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Ryzen AI 9 465 y Ryzen AI 7 450: así apunta Gorgon Point a los portátiles con IA de 2026

por ytools
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La próxima generación de procesadores móviles de AMD para portátiles con IA empieza a verse con bastante claridad.
Ryzen AI 9 465 y Ryzen AI 7 450: así apunta Gorgon Point a los portátiles con IA de 2026
En la base de datos del benchmark CrossMark han aparecido dos piezas clave de la nueva familia Gorgon Point: el Ryzen AI 9 465 y el Ryzen AI 7 450. Junto al ya filtrado Ryzen AI 9 HX 470, estos modelos dibujan la parte alta de la serie Ryzen AI 400, llamada a impulsar muchos portátiles con Windows a partir de comienzos de 2026.

Detrás del nombre Gorgon Point no hay un diseño totalmente nuevo, sino una evolución de la plataforma Strix Point basada en Zen 5, reempaquetada y ajustada para la moda del “AI PC”. Según distintas fuentes, AMD prepara hasta siete SKU dentro de la familia Ryzen AI 400, desde variantes Ryzen AI 9 pensadas para equipos de creación de contenido y gaming, hasta modelos Ryzen AI 3 con configuraciones más modestas de 6 núcleos orientadas a productividad y uso diario. Es decir, no estamos ante un chip de escaparate, sino ante una gama completa para competir de frente con lo que Intel planea con Panther Lake.

El protagonista técnico de las filtraciones actuales es el Ryzen AI 9 465. Este modelo toma el relevo del Ryzen AI 9 365 y mantiene la configuración de 10 núcleos y 20 hilos, pero con un enfoque claro en un diseño híbrido que combina núcleos Zen 5 de alto rendimiento con núcleos Zen 5c más pequeños y eficientes. La idea es sencilla: los núcleos grandes se encargan de juegos, edición de vídeo y cargas pesadas, mientras que los pequeños absorben procesos en segundo plano, sincronización en la nube y tareas ligeras de IA. En un portátil eso se traduce en más rendimiento sostenido sin que el ventilador esté rugiendo todo el tiempo ni la batería se derrita en un par de horas.

Un peldaño por debajo aparece el Ryzen AI 7 450, pensado para la gama media-alta, ese punto dulce entre productividad, ocio y algo de gaming. El chip llega con 8 núcleos y 16 hilos y figura en CrossMark con una frecuencia base en torno a 2,0 GHz, en línea con lo que ya se ha visto en muestras de Strix Point y Kraken Point. Donde se espera la diferencia real es en el turbo: filtraciones previas hablan de un boost que podría superar los 5,2 GHz en el Ryzen AI 7 450, mientras que el Ryzen AI 9 465 se quedaría alrededor de los 5,0 GHz, apostando más por la estabilidad en cargas largas que por el pico máximo absoluto.

Dentro de la misma familia se menciona también al menos un Ryzen AI 7 400 con techo de boost en 5,0 GHz, lo que crea una escalera bastante clara: un Ryzen AI 7 400 para chasis ultrafinos y silenciosos, el Ryzen AI 7 450 para portátiles multimedia y de juego ligero con mejor refrigeración, y el Ryzen AI 9 465 para quienes anteponen la potencia de CPU a cualquier otra cosa. El listado concreto de CrossMark no deja del todo claro qué variante exacta de Ryzen AI 7 aparece, así que, por ahora, una parte del rompecabezas sigue apoyándose en rumores y lógica de segmentación.

En cache y gráficos integrados, la estrategia de AMD parece bastante conservadora. Todo apunta a que el Ryzen AI 9 465 y el Ryzen AI 7 450 mantendrán tamaños de cache L2+L3 muy similares a los de sus predecesores. Para la parte gráfica, vuelven a escena las iGPU Radeon 880M en las configuraciones más altas y Radeon 860M en las más modestas, ambas basadas en la arquitectura RDNA 3.5. Para quienes esperaban un salto más agresivo en la iGPU, sobre todo pensando en portátiles gaming compactos y consolas portátiles, puede saber a poco. Pero desde el punto de vista de muchos fabricantes, una iGPU madura, eficiente y con drivers pulidos pesa más que una revolución en FPS sobre el papel.

No es raro que entre los entusiastas ya se hayan formado bandos. Hay quien se refiere en tono de broma a estos chips como posibles “Panther Lake killers” y celebra que AMD no tenga que lidiar con el drama de conectores de alimentación delicados que hemos visto en ciertas gráficas dedicadas. Otros, en cambio, se muestran bastante escépticos y critican que, mientras los APU sigan atados a variaciones de RDNA 3.x, el potencial en el terreno de los handhelds y equipos muy compactos seguirá limitado, sobre todo si futuras versiones de FSR tardan en llegar o no reciben prioridad en modo de bajo consumo.

Detrás de la broma hay una discusión más de fondo. Una parte de la comunidad cree que AMD aprovechará la próxima generación de GPUs de sobremesa para cerrar el capítulo RDNA 1–4 y apostar por una arquitectura mucho más ambiciosa, dejando RDNA 3.5 como solución de transición en el mundo móvil. Otros recuerdan algo más prosaico: la mayoría de los compradores de portátil no coleccionan benchmarks, sino que quieren abrir un montón de pestañas en el navegador, trabajar con documentos, hacer alguna edición ligera de vídeo y jugar de vez en cuando a un título competitivo en 1080p, todo con buena autonomía y sin que el equipo suene como un avión. Para ese perfil, una iGPU predecible y eficiente suele ser más valiosa que un gran salto teórico.

Donde sí se nota un giro respecto a generaciones anteriores es en el enfoque de IA. Cada chip de la familia Ryzen AI 400 combina los núcleos Zen 5 y Zen 5c con un bloque NPU dedicado, pensado para ejecutar inferencias y funciones de IA directamente en el dispositivo sin saturar CPU o GPU. Eso abarca desde nuevas funciones inteligentes de Windows hasta flujos profesionales de transcripción, resumen de documentos y generación de imagen o vídeo en local. La CPU híbrida mantiene la sensación de fluidez; la NPU se encarga de la “carga constante” de IA en segundo plano, justo el tipo de escenario que Microsoft quiere promover con su narrativa de AI PC.

Si juntamos todo lo que se ha visto en CrossMark y en otras bases de datos, el mapa provisional queda así: ya han aparecido referencias al Ryzen AI 9 HX 470, al Ryzen AI 9 465 y al Ryzen AI 7 450, y aún faltan por presentarse al menos un Ryzen AI 7 400, dos variantes Ryzen AI 5 400 y un Ryzen AI 3 400 con configuraciones que arrancarían en 6 núcleos y 12 hilos. Falta por conocer el capítulo más delicado: precios finales, límites de potencia que fijará cada fabricante y calidad de las soluciones de refrigeración. Esos detalles serán los que determinen si Gorgon Point se consolida como la verdadera respuesta de AMD a la próxima oleada de portátiles con IA o si se queda en otra serie de filtraciones que incendian los foros, mientras la mayoría de usuarios termina comprando simplemente lo que ve rebajado en la tienda de siempre.

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