Apple acaba de dar un paso simbólico pero importante en la vida de varios de sus clásicos recientes. El iPhone SE de primera generación, el iPad Pro de 12,9 pulgadas de segunda generación, varias ediciones especiales del Apple Watch Series 4 y el altavoz Bluetooth Beats Pill 2.0 han pasado oficialmente a formar parte de la lista de productos obsoletos de la compañía. 
Para muchos usuarios estos dispositivos siguen funcionando sin mayores dramas, pero en el lenguaje de Apple obsoleto no tiene que ver tanto con velocidad, sino con soporte y reparaciones.
La política de la empresa es bastante clara: un producto se considera obsoleto siete años después de que Apple deja de distribuir ese modelo concreto. El matiz es clave. El contador no empieza el día del lanzamiento, sino cuando el dispositivo desaparece de la tienda oficial y de los canales de venta de la marca. A partir de ahí, una vez cumplidos los siete años, Apple lo mueve a la lista de obsoletos y su presencia en el ecosistema de servicio oficial se termina.
Antes de llegar a ese punto final existe una etapa intermedia llamada vintage. Normalmente, un dispositivo entra en categoría vintage cinco años después del fin de su distribución. Durante esa fase todavía pueden existir reparaciones a través del servicio oficial, pero solo si quedan piezas y dependiendo de la normativa de cada país. Cuando el equipo cruza la frontera hacia obsoleto, Apple Stores y servicios técnicos autorizados dejan de ofrecer cambios de batería, sustitución de pantalla o cualquier reparación de hardware.
En la actualización más reciente, Apple ha incluido los siguientes modelos en la lista de obsoletos:
- iPhone SE (1.ª generación)
- iPad Pro 12,9 pulgadas (2.ª generación) Wi-Fi
- iPad Pro 12,9 pulgadas (2.ª generación) Wi-Fi + Cellular
- Apple Watch Series 4 Hermès 40 mm
- Apple Watch Series 4 Hermès 44 mm
- Apple Watch Series 4 Nike 40 mm
- Apple Watch Series 4 Nike 44 mm
- Beats Pill 2.0
Llama la atención el caso del Apple Watch Series 4. No es toda la familia la que se ha quedado sin soporte, sino únicamente las variantes Hermès, orientadas al lujo, y las ediciones Nike, pensadas para deporte. Las versiones estándar del reloj todavía no aparecen como obsoletas. La explicación es sencilla: esas ediciones especiales dejaron de distribuirse antes, así que el plazo de siete años se ha agotado antes para ellas. Apple siempre cuenta los tiempos modelo por modelo, no por nombre comercial de la gama.
Para el usuario, qué cambia realmente. A nivel de uso, prácticamente nada en el corto plazo. Un dispositivo obsoleto sigue encendiendo, ejecutando apps y funcionando como hasta ahora, siempre que el sistema operativo lo permita. El gran giro está detrás del mostrador. Si el cristal se rompe, el botón deja de responder o la batería muere, ya no habrá opción de acudir a Apple o a un servicio autorizado para una reparación oficial. La única alternativa será buscar talleres independientes o aventurarse con kits de reparación por cuenta propia.
Entre todos los modelos de la lista, el iPhone SE de primera generación tiene un toque especial de nostalgia. Presentado en marzo de 2016, recuperaba el diseño compacto y anguloso del iPhone 5s, pero con un corazón mucho más moderno para su época. Era el móvil perfecto para quienes odiaban los teléfonos gigantes: tamaño contenido, ligereza, botón de inicio y precio relativamente accesible para entrar al mundo iOS. Apple lo dejó de vender en septiembre de 2018 y, desde entonces, el reloj del soporte venía corriendo. Ahora ese contador ha llegado a cero.
El iPad Pro de 12,9 pulgadas de segunda generación también tuvo un papel importante. Ayudó a consolidar la idea de que el iPad Pro no era solo una pantalla grande para ver series, sino una herramienta de trabajo real. Con soporte para Apple Pencil, teclado físico y multitarea mejorada, se convirtió en el aliado de ilustradores, estudiantes y profesionales que querían un equipo ligero para trabajar en movilidad. Que ese modelo pase ya al grupo de obsoletos recuerda lo rápido que envejece incluso el hardware profesional de gama alta.
En el caso del Beats Pill 2.0, hablamos de un pequeño icono del audio portátil. Durante años fue el altavoz que aparecía en fiestas, escritorios y habitaciones de estudiantes, con un formato fácil de transportar y suficiente potencia para animar un salón. Hoy la atención se la llevan los altavoces inteligentes, las barras de sonido y los auriculares totalmente inalámbricos, pero muchas Pill 2.0 siguen funcionando sin quejarse. La diferencia es que, si la batería deja de aguantar o algún componente falla, el camino oficial vía Apple se ha cerrado.
Si sigues usando a diario alguno de estos dispositivos, no necesitas entrar en pánico, pero sí conviene tomar nota. Es un buen momento para revisar que tus copias de seguridad estén al día, cuidar físicamente el equipo y pensar qué harías si mañana dejara de funcionar. Cuando se trata de un iPad que llevas a reuniones o de un Apple Watch que registra tu salud y tus notificaciones, quedarse sin red de seguridad oficial puede resultar un problema en el peor momento.
Al mismo tiempo, esta actualización deja claro cómo Apple gestiona el ciclo de vida de su catálogo. Definir con precisión cuándo un producto es vintage y cuándo pasa a obsoleto permite a la compañía organizar mejor stock de piezas, logística y recursos de servicio. Para los usuarios, conocer esas etapas es una herramienta de planificación: ayuda a decidir cuándo exprimir un dispositivo hasta el final y cuándo tiene sentido adelantar el cambio antes de que el soporte desaparezca y un fallo inesperado termine saliendo mucho más caro.
1 comentario
por esto es clave tener talleres de confianza, si no todo termina en la basura por falta de soporte