AMD se prepara para dar el mayor salto en la historia de FidelityFX Super Resolution con FSR Redstone, una actualización masiva del stack de software gráfico que llegará el . 
El objetivo es claro: llevar la IA al centro del renderizado en las nuevas Radeon RX 9000 basadas en RDNA 4 y recortar, por fin, la distancia frente al ecosistema DLSS de NVIDIA.
Redstone no es “otro driver más” con dos filtros nuevos en el panel. En un teaser publicado en X, Jack Huynh, vicepresidente senior y responsable de la división de Computación y Gráficos de AMD, presentó el proyecto como una nueva etapa para FSR: una plataforma de tecnologías de IA que acompañará a varias generaciones de GPU y que, en la medida de lo posible, seguirá siendo abierta y multiproveedor, en lugar de quedar encerrada solo en la gama Radeon.
El paquete FSR Redstone se apoya en cuatro pilares clave: Neural Radiance Caching, ML Ray Regeneration, ML Super Resolution y ML Frame Generation. Juntas, estas piezas buscan resolver tres grandes frentes a la vez: iluminación global creíble, ray tracing menos ruidoso y mayor rendimiento efectivo sin obligar al usuario a bajar la resolución o desactivar efectos.
Neural Radiance Caching (NRC) utiliza un modelo de machine learning entrenado para entender cómo rebota la luz en distintas escenas, materiales y geometrías. En lugar de calcularlo todo a lo bruto fotón por fotón, la GPU consulta la red neuronal para predecir la contribución luminosa en tiempo real. El resultado, sobre el papel, son reflejos más naturales, sombras más suaves y una iluminación global mucho más sólida, sin que la tasa de fps se hunda como ocurría con enfoques clásicos.
Con ML Ray Regeneration, AMD ataca uno de los problemas más visibles del ray tracing actual: el ruido. Cuando se disparan pocos rayos por píxel para ahorrar rendimiento, la imagen se llena de grano y parpadeos. Hasta ahora se recurría a denoisers tradicionales, que muchas veces borran detalles finos. La propuesta de Redstone es reemplazar ese paso por un filtro de IA, entrenado con imágenes muy ruidosas, capaz de reconstruir bordes, texturas y reflejos con mucha más fidelidad. Es una respuesta directa a la tecnología de Ray Reconstruction de NVIDIA, pero con la aspiración de que también pueda usarse fuera del ecosistema verde.
ML Super Resolution es la evolución natural del FSR que ya conocemos. El juego se renderiza internamente a una resolución inferior y después se reescala al objetivo – por ejemplo, 4K – con ayuda de una red neuronal que ha visto miles de escenas de juego durante su entrenamiento. Frente a un escalado puramente espacial, el modelo puede preservar mejor la nitidez de las texturas, la definición en movimiento y la profundidad de campo. Para quien quiere combinar monitores de alta tasa de refresco con presets gráficos altos, este módulo será probablemente el protagonista.
El cuarto pilar es ML Frame Generation, encargado de crear fotogramas “falsos” entre los fotogramas realmente renderizados por la GPU. Igual que en las soluciones más recientes de DLSS, el objetivo es empujar los fps muy por encima de lo que permitiría el renderizado tradicional. No está exento de polémica: parte de la comunidad teme más latencia y una sensación algo “artificial” si se abusa de la interpolación. AMD asegura que integrará esta función de forma opcional y con controles claros, para que el jugador pueda elegir entre máxima fidelidad o máxima fluidez.
Un adelanto de Redstone ya se ha dejado ver en Call of Duty: Black Ops 7, donde se han probado técnicas de regeneración de rayos basadas en IA. Los primeros análisis apuntan a sombras más limpias, menos flickering y una iluminación más estable sin castigar tanto el rendimiento. Aun así, la verdadera prueba llegará cuando la versión final de FSR Redstone esté disponible en varios títulos y veamos comparativas directas frente a DLSS en PC reales, no solo en demos controladas.
Mientras tanto, la comunidad se divide entre entusiasmo y escepticismo. Hay quien ve Redstone como la respuesta tardía, pero necesaria, a años de ventaja de NVIDIA en IA gráfica. Otros señalan que todo este boom de escalado y generación por IA existe, en el fondo, porque el ray tracing “a pelo” sigue siendo demasiado pesado incluso para las GPU tope de gama. A eso se suman los rumores de que FSR Redstone no será exclusivo de Radeon RX 9000, sino que podría funcionar también en GPUs NVIDIA e Intel modernas, e incluso en generaciones anteriores como RDNA 3 y 3.5. Si se confirma, AMD podría convertir su stack en una especie de estándar de facto para los estudios que no quieran casarse con un solo proveedor.
Lo único seguro es que el 31 de diciembre no será un simple parche más en el Radeon Software. El lanzamiento de AMD FSR Redstone marcará un punto de inflexión en la carrera por la gráfica acelerada por IA: a partir de ahí, no solo competirá la potencia bruta de cada GPU, sino la calidad y la flexibilidad de su ecosistema de algoritmos inteligentes.