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Aluminium OS: así quiere Google jubilar ChromeOS con un escritorio Android lleno de IA

por ytools
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En el mundo del escritorio de Google se está gestando un cambio mucho más profundo que un simple lavado de cara del sistema. Todo apunta a que la compañía se prepara para ir más allá de ChromeOS y dar protagonismo a una nueva plataforma: Aluminium OS, un sistema de escritorio basado en Android, con la inteligencia artificial en el centro de la experiencia. Si los planes se concretan, los próximos portátiles, tablets y mini PC con sello Google podrían dejar de depender del navegador y girar alrededor de Android y la IA.

Lo interesante es que este giro no se conoció a través de una gran conferencia, sino por un anuncio de empleo.
Aluminium OS: así quiere Google jubilar ChromeOS con un escritorio Android lleno de IA
En una oferta para un puesto de senior product manager, retirada después de hacerse pública, Google hablaba de un “nuevo sistema operativo construido con la inteligencia artificial en su núcleo”. En la descripción aparecía el nombre Aluminium OS, casi seguro como nombre en clave interno. Más allá del bautizo, el texto dejaba claro que se trata de un software basado en Android pensado para una familia completa de dispositivos, no solo para un tipo concreto de máquina.

Aluminium OS: un escritorio Android con la IA como base, no como adorno

La gran diferencia respecto a intentos anteriores de llevar Android a pantallas grandes es el enfoque. Aluminium OS no quiere ser simplemente un Android de tablet estirado para encajar en un portátil. La idea es diseñar un sistema de escritorio en el que la IA forme parte de la arquitectura desde el primer minuto: búsqueda, gestión de ventanas, organización de archivos, seguridad, productividad, multitarea… todo atravesado por modelos inteligentes.

En plena era de Gemini, es fácil imaginar que los modelos de IA de Google estarán profundamente integrados. Eso se traduce en funciones como resúmenes automáticos de documentos y páginas web, asistencia contextual que entiende en qué app trabajas, respuestas inteligentes en el correo, recomendaciones de contenido según lo que tengas en pantalla o ajustes dinámicos de rendimiento y batería. En lugar de un asistente flotando en una esquina, la IA se comportaría como una capa invisible que ayuda sin estorbar.

Apoyarse en Android da además una ventaja brutal: el ecosistema ya existe. A diferencia de ChromeOS, que tuvo que construir su catálogo poco a poco, Aluminium OS nace con acceso potencial a millones de apps que ya funcionan en móviles, tablets, televisores y coches. Mensajería, redes sociales, herramientas de edición, videojuegos, aplicaciones corporativas… Para desarrolladores es menos traumático adaptar lo que ya tienen; para usuarios significa que, de salida, podrán seguir usando la mayoría de apps que ya conocen, ahora en un entorno de escritorio con ventanas, atajos de teclado y monitores externos.

Por qué se llama Aluminium y qué tiene que ver con Chromium

El nombre también cuenta su propia historia. Google opta por la grafía británica “Aluminium”, un guiño bastante evidente a Chromium, la base de código abierto sobre la que se construyen Chrome y ChromeOS. Durante años, la compañía ha ido creando una especie de “familia metálica” de marcas en torno a Chromium, y Aluminium OS encaja perfectamente en esa tradición. No se presenta como un experimento loco, sino como un nuevo miembro de una línea ya conocida.

A nivel interno, se utiliza la sigla ALOS (ALuminium Operating System). Llamarlo así deja claro que Google lo concibe como un sistema operativo completo, no como un simple launcher bonito encima de Android. Es, en cierto modo, el hermano espiritual de ChromeOS, pero alineado con la realidad actual de la empresa: Android como centro de la vida digital del usuario y la IA como pieza clave de su futuro.

ChromeOS seguirá vivo… pero todo indica que con fecha de caducidad

Que llegue Aluminium OS no significa que ChromeOS desaparezca de un día para otro. La propia oferta de empleo hablaba de construir primero un catálogo de dispositivos que convivan en dos mundos: algunos seguirán usando ChromeOS, otros nacerán ya con Aluminium OS. En esa mezcla entran portátiles clásicos, convertibles desmontables, tablets y pequeñas cajas para oficinas, aulas y salones, desde modelos baratos para educación hasta equipos más cuidados para uso personal o profesional.

Sin embargo, una frase encendió todas las alarmas: entre las tareas del nuevo responsable se mencionaba desarrollar la estrategia para “transicionar a Google de ChromeOS a Aluminium”. Traducido: la convivencia está pensada como fase de transición, no como un equilibrio permanente. Cuando el proceso madure, ChromeOS podría acabar en el famoso cementerio de productos de Google, junto a servicios como Google+, Play Music o Inbox, que en su día fueron prioridad y hoy son solo un recuerdo para nostálgicos.

Dispositivos y rivalidad: el blanco son Windows, MacBook Air y los iPad más serios

Directivos como Sameer Samat, responsable del ecosistema Android, ya habían adelantado que una visión más unificada de Android y ChromeOS llegaría “el año que viene”. Aunque Google todavía no ha enseñado hardware concreto, la descripción de Aluminium OS deja entrever a quién pretende incomodar. Los socios de la compañía parecen apuntar a los mismos segmentos que hoy lideran Windows y Apple: ultrabooks ligeros al estilo MacBook Air, tablets que pueden sustituir a un portátil cuando se acoplan a un teclado, y portátiles de gama de entrada que en colegios y pequeñas empresas suelen traer Windows por defecto.

Si Google logra que Aluminium OS conecte bien móviles, tablets y portátiles, Android podría dejar de verse como “el sistema del móvil” para convertirse en la plataforma central del usuario, desde el bolsillo hasta el escritorio de trabajo. Para los fabricantes significaría menos plataformas que mantener y más piezas reutilizables. Para el usuario final, la promesa es sencilla: abrir un documento en el teléfono, seguir editándolo en la tablet y terminarlo en el portátil sin tener que cambiar de mentalidad entre Android y ChromeOS.

Un escritorio con IA en un momento delicado para Windows Copilot

El timing tampoco parece casual. Microsoft está empujando Windows Copilot cada vez más dentro del sistema, pero una parte de la comunidad recibe esos cambios con bastante ruido: dudas sobre privacidad, paneles intrusivos, integración desigual entre apps clásicas y nuevas funciones de IA… muchos usuarios tienen la sensación de que se ha atornillado una capa de IA encima de un Windows de siempre, en lugar de rediseñar la experiencia con calma.

Google tiene aquí una oportunidad clara de aprender de esos tropiezos. Si Aluminium OS consigue que la IA se perciba como algo útil, configurable y menos invasivo, podría presentarse como la alternativa más equilibrada en un momento de fatiga con las apuestas de Microsoft. Y el público más receptivo, probablemente, será el de los usuarios jóvenes que ya viven en Gmail, Drive y YouTube, pero no sienten demasiada fidelidad hacia la marca Windows.

Una transición complicada, pero con mucho que ganar

Por supuesto, el plan no está exento de riesgos. Muchas escuelas, administraciones públicas y empresas eligieron Chromebooks precisamente por su simplicidad, su modelo de seguridad y la facilidad de gestión centralizada. Si ese público percibe que su plataforma se queda sin futuro de un día para otro, la sensación de inseguridad puede ser fuerte. Google tendrá que afinar el mensaje: plazos de soporte claros, posibles actualizaciones de ChromeOS a Aluminium OS en determinados modelos, herramientas de migración y garantías de que las políticas de TI y los flujos de trabajo actuales no se rompen.

Si el gigante consigue cuadrar todas esas piezas, Aluminium OS puede marcar el inicio de una nueva etapa para los ordenadores personales: Android estirado más allá del móvil, la IA integrada como herramienta cotidiana y controlable, y ChromeOS reubicado en la historia como el experimento que abrió camino. No como un fracaso, sino como el peldaño que permitió a Google llevar su visión de web, apps y servicios inteligentes al corazón mismo del PC.

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