La memoria de escritorio acaba de dar un paso que hasta hace nada sonaba a hardware de servidor. ADATA, en colaboración con MSI, ha presentado el que presume ser el primer módulo DDR5 CUDIMM de 4 ranks pensado para plataformas mainstream, con una capacidad brutal de 128 GB por módulo. 
Hasta ahora, incluso los PCs entusiastas se quedaban en 64 GB por DIMM; quien necesitaba más tenía que mirar placas HEDT, estaciones de trabajo o reciclar equipos de servidor. Con estos nuevos módulos, una placa con solo dos ranuras de memoria puede aspirar a 256 GB de RAM sin salir del ecosistema habitual de escritorio.
Para entender por qué esto importa, hay que aclarar qué es un rank. En los módulos DDR5 típicos de consumo encontramos versiones de uno o dos ranks: en la práctica, uno o dos grupos de chips que el controlador de memoria ve y gestiona. El nuevo CUDIMM de ADATA apila cuatro ranks en un único PCB, es decir, cuatro grupos de chips independientes en un solo módulo. Este enfoque lleva años usándose en servidores, pero en un PC convencional es toda una rareza. El resultado es sencillo: misma ranura, mismo formato DDR5, pero el doble de capacidad respecto a los módulos de 64 GB.
Por supuesto, nada de esto sale gratis. Cuantos más chips y ranks cuelgan del bus, mayor es la carga eléctrica y más complicado resulta mantener frecuencias extremas con buena estabilidad. Por eso el módulo de ADATA llega especificado a 5600 MT/s: una cifra correcta, pero lejos de los kits DDR5 más alocados que vemos en el mercado. La apuesta, sin embargo, es otra: priorizar capacidad y fiabilidad por encima de exprimir algunos frames extra en juegos o subir un par de puntos en un benchmark sintético.
ADATA ha validado sus módulos DDR5 CUDIMM de 4 ranks y 128 GB en placas base MSI con chipset Z890 que todavía están en desarrollo. Según la compañía, las plataformas arrancan sin problemas, superan pruebas de estrés y se mantienen estables con estos gigantes instalados. Esto abre un escenario especialmente interesante para montajes compactos. Placas mini-ITX o muchas micro-ATX solo ofrecen dos ranuras de memoria, lo que hasta ahora limitaba la configuración a 64 o 128 GB en el mejor de los casos. Con 4-rank DDR5, ese pequeño PC bajo el monitor puede transformarse en una estación de trabajo con 256 GB de RAM.
El salto de capacidad se nota sobre todo en cargas de trabajo pesadas y modernas. Ejecutar modelos de inteligencia artificial de forma local, hacer fine-tuning de grandes modelos de lenguaje, manejar escenas complejas en Blender, proyectos voluminosos en Unreal Engine, varias líneas de tiempo en 4K u 8K, bases de datos que viven en memoria o granjas de máquinas virtuales y contenedores: todo eso devora 32 o 64 GB de RAM con una facilidad preocupante. Con 128 GB por módulo el sistema recurre menos al archivo de intercambio, castiga menos al SSD y mantiene el escritorio mucho más fluido incluso cuando se trabaja completamente sin nube.
Para estudios, empresas y creadores preocupados por la privacidad y el control de sus datos, disponer de tanta memoria local es clave. Cuanta más RAM, más sencillo es mantener la inferencia de IA, el análisis de datos y las aplicaciones críticas dentro del propio despacho, sin tener que subir nada a servicios externos. En lugar de montar un rack de servidores, se empieza a dibujar la idea de una sola workstation compacta que hace de servidor de IA, entorno de desarrollo, nodo de analítica y PC de uso diario al mismo tiempo.
De momento, eso sí, hay varias incógnitas abiertas. ADATA no ha detallado la lista completa de modelos ni los timings exactos, y tampoco se ha anunciado todavía un precio oficial ni una fecha clara de llegada a las tiendas. Por el lado de MSI, la familia Z890 sigue en fase de ajuste, así que las primeras placas con soporte explícito para módulos de 4 ranks irán apareciendo progresivamente. Y luego está la realidad del mercado de memoria: con la volatilidad de los últimos años, nadie debería esperar que un módulo DDR5 de 128 GB llegue a precio de ganga.
Aun así, el movimiento es importante a medio y largo plazo. Hasta ahora, los usuarios que necesitaban ir más allá de 128 GB de RAM estaban casi obligados a reciclar hardware de servidor o apostar por plataformas muy nicho. Con este paso, ADATA y MSI envían un mensaje claro: las configuraciones de alta capacidad también tienen sitio en el segmento mainstream. Si otros fabricantes se suman, y las BIOS y listas de compatibilidad se afinan para 4 ranks, veremos aparecer builds inspiradas en equipos NVL, mini estaciones de IA con memoria de sobra y sobremesas pensadas para muchos años, que difícilmente se toparán con un techo de RAM en el corto plazo.
2 comentarios
Muy bonito sobre el papel, pero con los precios de la RAM ahora mismo eso va a costar más que mi gráfica entera
Me gusta que ADATA y MSI hayan apostado por capacidad real en vez de otro kit más con +200 MT/s solo para la pegatina