Apple ha decidido reducir drásticamente la producción del iPhone Air tras comprobar que su apuesta por la delgadez extrema no ha conquistado al público. El teléfono, presentado como un símbolo de elegancia y minimalismo, no logró atraer compradores. Según un informe de KeyBanc Capital Markets, hay “prácticamente cero demanda” del iPhone Air, y el interés por los modelos plegables es también muy limitado. 
Los usuarios siguen prefiriendo los iPhone 17 Pro y Pro Max, con mejor batería, potencia y cámaras.
Ante estos resultados, Apple está recortando los pedidos de producción del iPhone Air y aumentando los de las versiones Pro. La compañía parece haber entendido que los consumidores ya no valoran tanto la estética como la autonomía y el rendimiento. Un móvil más fino puede ser bonito, sí, pero si no aguanta el día entero, deja de tener sentido. El mensaje de los compradores es claro: quieren durabilidad, no experimentos de diseño.
En paralelo, Apple enfrenta complicaciones en su línea de productos más innovadora. El esperado iPad plegable de 3.900 dólares ha sido pospuesto una vez más, y ahora no se espera su lanzamiento antes de 2029. Los ingenieros siguen lidiando con el peso del dispositivo y la resistencia de su enorme pantalla de 18 pulgadas. Apple colabora con Samsung Display para reducir los pliegues visibles y reforzar el sistema de bisagra. Sin embargo, el proceso avanza con cautela: analistas de Mizuho aseguran que la producción de paneles se ha reducido de 13 millones a 9 millones de unidades.
Mientras tanto, la producción del visor M5 Vision Pro se traslada oficialmente a Vietnam, dejando atrás las fábricas chinas. Este movimiento no es casualidad: forma parte del plan de Apple para diversificar su cadena de suministro y reducir su dependencia de China en un contexto global cada vez más tenso. Aunque el Vision Pro sigue siendo un producto de bajo volumen, su fabricación en Vietnam es un paso estratégico. El país también asumirá la producción de futuros dispositivos domésticos de la marca, como el nuevo HomePod con pantalla de 7 pulgadas, cámaras inteligentes y un pequeño robot impulsado por IA.
Analistas destacan que esta reestructuración tiene más que ver con estabilidad que con ahorro. Vietnam ofrece un entorno político más predecible y buenas relaciones comerciales, elementos clave para Apple en su estrategia de largo plazo. La compañía busca independencia, no solo eficiencia.
El tropiezo del iPhone Air deja una lección evidente: el diseño por sí solo ya no basta. Los usuarios exigen rendimiento, autonomía y practicidad. Un teléfono puede ser delgado, pero si no llega vivo al final del día, su encanto se esfuma. Apple tendrá que reencontrar el equilibrio entre elegancia y funcionalidad si quiere recuperar la confianza de los consumidores.