Inicio » Sin categorizar » OnePlus 15 por fin usa sus 165 Hz en WhatsApp, Instagram y X, pero escondidos

OnePlus 15 por fin usa sus 165 Hz en WhatsApp, Instagram y X, pero escondidos

por ytools
1 comentario 0 vistas

Desde que salió al mercado, el OnePlus 15 se vende como el juguete perfecto para los obsesionados con las especificaciones: pantalla de 165 Hz, animaciones ultra fluidas, todo más rápido que en esos flagships que se quedan en 120 Hz. Sobre el papel suena espectacular.
OnePlus 15 por fin usa sus 165 Hz en WhatsApp, Instagram y X, pero escondidos
Pero muchos compradores se encontraron con otra realidad: fuera de un puñado de juegos compatibles, el sistema y casi todas las apps van como máximo a 120 Hz. La gran cifra de 165 Hz se quedó, en la práctica, más en los anuncios que en la experiencia diaria.

Con la actualización de sistema 16.0.1.305, OnePlus intenta acercar un poco la promesa a la realidad. Después de instalar el parche, el OnePlus 15 puede utilizar los 165 Hz completos en tres aplicaciones que casi todo el mundo abre veinte veces al día: WhatsApp, Instagram y X (el antiguo Twitter). Es decir, por fin la pantalla muestra todo su potencial justo donde la mayoría de usuarios pasa más tiempo, ya sea respondiendo chats, deslizando historias o perdiéndose en hilos interminables.

El problema es cómo se activa esa función. No aparece un botón mágico de 165 Hz en el menú de pantalla, ni una opción clara en ajustes rápidos. Para desbloquear los 165 Hz en estas apps hay que bajar a las profundidades del sistema, a las opciones de desarrollador. Primero hay que tocar varias veces sobre el número de compilación hasta activar ese menú oculto, luego entrar en él, buscar entre montones de parámetros técnicos y, por fin, encontrar el ajuste que fuerza los 165 Hz en aplicaciones compatibles.

Para los más frikis de Android esto es cuestión de un minuto, pero para el usuario normal, que solo quiere que su móvil caro funcione como se prometió, la sensación es de trampa innecesaria. Y no se trata solo de comodidad: tener el modo desarrollador activo puede traer efectos secundarios muy reales. Hay apps de banca y de pago que detectan ese modo como riesgo de seguridad y se niegan a funcionar mientras siga activado. El resultado es una elección absurda: o tienes WhatsApp e Instagram con la máxima fluidez, o tienes tu banco sin errores y sin mensajes de alerta.

También desde el punto de vista técnico la implementación deja dudas. En condiciones normales, el panel del OnePlus 15 es capaz de ajustar de forma dinámica la tasa de refresco, bajando hasta 1 Hz cuando la pantalla está estática y subiendo cuando hay desplazamientos o animaciones. Eso ahorra batería y ayuda a controlar la temperatura. Pero si se fuerzan los 165 Hz para WhatsApp, Instagram y X, esa inteligencia desaparece en esas apps: la pantalla se queda clavada en el máximo, aunque solo estés leyendo un mensaje o mirando una foto. Es casi seguro que eso significa más consumo, más calor y, en interfaces no pensadas para tanta velocidad, incluso posibles artefactos visuales o ghosting.

A todo esto se suma que el alcance del cambio es muy limitado. Además de algunos juegos que ya estaban en la lista blanca, solo estas tres redes sociales aprovechan la nueva opción. El navegador, la galería, la cámara, el cliente de correo o el propio launcher del sistema siguen topeados en 120 Hz. Mientras tanto, algunos rivales hacen justo lo contrario: ciertos modelos de Motorola, por ejemplo, ofrecen 144 Hz en prácticamente toda la interfaz de serie, sin menús ocultos. Y el caso recuerda, a la inversa, a los móviles 4K de Sony, criticados porque su resolución máxima se ve muy pocas veces en el día a día. En OnePlus da la sensación de que la marca presume de hardware pero teme dejarlo correr sin limitaciones.

De ahí nace la pregunta que se repite en los comentarios: ¿de verdad se nota tanto pasar de 120 a 165 Hz? El salto de 60 a 90 o 120 Hz es brutal; incluso alguien que no sabe lo que es la tasa de refresco percibe que todo se mueve más suave. A partir de 120 Hz, en cambio, el beneficio se vuelve mucho más sutil. Muchos usuarios confiesan que ya les cuesta distinguir 90 de 120 Hz, y que la diferencia entre 120 y 165 Hz, sobre todo en apps con mucho texto estático, es casi imposible de ver sin comparaciones lado a lado. Desde ese punto de vista, todo el drama del modo desarrollador, los posibles problemas con apps de banco y la batería que baja más rápido parece un precio muy alto a cambio de algo que, a la vista, casi no cambia.

Pero hay otro grupo que lo ve justo al revés. Para esos usuarios, si un móvil se anuncia como dispositivo de 165 Hz, entonces el dueño debe poder exprimir esos 165 Hz donde le dé la gana. No es solo cuestión de notar o no notar cada frame, sino de recibir lo que se pagó. Limitar la función a unos pocos títulos y esconder el ajuste en un menú pensado para desarrolladores se siente, para ellos, como una media verdad de marketing. En medio de la crítica siempre aparece también el humor: más de uno dice que el mejor uso de los 165 Hz en WhatsApp será llamar a los amigos solo para presumir de que su OnePlus se desplaza más rápido que el iPhone o el Galaxy de turno.

Todo esto se mezcla, además, con la eterna discusión sobre las reviews. En muchos hilos se acusa a ciertos analistas de ser más duros con OnePlus que con marcas como Vivo, donde fallos similares reciben menos palos. Otros cuentan que ya compraron móviles en el pasado fiándose demasiado de un único medio y acabaron arrepentidos. Ahora, dicen, usan los análisis como referencia de fotos, datos técnicos y comparativas, pero no como palabra sagrada. La forma confusa en la que se ha gestionado el tema de los 165 Hz en el OnePlus 15 añade gasolina a ese debate sobre expectativas, sesgos y consistencia.

Y luego está el precio, que no ayuda a rebajar la presión. En varios mercados europeos, el OnePlus 15 5G con 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento ronda los 949 euros, mientras que la versión de 16/512 GB se acerca a los 999 euros. En ese rango, el usuario espera que las estrellas de la ficha técnica funcionen desde el primer día, sin trucos, sin búsquedas en menús ocultos y sin comprometer apps sensibles. Nadie quiere gastarse casi mil euros para terminar el fin de semana tocando diez veces en el número de compilación y cruzando los dedos para que la aplicación del banco no explote.

La actualización 16.0.1.305, por supuesto, no es solo tasa de refresco. Llegan también las típicas mejoras de estabilidad, optimizaciones de rendimiento y correcciones de errores que casi nunca se notan de forma individual, pero que ayudan a que el sistema vaya más fino. Justamente por eso llama tanto la atención cómo se ha manejado el punto más vistoso, el panel de 165 Hz. Da la impresión de que OnePlus quiere contentar a los entusiastas sin arriesgarse a empeorar la autonomía ni meterse en líos con compatibilidad de apps, y que por el camino ha terminado en un término medio que deja insatisfechos a casi todos.

La salida lógica parece bastante clara: añadir un interruptor visible de 165 Hz en el menú de pantalla, mantener la lógica adaptativa siempre que se pueda y acompañarlo de una advertencia directa sobre el impacto en batería, temperatura y posibles fallos en aplicaciones de terceros. Así, quien sabe lo que hace puede asumir el riesgo, y quien no, se queda con el modo automático sin complicarse. Mientras ese cambio no llegue, la historia del OnePlus 15 seguirá siendo un ejemplo de cómo un hardware brillante puede quedar tapado por decisiones de software demasiado tímidas, y de cómo una cifra enorme en la caja no siempre se traduce en una experiencia igual de grande en la mano.

También te puede interesar

1 comentario

zoom-zoom January 16, 2026 - 10:20 pm

Si presumes de 165 Hz, pon un botón claro en ajustes y listo. Nada de menús ocultos que luego rompen la app del banco

Responder

Deja un comentario