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Lisuan 7G106: la apuesta china para estrenar el PC gamer en Windows on ARM

por ytools
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Mientras medio mundo del hardware sigue esperando a que NVIDIA y AMD se tomen en serio Windows on ARM, el primer movimiento contundente podría llegar desde un actor casi desconocido: la china Lisuan. La compañía está ultimando su GPU gaming 7G106, fabricada en 6 nm, y todo apunta a que podría convertirse en la primera tarjeta gráfica discreta con soporte real y completo para Windows on ARM en sobremesa.
Lisuan 7G106: la apuesta china para estrenar el PC gamer en Windows on ARM
Si las versiones de venta se parecen a lo que se ha visto en las demos, el debate sobre PCs con ARM dejará de ser teórico.

Para entender por qué esto es relevante, hay que mirar el contexto. Hasta ahora, Windows on ARM se ha asociado sobre todo con portátiles finos, siempre conectados, con chips tipo Snapdragon y gráfica integrada. Es un ecosistema pensado para autonomía, ofimática, navegador y alguna partida casual, no para exprimir un monitor de 144 Hz con un AAA al máximo. En ese escenario, nadie tenía demasiada prisa por invertir en una GPU dedicada con un stack de drivers complejo. Lisuan quiere atacar precisamente ese hueco: pasar de un Windows on ARM «curioso» a una plataforma donde se puedan montar auténticos PCs gaming.

Sobre el papel, la 7G106 no tiene pinta de prototipo improvisado. La tarjeta llega con 12 GB de memoria GDDR6 y un bus de 192 bits, suficiente para ofrecer un ancho de banda serio en 1080p e incluso 1440p si la arquitectura acompaña. Se conecta mediante PCIe 4.0 x16, monta según los informes 192 unidades de texturizado y 96 ROPs, y su TDP máximo ronda los 225 W, alimentados por un único conector de 8 pines. Traducido a lenguaje de catálogo, Lisuan intenta colocarla en el territorio clásico de la gama media tipo serie 60 de NVIDIA, el rango donde se concentra la mayoría de jugadores.

La otra mitad de la ecuación es el procesador. En las demostraciones públicas, Lisuan ha mostrado la 7G106 trabajando junto a un CPU doméstico ARM, el CP8180, con 12 núcleos ARMv9 y frecuencias de hasta 3,2 GHz. El resultado es un stack totalmente chino: CPU local, GPU local y Windows on ARM como sistema operativo. Para quienes llevan años discutiendo Intel vs AMD puede sonar a universo paralelo, pero técnicamente tiene sentido. A resoluciones altas, el cuello de botella casi siempre es la gráfica; mientras la CPU sea moderna y estable, la experiencia la manda el GPU.

También es interesante ver sobre qué silicio se construye el proyecto. Las primeras remesas de la 7G106 se estarían fabricando en el nodo N6 de TSMC, un proceso de 6 nm muy maduro que ya se usa en móviles y chips de red. Pero, con las restricciones de exportación apretando y los stocks de obleas antiguas agotándose poco a poco, muchos analistas dan por hecho que Lisuan acabará migrando el diseño a un proceso de 6 nm de la foundry china SMIC. Si logran ese salto sin perder rendimiento ni eficiencia, la compañía ganará algo más que una tarjeta competitiva: tendrá una cadena de suministro mucho más local y menos vulnerable a la geopolítica.

El punto realmente diferencial, sin embargo, no es solo el hardware, sino el software. En las configuraciones mostradas, la 7G106 aparece en un escritorio ARM ejecutando claramente Windows on ARM, lo que implica que Lisuan ya cuenta con un conjunto de drivers funcional para WoA. Si ese soporte se mantiene en los modelos que lleguen a tiendas, estaríamos ante el primer GPU gaming discreto que trata a Windows on ARM como plataforma de primera, y no como experimento de laboratorio. Hoy, cuando se habla de WoA, la imagen mental sigue siendo la de un portátil delgado con gráfica integrada, no la de una torre con una GPU de 225 W.

La pregunta evidente es por qué NVIDIA y AMD no se han adelantado. La respuesta pasa por números: la base instalada de Windows on ARM sigue siendo pequeña frente al océano x86, y mantener una rama de drivers completa para otra arquitectura cuesta dinero de forma continua. A esto se suma que el grueso del negocio sigue en PCs tradicionales, consolas y estaciones de trabajo. En China, en cambio, los chips ARM ganan peso en administración pública, empresas y centros de datos, y la presión por construir pilas tecnológicas propias es muy fuerte. Para Lisuan, Windows on ARM no es un capricho, sino una oportunidad de ser la primera en una categoría casi vacía.

Para los jugadores, el escenario que se dibuja es tan raro como interesante. Un sobremesa ARM con una GPU de gama media discreta pone en duda muchos dogmas de los foros de hardware: las guerras de gráficos comparando cinco FPS arriba o abajo entre Intel y AMD pierden importancia si la combinación real es CPU ARM más GPU dedicada. La clave estará en los detalles: cómo se comportan motores como Unreal o Unity, qué tal se llevan los sistemas anti-cheat con la nueva plataforma, y cuánto penalizan las capas de emulación y traducción en juegos modernos.

Más allá del gaming puro, una plataforma ARM con una gráfica de este perfil abre puertas a otros usos: inferencia de IA en local, renderizado, edición de vídeo o visualización científica, donde lo que importa es tener muchos shaders, memoria y buenas herramientas, no tanto instrucciones x86 concretas. Para proveedores de nube y laboratorios en China, un combo CPU+GPU mayoritariamente nacional puede ser muy atractivo para reducir dependencia externa sin renunciar a aceleradores modernos.

Según la información oficial, la 7G106 ya ha entrado en producción en masa y su llegada al mercado se espera en los próximos meses, con muchas quinielas apuntando al primer trimestre de 2026. Faltan por conocer precio, diseños de las distintas marcas y frecuencias definitivas, pero el mensaje simbólico ya está ahí: que el primer GPU gaming discreto pensado en serio para Windows on ARM no salga de las sedes habituales en Estados Unidos, sino de un fabricante chino emergente, dice mucho de hacia dónde se mueve la industria. Si Lisuan convierte esta ventaja temprana en una familia estable de productos, no sería raro que dentro de unos años veamos montones con ARM más Lisuan compartiendo escritorio con los clásicos equipos Intel/AMD más NVIDIA.

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