
ACEMAGIC M1A PRO+: el mini PC cúbico con Ryzen AI Max+ 395 que quiere ser tu nuevo equipo principal
Los mini PC dejaron de ser hace tiempo simples cajas para ofimática, y el ACEMAGIC M1A PRO+ es una prueba clara de ello. La marca china presenta un equipo en formato cubo, compacto pero agresivo, basado en el nuevo Ryzen AI Max+ 395 de la familia Strix Halo de AMD. Dentro del catálogo de ACEMAGIC ya existían modelos con procesadores Intel y AMD, incluidos chips Strix Point, pero el M1A PRO+ se coloca directamente en la parte alta de la gama como la opción para entusiastas y usuarios avanzados.
Por fuera, el M1A PRO+ recuerda mucho al MA1 TANK 03: el mismo chasis cúbico, con líneas marcadas, toques de iluminación y un diseño que encaja más en un setup gamer que en una oficina gris. Es el tipo de mini PC que no escondes debajo de la mesa, sino que lo dejas al lado del monitor como si fuera una consola de nueva generación. La gran diferencia está en el enfoque interno: mientras el TANK 03 combinaba un Core i9-12900H con una GPU dedicada RTX 4060, el M1A PRO+ apuesta por el todo en uno y confía plenamente en el APU de AMD, sin gráfica dedicada.
El protagonista absoluto es el Ryzen AI Max+ 395. Hablamos de un procesador de 16 núcleos y 32 hilos basado en arquitectura Zen 5, pensado para acercar el rendimiento de un sobremesa serio a formatos más compactos. A esto se suma una GPU integrada Radeon 8060S con 40 Compute Units sobre RDNA 3.5. Sobre el papel, esta iGPU apunta a un rendimiento similar al de una RTX 4060 de portátil en muchos escenarios bien optimizados, lo que convierte al M1A PRO+ en un mini PC capaz de mover juegos en 1080p e incluso 1440p con ajustes sensatos.
Pero el equipo no vive solo de FPS. El apellido AI no es un adorno de marketing: el Ryzen AI Max+ 395 incluye aceleradores específicos para inteligencia artificial. Eso abre la puerta a flujos de trabajo con filtros de vídeo basados en IA, escalado inteligente, generación de imágenes, asistentes de programación que corren en local e incluso modelos de lenguaje ligeros sin depender permanentemente de la nube. Para creadores de contenido, streamers, desarrolladores o freelancers que trabajan desde casa, este cubo puede ser al mismo tiempo consola, estación de trabajo y laboratorio de IA.
En memoria y almacenamiento, ACEMAGIC ha decidido no poner freno. El M1A PRO+ admite configuraciones de hasta 128 GB de LPDDR5X-8000, una cifra que hace unos años parecía reservada a estaciones de trabajo voluminosas. Evidentemente, esa opción será cara, pero tiene mucho sentido para quienes manejan proyectos de vídeo 4K, múltiples máquinas virtuales, grandes bibliotecas fotográficas o experimentos con modelos locales. En almacenamiento, se habla de hasta 12 TB en SSD, de forma que puedes mantener instalada una larga lista de juegos, proyectos profesionales y archivos multimedia sin ir borrando cosas cada dos por tres.
En conectividad inalámbrica, el mini PC llega al día con soporte para WiFi 7. Para quienes dependen de buenas velocidades en la red local, juego en streaming o copias de seguridad en la nube, es un punto a favor. Sin embargo, muchos potenciales compradores se fijan ya en otro detalle: el I/O físico. ACEMAGIC todavía no ha dado un desglose completo de los puertos traseros y frontales, y ahí es donde surgen dudas. Un equipo con esta potencia necesita algo más que un par de USB: se esperan varios USB-C y USB-A rápidos, idealmente con estándares tipo USB4, varias salidas de vídeo modernas como HDMI 2.1 y DisplayPort, además de un puerto Ethernet de alta velocidad. Si el fabricante se queda corto en este apartado, parte del atractivo del M1A PRO+ podría perderse.
La otra gran incógnita es la refrigeración. Domar un APU de 16 núcleos con una iGPU potente dentro de un cubo compacto no es precisamente sencillo. ACEMAGIC aún no ha detallado el diseño del disipador, el número de ventiladores, el flujo de aire ni el nivel de ruido esperado. Los entusiastas estarán muy atentos a las primeras pruebas reales para ver si el sistema mantiene el rendimiento en sesiones largas de juego o render sin caer en thermal throttling ni transformarse en un pequeño reactor sobre la mesa.
También queda por aclarar el margen de ampliación. Por ahora no se sabe si habrá versiones con GPU dedicada o si la marca recomendará alguna solución oficial con gráficas externas a través de una interfaz de alta velocidad. Para muchos usuarios, la Radeon 8060S integrada será más que suficiente y de hecho es parte del encanto del equipo. Pero hay un perfil de comprador que sueña con un mini PC que pueda, llegado el momento, conectarse a un dock gráfico brutal y seguir escalando rendimiento.
Ni el precio ni la fecha exacta de lanzamiento se han hecho públicos, pero las expectativas ya están marcadas. Con un APU tope de gama como el Ryzen AI Max+ 395, opciones de hasta 128 GB de RAM y 12 TB de SSD, nadie espera un producto económico. Es razonable imaginar un precio base por encima de los 2.000 dólares, con configuraciones máximas reservadas a bolsillos muy convencidos. El M1A PRO+ no apunta a ser el típico PC para navegar, correo y series, sino una máquina para quien quiere sustituir su torre por algo mucho más compacto sin renunciar a la potencia.
Aunque falten piezas en el puzle, sobre todo en puertos, refrigeración y precio final, el ACEMAGIC M1A PRO+ ya se perfila como uno de los mini PC más interesantes basados en Strix Halo. Si ACEMAGIC logra combinar la fuerza de la APU con un buen diseño térmico, una selección generosa de puertos y un nivel de ruido razonable, este pequeño cubo puede convertirse en el equipo soñado para quienes quieren despejar la mesa y, al mismo tiempo, seguir jugando, creando y experimentando con IA al máximo nivel.