Apple vuelve a estar en el centro de la polémica, esta vez bajo el apodo de #scratchgate. Varios usuarios han reportado haber visto arañazos o marcas en los modelos de exposición del iPhone 17 Pro, iPhone 17 Pro Max y iPhone Air en diferentes Apple Store. 
Para una compañía que ha construido su imagen sobre la idea de perfección en diseño y acabados premium, el hecho de encontrar defectos visibles en dispositivos recién lanzados ha generado dudas y una fuerte conversación en redes sociales.
La respuesta oficial de Apple no tardó en llegar. La empresa asegura que no se trata de arañazos reales, sino de residuos dejados por las bases MagSafe utilizadas en las tiendas para exhibir los dispositivos. Con el desgaste de estas bases, partículas de material se transfieren a la superficie de aluminio o cristal del iPhone. Según Apple, el mismo fenómeno puede observarse también en modelos anteriores, como el iPhone 16, y basta con limpiar la superficie para que las marcas desaparezcan.
El caso recuerda a otros episodios que marcaron la historia de la compañía, como el famoso “antennagate” de 2010, cuando el iPhone 4 fue criticado por problemas de recepción. Ahora, con el regreso del aluminio en los iPhone 17 Pro y Pro Max, se abre un nuevo debate. El color azul profundo parece acentuar aún más los supuestos arañazos, mientras que la versión negra del iPhone Air también ha mostrado señales visibles en las vitrinas.
El tema tomó más fuerza después de que el youtuber Zach Nelson, del canal JerryRigEverything, publicara un análisis detallado del iPhone 17 Pro. Nelson señaló que la capa de óxido de aluminio aplicada por Apple no se adhiere bien en las esquinas pronunciadas del nuevo módulo de cámaras. Elementos cotidianos como llaves o monedas podrían generar microarañazos en esas zonas. En el modelo azul, estas marcas se notan con mayor intensidad. Aunque existen estándares internacionales sobre el anodizado en bordes afilados, Nelson explicó que incluso si Apple no los aplicó de la mejor forma, no estaría infringiendo ninguna normativa.
Para los usuarios, lo importante es que se trata de un problema estético, que no afecta el rendimiento ni las funciones del dispositivo. Sin embargo, muchos compradores consideran inaceptable que un teléfono de más de mil euros pueda presentar este tipo de detalles. Probablemente, la mayoría terminará usando fundas protectoras para evitar disgustos. Y es que gran parte del atractivo de un iPhone premium está en su apariencia impecable.
A pesar de la controversia, las ventas de la serie iPhone 17 avanzan con fuerza. El iPhone Air, en particular, ha revitalizado la línea y conquistado a quienes buscan un dispositivo más ligero y moderno sin optar por el tamaño del Pro Max. Pero la discusión de #scratchgate demuestra que los pequeños detalles en el diseño pueden convertirse rápidamente en grandes debates en la era de las redes sociales y los reviewers influyentes. El tiempo dirá si esto se queda en una anécdota o en una señal de alerta sobre la durabilidad de los nuevos iPhones.
2 comentarios
otra excusa más de apple jaja
esto huele a antennagate 2.0 😂