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Ryzen 9000 se encarece: malas noticias para los gamers de PC

por ytools
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Los entusiastas del PC apenas estaban empezando a respirar después de años de locura con los precios de las gráficas y los SSD, y de repente llega otro jarro de agua fría: según varias fuentes de la industria, AMD se estaría preparando para subir los precios no solo de sus GPUs Radeon, sino también de sus procesadores Ryzen, incluida la familia más reciente Ryzen 9000 y varios modelos de generaciones anteriores.
Ryzen 9000 se encarece: malas noticias para los gamers de PC
Para quienes llevaban meses esperando el momento ideal para dar el salto a Zen 5, la noticia suena a déjà vu en el peor sentido.

El ruido empezó con informes que apuntaban a un incremento de alrededor del 10 % en las tarjetas gráficas Radeon, incluida la serie Radeon RX 9000 basada en la arquitectura RDNA 4. Los socios de AMD habrían sido avisados de que la compañía ajustaría al alza sus tarifas debido al encarecimiento de la memoria GDDR6 y al mercado de DRAM cada vez más tenso. Ahora, el medio Overclock3D sostiene que un aviso similar ha llegado para la línea de CPUs: la lista de precios de los procesadores se revisaría hacia arriba y el impacto alcanzaría tanto a los nuevos Ryzen 9000 como a varios Ryzen de generaciones pasadas.

En el caso de las GPUs, la explicación encaja con lo que está ocurriendo en el mercado. Desde finales de verano, la demanda del sector de inteligencia artificial ha disparado los precios de DRAM y NAND. Los grandes centros de datos y las empresas de IA compran volúmenes enormes de memoria, y los fabricantes han aprovechado para priorizar margen sobre volumen. Placas gráficas modernas dependen de grandes cantidades de GDDR6 de alta frecuencia, así que el aumento de coste en memoria se traslada de forma bastante directa al PVP de cada tarjeta.

Con los procesadores Ryzen, el razonamiento parece menos intuitivo. Un CPU de sobremesa no lleva chips de DRAM ni NAND montados en el interposer, por lo que a simple vista no hay un vínculo tan claro con el mercado de memoria. Sin embargo, el verdadero cuello de botella ya no está en los módulos que rodean al procesador, sino en el silicio donde se fabrica todo: los wafers en nodos avanzados de fundiciones como TSMC.

En las mismas líneas de producción de 5 nm y 4 nm donde nacen los Ryzen 9000 se fabrican también aceleradores de IA y chips para centros de datos con márgenes muy superiores a los de un procesador de escritorio para gaming. Cuando los gigantes de la nube firman contratos para comprar miles y miles de chips de IA por oblea, se convierten en clientes prioritarios. Si un wafer deja más beneficio en un acelerador de IA que en un Ryzen, la balanza se inclina sola. Para AMD, eso significa aceptar precios de fabricación más altos o renunciar a capacidad; para el usuario final, significa pagar más por cada CPU.

Al mismo tiempo, los fabricantes de memoria han dejado claro que no quieren volver a un escenario de sobreoferta y precios por los suelos. La producción de DRAM y NAND se gestiona con cuidado para evitar que el mercado se inunde de chips baratos. Y mientras el boom de la IA siga vivo, fundiciones como TSMC tienen margen para subir tarifas en sus nodos punteros. El resultado es un ecosistema donde casi todo tiene excusa para encarecerse, incluso productos que no montan memoria directamente, como los procesadores Ryzen.

Según las fuentes citadas por Overclock3D, AMD habría dado incluso una ventana temporal muy concreta: los nuevos precios de CPU entrarían en vigor a partir de medianoche, hora del Reino Unido. Eso deja un margen mínimo para que tiendas y consumidores liquiden el stock que queda con precios antiguos. El supuesto incremento afectaría no solo a la familia Ryzen 9000 basada en Zen 5, sino también a modelos anteriores que siguen siendo la base de muchos montajes de gama media y alta con buena relación calidad-precio.

Ahí es donde la noticia duele especialmente, porque hasta ahora Ryzen 9000 se veía como uno de los pocos rayos de luz en un mercado de hardware bastante sombrío. El Ryzen 7 9800X3D, por ejemplo, uno de los procesadores más rápidos para juegos, se ha llegado a ver en tiendas como Microcenter en Estados Unidos por unos 399 dólares en oferta. Para un equipo pensado en 1440p o 4K con altas tasas de FPS, esa combinación de rendimiento y precio hacía muy atractiva la plataforma AM5, pese a las gráficas y SSD inflados. Si ahora los precios suben de forma significativa, esas gangas pueden volatilizarse de un día para otro.

La reacción de la comunidad no se ha hecho esperar. En foros y redes abundan los mensajes de usuarios que hablan de «castigar» a AMD pasándose a las próximas plataformas de Intel, como Arrow Lake o incluso las futuras Nova Lake, aunque solo sea por orgullo. Otros bajan las expectativas desde el principio: si AMD consigue subir precios y mantener ventas, es cuestión de tiempo que Intel copie el movimiento. En ese escenario, cambiarse de bando ya no garantiza ningún ahorro, solo elegir a qué logo entregas la tarjeta de crédito.

También regresan viejos fantasmas. Muchos recuerdan cómo el popular Ryzen 7 7800X3D desapareció de estanterías justo antes de que llegara el 9800X3D, lo que alimentó teorías de escasez «controlada» para empujar a los compradores hacia el modelo nuevo. En ese contexto, la posible subida de precios se interpreta como otra vuelta de tuerca a la misma estrategia. El viejo lema «At AMD we love gamers» ha pasado de ser guiño cómplice a chiste recurrente en los comentarios: la sensación es que el cariño se ha desplazado claramente hacia los informes trimestrales.

Conviene no olvidar que AMD no es la única atrapada en esta dinámica. Toda la industria de semiconductores se está reorganizando alrededor del dinero que trae la IA y la nube, no alrededor del PC de sobremesa del aficionado. Pero en el caso de AMD, el golpe de imagen es más delicado porque buena parte de su renacimiento vino precisamente de la mano de ese público: los jugadores y montadores que convirtieron a Ryzen en la alternativa potente y razonable frente a Intel. Si ese mismo grupo empieza a sentirse relegado a la cola de prioridades, el daño a largo plazo para la marca puede ser considerable.

Si las filtraciones aciertan y la subida entra en vigor rápido y sin matices, el consejo a corto plazo es tan simple como incómodo: quien ya tenía decidido montar un equipo con Ryzen 9000 o con un Ryzen de generación anterior rebajado, y todavía ve su CPU objetivo al precio «viejo», puede acabar pagando un extra nada pequeño si se entretiene demasiado. A medio y largo plazo, la pregunta es más amplia: ¿qué lugar le queda al PC entusiasta en un mundo donde la hoja de ruta de los chips la marcan los aceleradores de IA y los centros de datos? De momento, todo indica que los gamers van a seguir al final de la fila… y con la factura cada vez más alta.

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1 comentario

SamLoover January 5, 2026 - 7:50 am

Eso de que AMD ama a los jugadores ya es meme, lo que aman de verdad es el margen bruto del trimestre 😅

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