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Dentro del Samsung Galaxy Z TriFold: así se monta y se pone a prueba el plegable triple

por ytools
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El Samsung Galaxy Z TriFold no es simplemente otro móvil plegable más, sino el resumen de casi una década de pruebas locas de la marca con pantallas flexibles. En lugar del formato libro clásico, aquí tenemos tres secciones de pantalla unidas por dos bisagras de titanio, capaces de convertir el teléfono en una barra estrecha para el bolsillo o en una superficie casi de tablet cuando se despliega del todo. Durante años circularon renders y conceptos con recortes laterales y posiciones raras de cámara para que siempre mirara al sitio perfecto, pero Samsung ha apostado por un diseño más limpio y simétrico, pensando en la rigidez de la estructura y en el uso diario antes que en el efecto wow de un prototipo de feria.

La historia de cada TriFold empieza en el bloque de bisagras.
Dentro del Samsung Galaxy Z TriFold: así se monta y se pone a prueba el plegable triple
El marco de titanio y las dos Armor FlexHinge se mecanizan con tolerancias diminutas y se montan con robots industriales que repiten el mismo movimiento miles de veces sin perder precisión. Solo cuando ese esqueleto mecánico está perfectamente alineado entra en escena la pantalla flexible ultrafina. Se pega por capas y luego pasa por un escáner láser 3D que revisa cada milímetro en busca de burbujas de adhesivo, ligeros desplazamientos o pequeñas ondulaciones que, con el tiempo, podrían transformarse en pliegues demasiado visibles o fugas de luz por los bordes.

La gran duda del público sigue siendo la misma: ¿cuánto aguanta un móvil así? Para responder, Samsung somete a cada Galaxy Z TriFold a una prueba de 200.000 ciclos de apertura y cierre, algo equivalente a unas cien plegadas diarias durante cinco años. El banco de pruebas cambia ángulos y velocidades para imitar desde el típico abrir y cerrar nervioso en una reunión hasta el uso bestia de quien se pasa el día saltando entre apps y modos de pantalla. En paralelo, el dispositivo se somete a una tomografía computarizada de alta velocidad, que permite a los ingenieros ver cómo se comportan las placas flexibles, cables y piezas móviles por dentro sin desmontar nada.

El módulo de cámaras también tiene su propio circuito de control de calidad. Cada sensor se ajusta y se verifica con tests de nitidez, color y enfoque para que las fotos salgan consistentes tanto cuando el TriFold se usa plegado como un móvil normal como cuando se abre y se convierte en una especie de mini estudio para vídeo, fotos de producto o videollamadas. Después llega la fase que Samsung llama de escenarios reales: cambios de red, picos de consumo de batería, variaciones bruscas de brillo y temperatura. Lo que un usuario vive en meses de metro, oficina, coche caliente al sol y salón de casa, aquí se comprime en unas cuantas sesiones de laboratorio.

El último gran enemigo es el agua. Por eso el TriFold se enfrenta a pruebas de resistencia con certificación IPX8, donde recibe chorros de agua desde distintos ángulos mientras está cerrado, medio abierto y totalmente desplegado. La idea es poner bajo presión juntas, sellos y la zona de las bisagras para que una caída en el fregadero o un chaparrón en la calle no se conviertan en tragedia tecnológica. No está pensado para bucear, pero sí para sobrevivir a esos accidentes del día a día que, en un móvil de este precio, no se pueden perdonar.

Aun así, el debate está muy vivo. Algunos usuarios miran al TriFold y ven solo complejidad, bisagras extra y una pantalla que, si se rompe, suena a factura astronómica. Otros lo comparan directamente con rivales como el Huawei Mate XT Ultimate y aseguran que el diseño de la competencia es más limpio y elegante. También hay quien critica que, con tanto despliegue de ingeniería, el apartado de cámaras no suponga un salto igual de grande frente a un tope de gama tradicional. Pero, más allá de gustos y bandos, el mensaje es claro: Samsung quiere demostrar que el futuro del smartphone no tiene por qué ser plano, y el esfuerzo que hay detrás del montaje y los tests del Galaxy Z TriFold es su mejor argumento para intentar convencer hasta a los escépticos.

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1 comentario

ZedTechie January 2, 2026 - 2:16 am

Tres pliegues, mil piezas móviles, precio por las nubes… al final un buen gama alta normalito y un tablet en casa me hacen el mismo papel

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