Inicio » Sin categorizar » Framework encarece la RAM, pero se distancia de los abusos de Apple y Dell

Framework encarece la RAM, pero se distancia de los abusos de Apple y Dell

por ytools
1 comentario 0 vistas

Si en los últimos meses has mirado precios para ampliar la memoria de tu PC o portátil, seguramente te habrás llevado un susto: la RAM vuelve a estar cara. Suben los kits sueltos, suben las configuraciones de fábrica y ahora también Framework, la marca que se ha hecho famosa por sus equipos modulares y reparables, ha confirmado que tendrá que subir sus precios de memoria.
Framework encarece la RAM, pero se distancia de los abusos de Apple y Dell
La diferencia es que la compañía insiste en algo clave: el ajuste será por coste real, no un pretexto para exprimir al cliente como, según muchos usuarios, ocurre con gigantes del sector como Apple o Dell.

El problema nace mucho antes de llegar a la tienda. El mercado de DRAM atraviesa otro ciclo de escasez. Los fabricantes están volcando capacidad de producción hacia chips de memoria destinados a centros de datos y hardware de inteligencia artificial, donde la demanda es explosiva y las márgenes son muy superiores. La RAM de toda la vida para portátiles y sobremesas, basada en módulos DDR5, pasa al segundo plano. Menos oferta, contratos más caros y un efecto en cadena que golpea primero a marcas como Adata, Corsair o G.Skill y, al final, al usuario que solo quería que su equipo dejara de sufrir con 8 o 16 GB.

En ese contexto, Framework reconoce que no puede congelar eternamente los precios. Sus portátiles y sobremesas verán aumentos en las opciones de RAM, pero la empresa recalca que el objetivo es seguir el coste del componente y mantener márgenes razonables, no transformar la memoria en un lujo escondido en el configurador. Esto encaja con la filosofía de la marca: máquinas que se abren con un destornillador normal, piezas estándar, guías de reparación públicas y una idea muy simple, pagar por hardware, no por castigar al usuario que quiere ampliar su equipo dentro de unos años.

El contraste con otros fabricantes se ve claro en ejemplos que han circulado por redes sociales. Uno de los más comentados es el del Dell XPS 13, donde pasar de 16 a 32 GB de RAM en el configurador puede sumar en torno a 550 dólares a la factura. No es un nuevo modelo, ni un kit especial para workstations: es literalmente un salto de capacidad en el menú desplegable. En comparación, y eso ya lo dice todo, los míticos sobreprecios de memoria de Apple empiezan a parecer casi moderados frente a ciertas configuraciones del mundo Windows.

Framework, por su parte, recuerda que un aumento similar de 16 a 32 GB en sus equipos rondaba los 80 dólares en coste de módulos. Nadie discute que Dell, Apple o Lenovo jueguen en otra liga: cadenas de suministro globales, inventarios enormes, catálogos de cientos de variantes, soporte internacional. Pero una parte importante de la comunidad entusiasta ve en esos suplementos desorbitados menos una necesidad logística y más una forma muy cómoda de subir el ticket medio por equipo. Es el clásico “impuesto a la comodidad”: quien no quiere pensar en kits, formatos y compatibilidad, paga la marca.

En el segmento de componentes la película tampoco es mucho más amable. Hay kits DDR5 de alta capacidad que parecen sacados de otra galaxia de precios. Asgard, por ejemplo, vende conjuntos de 192 GB en torno a los 1.200 dólares, y configuraciones de 256 GB que se acercan peligrosamente al coste de una gráfica tope de gama como la NVIDIA RTX 5090. Obviamente ese tipo de memoria apunta a estudios de animación, cargas científicas o edición de vídeo brutal, pero sirve como termómetro perfecto: cuando la combinación de mucha capacidad y poca oferta se encuentra, la factura no tiene techo.

Lo peor es que nadie espera una solución rápida. Las previsiones apuntan a que el mercado de DRAM no recuperará una normalidad razonable hasta, como mínimo, finales de 2026. Gigantes como Samsung están metiendo miles de millones en nuevas líneas de producción, pero buena parte de esa capacidad extra ya nace reservada para memorias de alto ancho de banda y soluciones específicas para IA. La RAM generalista, la que acaba en el portátil de clase media o en el PC del salón, se queda a la cola en la lista de prioridades.

Para el consumidor final, todo esto se resume en dos ideas sencillas. Primera: los chollos de RAM que se vivieron en la era de DDR4 no van a volver a corto plazo. Segunda: al elegir un equipo nuevo, la posibilidad real de ampliación importa tanto como el procesador o la gráfica. Un portátil con memoria soldada a la placa te ata para siempre a la configuración de fábrica y a los precios que marque el fabricante. Si dentro de dos años necesitas más RAM, la opción suele ser tragar con el sobreprecio desde el primer día o cambiar de máquina entera.

Ahí es donde Framework intenta marcar la diferencia. La marca admite el problema, explica por qué suben los costes y se compromete a no convertir los módulos de RAM en un impuesto invisible sobre el usuario avanzado. En un mercado en el que un simple salto de 16 GB puede costar lo mismo que un portátil de entrada, ese enfoque transparente y modular no es solo marketing: para mucha gente es la línea que separa sentir que invierte en un equipo a largo plazo o que está financiando, a base de sobreprecios, un ecosistema cerrado del que será difícil escapar.

También te puede interesar

1 comentario

Hackathon January 5, 2026 - 5:50 pm

Portátil con memoria soldada para mí es bandera roja. Compras hoy y en dos años descubres que el único upgrade es comprar otro equipo

Responder

Deja un comentario