Apple se salvó de un arancel del 100 % en chips importados en EE.UU. al comprometerse a invertir 100 mil millones de dólares en manufactura dentro del país. 
En una movida inesperada desde el Despacho Oval, el expresidente Donald Trump, junto al CEO de Apple Tim Cook, anunció la nueva medida, dejando fuera a la empresa de Cupertino gracias a sus planes de inversión nacional.
Trump aprovechó para usar a Apple como ejemplo, afirmando que otras compañías podrían evitar el arancel si también invierten dentro de EE.UU. Apple planea abrir una planta de vidrio en Kentucky con Corning, una fábrica de servidores en Houston y centros de capacitación para proveedores en Michigan. Aun así, fabricar el iPhone en territorio estadounidense sigue siendo algo lejano.
El impuesto no solo afecta chips, sino también productos que los integren -como smartphones, tablets o autos importados. Sin embargo, empresas como TSMC, Samsung y SK Hynix también quedaron exentas por sus inversiones locales.
Actualmente, la mayoría de los iPhones vendidos en EE.UU. se ensamblan en India, país al que Trump recientemente duplicó los aranceles (del 25 % al 50 %). Repatriar esa producción tomaría años, requeriría capacitar personal, construir fábricas nuevas y rehacer la cadena de suministro desde cero.
Como parte de su apuesta industrial, Apple colaborará con Samsung en una planta en Austin, Texas, para desarrollar una nueva tecnología de chips nunca antes utilizada. Estos chips impulsarán el rendimiento de productos Apple a nivel global.
Al final, Apple logró esquivar la bala del arancel con promesas multimillonarias y un juego político bien ejecutado.
3 comentarios
más barato meter plata en fábricas que pagar aranceles, simple
Trump dijo que ‘Apple vuelve a América’ como si fuera película de acción jajaja
de qué sirve invertir si el iPhone igual se hace en India, puro humo