
Apple pisa el freno del ultrafino: en qué punto está el iPhone Air y si habrá realmente un Air 2
El experimento más delgado de Apple entra en pausa. Fuentes de la cadena de suministro indican que la producción del iPhone Air se redujo a la mínima expresión y está en proceso de apagarse por completo. Un ensamblador mantuvo operativas una línea completa y media más durante unos días, pero también las desactivará antes de que termine el mes. En paralelo, gana fuerza la idea de que el sucesor – con nombre interno V62 y conocido en el mercado como "iPhone Air 2" – no acompañará al resto de la familia iPhone 18 en el otoño de 2026. Incluso podría posponerse más si Apple no logra resolver los compromisos de la primera generación.
Conviene recordar que el Air nunca fue pensado como superventas. Según se comenta, Apple reservó alrededor del 10% de su capacidad total para este formato, una apuesta prudente para un concepto todavía experimental. Aun así, la demanda quedó por debajo de lo previsto. Cifras de Consumer Intelligence Research Partners estiman que en septiembre el Air representó cerca del 3% de las ventas de iPhone en EE. UU., frente al 9% del iPhone 17 Pro y el 12% del 17 Pro Max. Con esa mezcla, resulta lógico que los socios reubiquen recursos hacia modelos de mayor velocidad de salida: Luxshare habría detenido sus líneas en octubre, y Foxconn prepara el apagado de las últimas en las próximas semanas.
Por qué la delgadez no bastó
El discurso del iPhone Air era atractivo: un cuerpo sensiblemente más delgado sin renunciar a la esencia del iPhone. Pero los milímetros tienen precio. Un chasis más fino reduce el volumen disponible para la batería, estrecha el margen térmico y obliga a la ingeniería de cámaras a pelear contra la física: ópticas más bajas, estabilización exigente y sensores comprimidos. El resultado fue un teléfono bellísimo en mano que, en el día a día, tenía complicado justificar su compra frente al dúo 17 Pro, que por un precio cercano ofrecía mejor autonomía, cámaras más versátiles y rendimiento sostenido bajo carga.
También pesó la psicología del comprador. "Ser fino" es un plus, pero no un motivo suficiente si a las 17:00 ya buscas enchufe o si el módulo fotográfico recorta ambición. Quien juega, graba, navega o hace streaming nota enseguida las concesiones. A igualdad de precio, la balanza se inclina hacia el equilibrio: batería larga, cámara potente y estabilidad térmica.
¿Se canceló el iPhone Air 2?
No de forma oficial. El proyecto V62 sigue vivo, aunque con un ritmo más exploratorio. El mensaje entre líneas es claro: el concepto sólo volverá cuando Apple pueda prometer "fino sin penalizaciones". Eso implica resolver tres frentes: energía (mayor densidad, más silicio en el ánodo y apilamiento de celdas), óptica (periscopios más planos, óptica a nivel de oblea y empaquetados que reduzcan altura) y térmicas (grafito rediseñado o nuevas vapor chambers capaces de mantener los relojes altos en un chasis esbelto). Sin esas bases, un "Air 2" en 2026 correría el riesgo de repetir el mismo intercambio de sacrificios.
Competencia y lectura del ecosistema
En foros y redes se repite una tesis: el Air habría nacido como respuesta a la ola de ultrafinos del lado Android, con menciones al S25 Edge y a la obsesión por adelgazar impulsada por la madurez de plegables como la serie Z Fold 7. Sea reacción o coincidencia, el mercado habló claro: lo delgado gusta, pero no a costa de autonomía, pegada fotográfica y rendimiento estable en sesiones largas.
Qué cambia en la hoja de ruta de Apple
A corto plazo, los proveedores reasignan capacidad para reforzar los modelos de mayor tracción y preparar el ciclo del iPhone 18. A nivel de marca, en Cupertino toca redefinir qué significa "Air" en el universo iPhone. Si el sello continúa, no puede limitarse a "más fino"; debe representar una arquitectura que una delgadez, rigidez y ligereza con una batería de primer nivel y cámaras a la altura. O, como mínimo, contar una historia de valor diferente – ergonomía, peso, durabilidad – que justifique su lugar junto a los Pro.
Señales a vigilar
- Baterías: avances tangibles en densidad (más silicio, celdas apiladas) que devuelvan horas de pantalla sin engordar el chasis.
- Empaquetado óptico: periscopios más bajos y óptica WLO que reduzcan la "joroba" sin perder alcance ni calidad.
- Gestión térmica: nuevas cámaras de vapor o pilas de grafito más eficientes para sostener el rendimiento en cuerpos finos.
- Posicionamiento y precio: distancia clara respecto a los Pro, con beneficios que trasciendan la estética.
En la última llamada con inversores, Tim Cook evitó hablar de la demanda del Air y se limitó a señalar una "respuesta tremenda" a la familia iPhone 17. No es una negación: es una señal de que el núcleo del catálogo goza de salud. El Air, por su parte, regresa al laboratorio con tarea concreta. Si vuelve, tendrá que demostrar que "ultrafino" también puede significar autonomía real, cámara ambiciosa y rendimiento frío y constante.
2 comentarios
Quiero fino y resistente, no fino o resistente. ¿Es mucho pedir?
Ser fino mola hasta las 16:00, luego empieza la peregrinación al enchufe 😂