 el stock se calmó, pero los precios quedaron en una especie de montaña rusa moderada, no siempre hacia abajo.
Para complicar la ecuación, ahora mismo no hay una oleada de arquitecturas nuevas revolucionando la oferta, pero sí varios partners subiendo tarifas y listas de precios de forma silenciosa, incluso cuando algunas tarjetas siguen viéndose por debajo del MSRP original en grandes retailers. Si esos aumentos se trasladan del todo al consumidor a comienzos de 2026, no sería raro ver una segunda ronda de compras adelantadas en el Q4 2025: gente intentando atrapar “precios viejos” antes del siguiente escalón.
¿Y esto qué significa para quien quiere actualizar su PC?
Para el gamer de PC o creador de contenido que está pensando en cambiar de gráfica, el mensaje del informe es tan claro como frustrante. NVIDIA sigue controlando prácticamente todo el mercado de GPUs dedicadas: su ecosistema es fuerte, las herramientas funcionan, la reventa aguanta bien, pero la presión competitiva sobre los precios es limitada. AMD ha dado un pequeño paso adelante, pero sigue siendo el retador, no un co-líder, mientras no gane presencia real en portátiles y equipos de marca. Intel por fin aparece en los gráficos, pero todavía tiene que demostrar que Arc puede ser algo más que un experimento simpático.
El momento de compra se vuelve clave. Si vienes de una gráfica muy antigua y tienes claro que vas a actualizar sí o sí, puede tener sentido adelantar la compra antes de que las subidas previstas para 2026 se consoliden. En cambio, si ya tienes una tarjeta decente, quizá lo razonable sea aguantar una o dos generaciones más y ver si la combinación de AMD e Intel consigue forzar un poco más de competencia real. Lo que el informe de JPR deja cristalino es que pasar de un 94 % a un 92 % de cuota no arregla por arte de magia la estructura del mercado. Para que las cosas cambien de verdad, hará falta que AMD sume más portátiles y sobremesas OEM, que Intel madure su familia Arc y, sobre todo, que los compradores estén dispuestos a mirar más allá de la primera RTX que les recomiendan.
3 comentarios
En redes todo el mundo grita “rip NVIDIA”, pero cuando un colega pregunta qué comprar, la respuesta sigue siendo 4070 o 4080. La revolución se queda en los comentarios
Mientras AMD casi no exista en portátiles gaming con GPU dedicada, es difícil que pase de una cifra de un dígito. El DIY hace ruido, pero no mueve todo el mercado
Intel Arc llegando al 1 % es muy meme: “mamá, salgo en el gráfico” 😂 Pero oye, mejor tres jugadores que dos, si se ponen las pilas con los drivers