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¿Strix Halo o DGX Spark? El mini PC de IA adecuado para tu flujo de trabajo

por ytools
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En la mesa del “desktop AI” están chocando dos ideas muy distintas. Por un lado, el NVIDIA DGX Spark, un equipo compacto construido alrededor del Superchip GB10 y el ecosistema CUDA/TensorRT-LLM que reina en centros de datos. Por el otro, el GMKtec EVO-X2 con AMD Strix Halo (Ryzen AI Max+ 395), una APU que une CPU, iGPU y NPU XDNA 2 para ofrecer IA local sin precio de servidor.
¿Strix Halo o DGX Spark? El mini PC de IA adecuado para tu flujo de trabajo
La pregunta real no es quién “gana” un benchmark aislado, sino qué enfoque encaja mejor con tu flujo de trabajo y con quién paga la factura: tú o tu empresa.

Dos filosofías: throughput frente a latencia

La propuesta de NVIDIA gira en torno al throughput. El DGX Spark apuesta por sostener altos tokens/segundo en modelos grandes y contextos extensos, con paralelismo, lotes y múltiples sesiones. Las cifras teóricas en precisiones bajas suenan a ciencia ficción, pero cobran sentido cuando hay cargas prolongadas o varios usuarios concurrentes. Es el ADN de la casa verde llevado al escritorio.

AMD, en cambio, juega la carta de la latencia. Al convivir CPU, iGPU y NPU en el mismo paquete, Strix Halo reduce orquestación y caminos de datos, lo que se traduce en menos tiempo hasta el primer token. En pruebas divulgadas por GMKtec con modelos como Llama 3.3 70B, Qwen3 Coder, GPT-OSS 20B y Qwen3 0.6B, el EVO-X2 arranca antes en muchas tareas interactivas. Si tu día a día es chatear con asistentes, autocompletar código o dictar notas, esa sensación de respuesta inmediata pesa más que una cifra bruta de t/s.

Qué significa en la práctica

En modelos muy grandes, el EVO-X2 se mantiene a la par y a ratos parece más ágil en el trato “uno a uno”. A medida que los modelos se hacen pequeños, la brecha se estrecha: nada estresa de verdad la memoria ni la computación. El Spark recupera ventaja cuando hay que producir durante horas, procesar lotes pesados o servir a varios clientes: allí su diseño, optimizado para GPU y CUDA, luce pleno.

El peso del ecosistema

La gravedad del software sigue mandando. Si tu organización vive en CUDA, usa contenedores y perfiles de NVIDIA, y sincroniza con clusters L40S/H100, un DGX Spark como estación de desarrollo mantiene paridad con producción y reduce sorpresas. Si buscas una máquina personal para IA privada en Windows o Linux, el camino de AMD resulta muy atractivo: ROCm, DirectML y los runtimes de socios avanzan rápido, y no obligan a hipotecar el presupuesto.

Memoria, ancho de banda y por qué los tests discrepan

Muchas tablas “contradictorias” no son truco: atacan cuellos de botella distintos. Los diseños orientados a throughput trabajan mejor con caminos de memoria anchos que alimentan enormes bloques en paralelo; los orientados a latencia ganan integrando y recortando overhead. Según el tokenizador, la cuantización y la longitud del contexto, el péndulo oscila: a veces brilla NVIDIA (t/s, decodificación paralela), a veces AMD (respuesta inicial, interacción).

Precio y coste real de propiedad

Aquí es donde se nota la diferencia. La configuración tope del EVO-X2 (128 GB y 2 TB) ronda los 2.199 USD. El DGX Spark se mueve en torno a 4.000 USD, con preventas incluso por encima. Para un uso personal, sensible a latencia y privacidad local, la relación experiencia/precio del EVO-X2 es dura de superar. Para equipos que necesitan throughput sostenido, herramientas CUDA nativas y un entorno que espeje sus servidores, la prima del Spark puede estar justificada – y, seamos honestos, normalmente la paga la empresa.

Guía rápida: ¿cuál es para ti?

  • Diálogo, un usuario, respuesta ágil: Strix Halo en el EVO-X2 suele “hablar” primero y cuesta menos mantenerlo.
  • Batch pesado, contextos largos, pipelines CUDA: DGX Spark entrega tokens/segundo estables y paridad con el backend de NVIDIA.
  • Copilotos de código y asistentes locales: ambos sirven; la NPU de AMD aporta ese “clic” de fluidez.
  • Paridad de dev con servidores NVIDIA: Spark reduce fricción al promover a producción.

Caveats sensatos

Los números de GMKtec provienen del fabricante y de un recorte concreto; cambia modelo, quant o contexto y la clasificación baila. Con el paso de los meses importan también drivers, termal, ruido y estabilidad. Toma cada gráfico como pista, no como veredicto final.

Veredicto

Si quieres una estación de IA privada y reactiva sin que duela el bolsillo, el EVO-X2 con AMD Strix Halo ofrece “sensación de modelo grande” a precio razonable. Si tu mundo es CUDA, con varios usuarios y despliegues en clusters de NVIDIA, el DGX Spark es la clase correcta de caro. Son filosofías distintas con vencedores distintos: decide por tu workflow, no por el logo.

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