La noticia de que Amazon pagó solo 20 millones de dólares por hacerse con el control total de la franquicia James Bond sorprendió a todo el mundo. 
¿Cómo es posible que uno de los nombres más poderosos de la historia del cine valga menos que el salario de Daniel Craig por una sola película? La respuesta, sin embargo, es mucho más compleja de lo que parece.
De acuerdo con un documento fiscal del Reino Unido, la empresa EON Productions, dirigida por Barbara Broccoli y Michael G. Wilson, vendió en febrero de 2025 sus intereses y las filiales B24 y B25 Limited a Amazon por esa cantidad. Pero, como señala The Hollywood Reporter, el trato va mucho más allá de esos 20 millones. Los Broccoli seguirán participando en los beneficios futuros mediante una estructura de copropiedad que les garantiza una parte de las ganancias. Entre bonos, acciones y posibles beneficios adicionales, el valor real del acuerdo podría alcanzar los mil millones de dólares.
Además, este movimiento completa una jugada que comenzó en 2022, cuando Amazon adquirió MGM por 8.450 millones de dólares. Esa compra ya le otorgaba acceso al catálogo de películas de Bond, pero el pago adicional de 20 millones asegura ahora el control creativo absoluto sobre el agente 007. De esta manera, Amazon se posiciona como un competidor de peso frente a Disney y Warner Bros. Discovery, dominando tanto el streaming como la producción cinematográfica tradicional.
Actualmente, Amazon MGM Studios desarrolla la película número 26 de la saga. Se dice que Denis Villeneuve (Duna) podría dirigir, con Steven Knight (Peaky Blinders) a cargo del guion y producción de David Heyman y Amy Pascal. La búsqueda del nuevo 007 ya está en marcha: un actor británico joven, entre los 27 y 33 años, que pueda traer aire fresco a la icónica figura del espía.
Más allá del dinero, esta venta refleja cómo han cambiado las reglas en la era del streaming. Las franquicias ya no son solo propiedades cinematográficas: son activos estratégicos que definen la identidad de una plataforma. Amazon no solo compró a Bond, compró el símbolo de un mito global. Y como siempre, el agente 007 vuelve al juego – esta vez, con una licencia para transmitir.