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Nothing quiere que Android por fin se entienda con el AirDrop del iPhone

por ytools
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La eterna rivalidad entre Android y iOS acaba de dar un giro inesperado. Con la nueva generación Pixel 10, Google ha activado una función que permite enviar archivos desde Quick Share directamente a iPhones usando AirDrop, sin trucos raros, sin apps de terceros y sin links perdidos en chats de WhatsApp. Es la misma experiencia de compartir que los usuarios de iPhone llevan años disfrutando, solo que ahora al otro lado ya no hay otro iPhone, sino un Android.
Nothing quiere que Android por fin se entienda con el AirDrop del iPhone
De momento el privilegio es exclusivo de los Pixel 10, pero se nota que el resto del ecosistema Android ya mira con atención para no quedarse fuera de este nuevo club.

Nothing quiere ser el Android que se lleva bien con el iPhone

Uno de los primeros en reaccionar fue Nothing. Su fundador y CEO, Carl Pei, comentó que la compañía ya está estudiando cómo llevar esta interoperabilidad a los Nothing Phone lo antes posible. No es solo una frase bonita para redes: toda la identidad de la marca gira en torno a la idea de reducir ruido, opacidad y barreras en la tecnología. Poder lanzar fotos y vídeos desde un Nothing directamente a un iPhone, igual que hace hoy un Pixel 10, encaja perfectamente con ese discurso y lo vuelve tangible para el usuario.

Traducido al día a día, esto significa menos momentos incómodos del tipo: pásalo por el grupo, da igual si se comprime. Imagina que grabas un concierto en 4K con tu Nothing Phone y tu amiga de al lado usa un iPhone; en cuestión de segundos puede tener el archivo original sin depender de la cobertura ni de la nube. O piensa en una oficina donde conviven móviles corporativos Android y iPhones personales: dejar de abusar de los chats de trabajo para enviar documentos y pasar a un envío local, directo y rápido no es un lujo, es simple sentido común en 2025.

La Unión Europea, el invitado que abrió la puerta

Lo curioso es que Google no ha tenido que hackear nada para colarse en AirDrop. El verdadero cambio vino de Bruselas. La Unión Europea lleva tiempo presionando a las grandes tecnológicas para que adopten estándares más abiertos e interoperables. En ese contexto, Apple se ha visto obligada a implementar protocolos inalámbricos más compatibles para comunicación entre dispositivos cercanos. Esa nueva base técnica es justamente la que Quick Share aprovecha ahora para hablar el mismo idioma que AirDrop. Google remarca que no pidió permiso a Apple ni negoció una integración especial: simplemente utiliza estándares que ya están ahí.

Para la mayoría de usuarios, todos esos detalles de protocolo dan igual. Lo que importa es que, por primera vez, un Android puede mandar archivos a un iPhone de forma nativa, rápida y con un botón del propio sistema, no a través de soluciones improvisadas. Y cuando la gente ve que algo así es posible y funciona, cambia también su idea de qué debería ser normal en un teléfono moderno.

El miedo de siempre: que Apple cierre el grifo

Con todo, el entusiasmo viene acompañado de cierto déjà vu. Apple ha construido cuidadosamente un jardín muy cómodo, pero también muy vallado. Cada vez que la balanza se inclina demasiado hacia la apertura, la compañía suele responder con ajustes técnicos en futuras versiones de iOS. No son pocos los analistas que ven probable un escenario en el que Apple cambie detalles de AirDrop de forma que cumpla formalmente con los requisitos regulatorios, pero complique mucho la vida a implementaciones como Quick Share.

En foros y comentarios la sospecha es clara: muchos creen que Apple solo tolera este nivel de interoperabilidad porque ahora mismo está bajo el foco de reguladores y demandas. El miedo es que, cuando la presión afloje, llegue una actualización acompañada del clásico mensaje de motivos de seguridad y, de paso, se rompa parte de lo que hoy funciona tan bien. El problema es que, desde el punto de vista de la imagen, sería un movimiento difícil de explicar: cómo justificas que recortas una función que facilita la convivencia entre iOS y Android en familias, grupos de amigos y equipos de trabajo.

El genio ya salió de la lámpara

Hay otro factor que hace complicado volver atrás: la costumbre. Quien pruebe a compartir un vídeo pesado o una carpeta de fotos desde un Pixel 10 a un iPhone y vea que todo fluye en segundos, va a resistirse a regresar a la era de los correos a uno mismo, los grupos familiares llenos de archivos duplicados o los enlaces de nube para cualquier cosa. Y si, además de Google, otros fabricantes Android se suben al tren, esa experiencia dejará de ser una curiosidad tecnológica para convertirse en expectativa básica.

Si Nothing consigue implementar una integración sólida, la pelota pasará rápidamente al tejado de gigantes como Samsung y otros actores del ecosistema Android. En ese punto, los móviles que no puedan participar en ese intercambio cruzado empezarán a percibirse como incompletos, aunque tengan la mejor cámara o el procesador más potente del catálogo. El estándar de facto será simple: puede o no puede compartir de forma decente con el iPhone de la otra persona.

Una ventana de oportunidad para Nothing

Para Nothing, esta situación es una oportunidad poco frecuente. En un mercado en el que casi todas las conversaciones acaban reducidas al duelo Apple contra Samsung, cualquier diferencia concreta y entendible por el usuario vale oro. La marca ya se distingue con diseños transparentes, iluminación llamativa y una estética muy reconocible. Si a eso se suma la frase nuestro móvil se lleva bien con AirDrop y no te complica la vida con los iPhone de tu entorno, se convierte en un argumento muy práctico, el tipo de detalle que se menciona en sobremesas, reuniones y comparativas entre amigos.

Lo que haga Apple a medio plazo sigue siendo una incógnita. Lo que ya está claro es que el mito de que Android e iOS no pueden hablarse de tú a tú para algo tan básico como compartir archivos ha quedado desmontado. A partir de aquí, todo dependerá de dos cosas: de la velocidad con la que fabricantes como Nothing se adapten y de cuánto control esté dispuesta a soltar Apple sin sentir que renuncia a su modelo de ecosistema. Si ambos lados encuentran un punto intermedio, el resultado podría ser un día a día digital un poco menos frustrante y bastante más coherente con la forma real en la que usamos nuestros dispositivos.

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3 comentarios

Vista December 4, 2025 - 11:14 pm

Soy usuario de iPhone de toda la vida, pero frenar algo tan básico como compartir archivos en 2025 suena a control exagerado

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SilentStorm December 30, 2025 - 12:26 am

El día que pueda pasar las fotos del finde del Pixel al iPhone de mi pareja sin que WhatsApp las destruya, me doy por satisfecho

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NeoNinja January 2, 2026 - 12:20 pm

A ver si Nothing cumple, hablan mucho de apertura y transparencia, ahora toca demostrarlo con algo útil de verdad

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