La gente solo quiere que Apple deje de dar vueltas y lance de una vez un iPhone plegable. La compañía que alguna vez marcó el rumbo de toda la industria ahora parece atrapada en su propio perfeccionismo. 
Mientras lanza actualizaciones que rompen funciones básicas o cambian cosas que nadie pidió, Apple sigue sin animarse a entrar de lleno al mercado de los teléfonos plegables.
Y mientras tanto, el resto del mundo avanza. El Galaxy Z Fold 7 de Samsung se vende como pan caliente y demuestra que los smartphones plegables ya no son un experimento, sino una realidad que encanta a miles de usuarios. Los fanáticos de Android disfrutan de pantallas que se doblan y experiencias nuevas, mientras los usuarios de iPhone siguen mirando el mismo diseño de siempre, año tras año. La paciencia se está agotando: la gente solo quiere un iPhone plegable que funcione bien y tenga el estilo de Apple.
Según fuentes cercanas a la empresa, el retraso se debe a que Apple quiere lanzar un modelo sin ningún pliegue visible en la pantalla. Pero seamos sinceros: eso es una obsesión innecesaria. Los Galaxy Fold 6 y 7 ya logran que el pliegue prácticamente desaparezca en el uso diario. Solo se nota si lo miras bajo cierta luz. Buscar una perfección absoluta es como querer pulir un diamante que ya brilla: una pérdida de tiempo que solo retrasa la innovación.
La gente no busca un prototipo de museo, sino un producto real, bonito y práctico. Un iPhone plegable con el sistema iOS y la calidad de construcción de Apple sería un éxito inmediato. El iPhone 17 Pro lo demostró: a pesar de las críticas por su rediseño, rompió récords de ventas simplemente porque ofrecía algo distinto. Eso deja claro que los usuarios no exigen perfección, sino cambio.
Lo irónico es que Apple está perdiendo precisamente aquello que la hizo grande: el valor de atreverse. Antes marcaba el camino, ahora parece tener miedo de equivocarse. Si mañana lanzara un iPhone plegable al nivel del Galaxy Z Fold 7, dominaría el mercado sin duda. No hace falta que sea perfecto, solo que sea nuevo, diferente y, sobre todo, real.
Así que, Apple, deja de buscar el pliegue invisible y escucha a tus usuarios: queremos un iPhone plegable que se doble, funcione y vuelva a recordarnos por qué nos enamoramos de tus productos en primer lugar.
1 comentario
Cuando salga, costará más que mi coche 😅