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Amazfit Active Max: la filtración que revela un smartwatch con batería enorme

por ytools
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Amazfit Active Max: la filtración que revela un smartwatch con batería enorme

Amazfit Active Max: una filtración apunta a un nuevo monstruo de batería

Amazfit se ha ganado un hueco en el mundo de los wearables como la marca que ofrece relojes sólidos, con muy buena autonomía y enfoque deportivo, sin cobrar lo que cuestan los grandes nombres del sector. La última filtración va en la misma dirección: la Amazfit Active Max podría ser la próxima apuesta de la compañía para quienes quieren una smartwatch que aguante días sin pasar por el cargador, con una buena pantalla y todo el set de funciones fitness, pero sin obsesionarse con tener un mini-móvil en la muñeca.

El dato que más llama la atención en las especificaciones filtradas es la batería: 576 mAh. Para un reloj de este rango de precio es una cifra muy seria. A modo de referencia, la Amazfit Active 2 se conforma con 270 mAh, prácticamente la mitad. Amazfit tiene modelos con baterías aún más grandes, como la Balance 2 con 658 mAh, pero ya hablamos de una gama más cara. La Active Max se perfila como el punto medio ideal: mucha más autonomía que la Active 2, pero sin saltar a los precios de los modelos más premium.

Pantalla OLED de 1,5 pulgadas y diseño limpio de la familia Active

La batería crece, y la pantalla también. Según el leak, la Amazfit Active Max montará un panel OLED de 1,5 pulgadas con resolución de 480 x 480 píxeles. Eso se traduce en más espacio para datos en el reloj: complicaciones más completas, métricas de entrenamiento más legibles y notificaciones que no obligan a entornar los ojos para entender qué pone.

Si la comparamos con la Active 2, que llega con una pantalla de 1,32 pulgadas y 466 x 466 píxeles, el salto es evidente. La Max ofrece una superficie visible mayor y un pequeño extra de nitidez, perfecto para ver ritmo, pulsaciones, distancia o tiempo de entrenamiento de un vistazo mientras corres o entrenas en el gimnasio.

En cuanto al diseño, todo apunta a que Amazfit mantiene el lenguaje visual de la serie Active, con un bisel graduado alrededor de la pantalla que le da un toque deportivo, pero sin convertirla en un ladrillo enorme. El objetivo es claro: un reloj que se vea bien tanto con ropa deportiva como en la oficina o en una cena informal, sin el aspecto radicalmente “outdoor” que tienen otros modelos más extremos.

El papel de la Active Max dentro del catálogo de Amazfit

Colocando la filtración en contexto, la Active Max encaja justo entre las opciones más económicas y las más bestias de la marca. Por abajo está la Active 2, más ligera y barata, con menos batería. Por arriba aparecen la Balance 2, más avanzada y cara, y la T-Rex 3 Pro, pensada para quienes buscan resistencia extrema y una batería de hasta 700 mAh.

La Active Max parece querer seducir al usuario que entrena con regularidad, recibe notificaciones, duerme con el reloj puesto y quiere olvidarse del cargador varios días seguidos. No será el modelo más radical en cuanto a resistencia ni el más barato de la familia, pero sí el que mejor equilibrio puede ofrecer entre precio, batería, pantalla y funciones inteligentes.

Como siempre, la autonomía real dependerá de cómo se use: brillo de la pantalla, si se activa el modo always-on, cuántas sesiones con GPS se registran por semana, frecuencia de las mediciones de ritmo cardíaco, etc. Pero conociendo el histórico de Amazfit y lo ligero que es su sistema, es razonable esperar varios días de uso cómodo, frente a los uno o dos días que ofrecen muchas alternativas con sistemas más pesados.

Zepp OS, 4 GB de almacenamiento y música sin móvil

La Amazfit Active Max no apostaría por Wear OS de Google, sino por Zepp OS, la plataforma propia de la marca. Es un sistema pensado para ser ágil y eficiente, centrado en salud, deporte y funciones básicas de smartwatch, en lugar de priorizar una tienda enorme de aplicaciones de terceros.

Con Zepp OS se mantienen los elementos clave: notificaciones, widgets, distintos watchfaces, paneles de métricas de salud y entrenamientos detallados, herramientas de bienestar y algunas apps adicionales, pero todo con un consumo de energía muy contenido. Es justo esa filosofía la que ayuda a exprimir al máximo los 576 mAh de batería.

Otro detalle interesante de la filtración es el almacenamiento interno: 4 GB en total. Parte de esa memoria la ocupará el propio sistema, pero debería sobrar espacio suficiente para cargar listas de reproducción en MP3 directamente en el reloj. De esta forma, es posible salir a correr solo con la Amazfit Active Max y unos auriculares Bluetooth, dejando el teléfono en casa sin renunciar a la música.

Conectividad, modos deportivos e incluso Hyrox

En el apartado de conectividad, la Active Max vendría bien equipada: Bluetooth 5.3 para enlazar con el móvil y con auriculares inalámbricos, GPS integrado para registrar rutas con precisión y NFC para pagos sin contacto en servicios y bancos compatibles. Es el combo mínimo exigible hoy a una smartwatch que pretenda tomarse en serio el apartado deportivo.

En resistencia, la filtración habla de una certificación de hasta 50 metros de profundidad. Traducido al día a día, eso significa que puedes ducharte, nadar en piscina o entrenar bajo la lluvia sin miedo, siempre dentro de los límites habituales de este tipo de relojes.

Uno de los puntos curiosos del leak es la referencia a modos oficiales de entrenamiento Hyrox. Hyrox es un formato de competición que mezcla carrera con ejercicios funcionales, y se ha convertido en tendencia en muchos gimnasios. Que la Amazfit Active Max incluya perfiles pensados específicamente para este tipo de pruebas es un guiño directo a quienes entrenan fuerza y cardio de manera combinada, más allá de la clásica sesión de running.

Por supuesto, se espera también el catálogo habitual de modos deportivos de la marca: carrera al aire libre, cinta, ciclismo, andar, senderismo, entrenamientos de fuerza, HIIT, deportes de interior y más, con medición continua de frecuencia cardíaca, análisis de sueño y métricas de estrés.

Precio estimado, comparaciones y lo que aún no sabemos

En cuanto al precio, la Amazfit Active Max se situaría alrededor de los 170 euros cuando se presente de forma oficial. Es bastante más que los aproximadamente 130 euros con los que arrancó la Active 2, pero queda claramente por debajo de otros modelos de la casa. La Balance 2, con caja de 47 mm, pantalla de 1,5 pulgadas y batería de 658 mAh, ronda los 300 euros, mientras que la T-Rex 3 Pro, con 48 mm, 1,5 pulgadas y 700 mAh, se acerca a los 400 euros.

En ese contexto, la Active Max se perfila como una opción muy atractiva para quien busca un reloj grande, con pantalla OLED nítida, batería generosa, GPS, NFC y un set de funciones deportivas muy completo sin tener que pagar precio de reloj ultra premium. Falta por ver, eso sí, cuándo la anunciará Amazfit, en qué mercados estará disponible y si las especificaciones finales coincidirán al 100 % con lo filtrado.

Lo que sí parece claro es la dirección que está tomando la marca: consolidarse como la alternativa para quienes priorizan la autonomía y el enfoque deportivo práctico por encima de un ecosistema de apps gigantesco. Si todo se confirma, la Amazfit Active Max podría convertirse en uno de los relojes con mejor relación entre batería, prestaciones y precio de su categoría.

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