
AMD Ryzen 10 y Ryzen 100: mismos chips Zen 2 y Zen 3+ con nombres nuevos
AMD vuelve a la vieja estrategia del rebautizo: lanzar procesadores antiguos como si fueran nuevos. Las recién presentadas series móviles Ryzen 10 y Ryzen 100 prometen innovación, pero en realidad son las mismas arquitecturas Zen 2 y Zen 3+ que ya vimos hace años. Lo curioso es que no es la primera vez que pasa. Intel hizo algo similar con sus Core 5 120 y 120F, que resultaron ser copias de los antiguos Core i5 de 12ª generación con otro nombre.
La serie Ryzen 10 se basa en la arquitectura Zen 2, también conocida como “Mendocino Refresh”. Incluye cuatro modelos: Ryzen 5 40, Ryzen 3 30, Athlon Gold 20 y Athlon Silver 10. Todos comparten un TDP de 15W, gráficos integrados Radeon 610M y especificaciones casi idénticas a los antiguos Ryzen 7000U. Por ejemplo, el Ryzen 5 40 es básicamente un Ryzen 5 7520U con otro nombre: 4 núcleos, 8 hilos, frecuencias de 2.8 a 4.8 GHz y el mismo caché. En resumen: mismo chip, diferente etiqueta.
Por su parte, la serie Ryzen 100 está basada en Zen 3+ “Rembrandt R”. Los modelos Ryzen 7 170, Ryzen 7 160, Ryzen 5 150, Ryzen 5 130 y Ryzen 3 110 son clones prácticamente exactos de los Ryzen 7000 de la generación pasada. El Ryzen 7 170, por ejemplo, tiene las mismas especificaciones que el Ryzen 7 7735HS: 8 núcleos, 16 hilos, TDP de 45W, GPU Radeon 680M y frecuencias idénticas. Nada cambia, salvo el nombre.
Los nuevos procesadores se lanzaron oficialmente el 10 de octubre de 2025, y los primeros portátiles con ellos llegarán al mercado antes de fin de año. AMD también cambió su sistema de nombres: ahora usa numeraciones de dos y tres dígitos, supuestamente para simplificar. Sin embargo, la mayoría coincide en que el resultado solo genera más confusión. A simple vista, un “Ryzen 10” parece una nueva generación, pero en realidad es un chip de 2019 con traje nuevo.
La comunidad no tardó en reaccionar. Los más críticos acusan a AMD de maquillar viejos productos sin mejoras reales. “Zen 2 ya era flojo en escritorio, imagínate en portátil”, comenta un usuario. Otros defienden la jugada: para laptops baratos, Chromebooks o equipos de oficina, estos procesadores siguen siendo eficientes y económicos. Pero nadie los considera una revolución tecnológica, sino una estrategia comercial para vaciar los almacenes sin gastar en desarrollo nuevo.
Algunos lo ven con humor. “Lisa Su no tira nada, lo vende todo”, bromeó un comentarista. Y quizá tenga razón: AMD está aprovechando al máximo su inventario mientras prepara el verdadero salto con Zen 5. Por ahora, Ryzen 10 y 100 son una solución temporal, más marketing que innovación. Sirven para mantener presencia en el mercado, pero no emocionan a los entusiastas.
En definitiva, los Ryzen 10 y 100 son el ejemplo perfecto de la industria actual: nombres nuevos, hardware viejo. Buenos para portátiles económicos, decepcionantes para quienes esperaban algo realmente nuevo.
1 comentario
Lisa Su no desperdicia nada, todo se vende jajaja